TRIBUNA LIBRE / OPINIÓN

Europa, un frente común contra la desigualdad, la violencia y el sexismo

24/10/2017 - 

Una de cada diez mujeres sufrirá ciberacoso, una de cada 20 será violada y un 33% sufrirá algún tipo de violencia física o sexual a lo largo de su vida. Tan solo en la Unión Europa, las cifras a nivel mundial resultan aún más demoledoras.

Y nos estamos limitando a mirar la punta del iceberg, la violencia extrema que deben soportar las mujeres por el mero hecho de serlo, pero si profundizamos en el sexismo que enfrentan día a día, que enfrentamos todos y todas como sociedad, nos asomamos a un abismo de maltratos.

Hablo de la perpetuación de unos roles femeninos que abocan a las mujeres a estudiar carreras consideradas típicamente femeninas, mientras desaparecen de los campos científicos o tecnológicos, o de su mayor dedicación a las tareas del hogar y al cuidado de los niños y niñas que sus compañeros; hablo de salarios un 16% menores que los de los hombres, de su mayor índice de paro o de su escasa representación en los Consejos de Administración o en cargos directivos, pese a que ellas suelen tener mayor formación.

Hablo de un problema que afecta directamente a la mitad de la población mundial y al que debemos poner fin cuanto antes. Debemos convertir en un objetivo primordial el acabar con todas las conductas sexistas que a día de hoy aún se sufren.

No será un trabajo rápido ni sencillo, y para conseguirlo vamos a tener que trabajar todos y todas codo con codo, cada ciudadana y ciudadano de manera individual, pero también y muy especialmente las instituciones públicas, aprovechando todos los recursos que tenemos a nuestra disposición para ello.

Evidentemente, uno de esos recursos pasa por Europa, por aprovecharnos del enorme trabajo que están llevando a cabo: de sus políticas de Igualdad, de sus análisis y estudios y, por supuesto, de sus líneas de financiación, que nos facilitarán poner en marcha programas y proyectos para combatir el sexismo.

Y ese es el compromiso que desde el área de Proyectos Europeos de la Diputación de Valencia nos hemos impuesto, el acercar las infinitas posibilidades que Europa nos ofrece a nuestros Ayuntamientos. Basta con mirar al Compromiso Estratégico para la igualdad entre mujeres y hombres 2016-2019, un trabajo que continúa con el plan de 2010-2015 de la Comisión Europea, para saber hacia dónde vamos, qué objetivos debemos perseguir y dónde podemos apoyarnos.

Casi 6.000 millones de euros invertidos en medidas para promover la igualdad entre hombres y mujeres de los Fondos estructurales y de Inversión Europeos; en torno a 440 millones del Programa Derechos, Igualdad y Ciudadanía, en el que destaca el objetivo de prevenir y combatir la violencia de género; los 100 millones del Instrumento de Cooperación al Desarrollo destinados a la mejora de la vida de las niñas y mujeres; o los 43 millones de euros para proyectos que promueven la sensibilización y la aplicación de la igualdad entre sexos en el sistema y las organizaciones de investigación del Horizonte 2020.

Sería una irresponsabilidad no utilizar todos estos recursos que la UE nos ofrece.

Por fortuna, el compromiso de los gobiernos intermedios y locales valencianos es absoluto, como estamos comprobando con los proyectos que se están desarrollando gracias al programa de la Diputación de Valencia de Gestión y Retención del Talento. Así, municipios como Quart de Poblet, Albuixech o Gandia, por destacar solo algunos de ellos, están trabajando por crear planes de diversidad sexual e igualdad, o por integrar la coeducación en los centros públicos.

Porque solo si desde todas las administraciones trabajamos conjuntamente, apoyándonos unas a otras, conseguiremos ponerle punto y final a las desigualdades entre hombres y mujeres.

Bartolomé Nofuentes es diputado de Proyectos europeos y Central de servicios innovadores y sostenibles y Programa Gestión del talento de la Diputación de València.

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