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La expulsión del alcalde de Sueca del PSPV sigue paralizada más de un año después de su anuncio

El primer edil socialista llegó a la alcaldía en junio de 2019 con los votos a favor de PP y Ciudadanos, en lugar de seguir la senda 'botánica' y pactar con Compromís

11/07/2020 - 

VALÈNCIA. Tras las elecciones municipales de 2019 y las negociaciones para conformar gobierno, el líder de los socialistas en Sueca, Dimas Vázquez, logró alcanzar la alcaldía gracias a los votos a favor de los seis concejales del PSPV, los tres del Partido Popular y los dos de Ciudadanos. Cabe destacar que uno de los regidores de Ciudadanos fue durante varias legislaturas el líder de los populares en Sueca, y la otra regidora también formó parte del PP en esta localidad hasta 2014. 

Este pacto suponía renunciar a un posible acuerdo de gobierno con Compromís, la fuerza más votada en el consistorio de la capital de la Ribera Baixa con la exalcaldesa Raquel Tamarit al frente, y así emular los acuerdos establecidos a nivel autonómico con el Pacte del Botànic.

Pese a las advertencias de la organización autonómica y provincial del PSPV-PSOE de que esta decisión podría acarrear la expulsión del partido de Vázquez y de los otros cinco regidores socialistas de Sueca, el primer edil decidió seguir adelante. La respuesta no se hizo esperar. En junio de 2019, la dirección Provincial del PSPV-PSOE anunció que abriría un expediente de expulsión a los regidores electos por incumplir las normas y las directrices internas en materia de pactos locales.

Sin embargo, más de un año después, el expediente de expulsión continua paralizado y el alcalde de Sueca, Dimas Vázquez, junto al resto de regidores, continúan formando parte del partido y representando al PSPV-PSOE en el consistorio de la Ribera Baixa, según ha confirmado la secretaria general de los socialistas en la provincia de Valencia, Mercedes Caballero. "En condiciones normales, el expediente de expulsión ya estaría resuelto, pero tras el año electoral que hemos vivido con las elecciones de noviembre y las negociaciones para formar gobierno, y ahora con la pandemia, el aparato orgánico del partido se ha ralentizado", explica Caballero.

De este modo, la dirección provincial ya tramitó y envió los informes a la sede de Ferraz, donde parece que el expediente permanece paralizado."Nosotros hemos informado a la estructura estatal de la consecución de una alcaldía con el voto a favor del PP pero, como órgano provincial, no tenemos la capacidad de expulsar a nadie directamente, solo de informar, tal y como ya hemos hecho", ha asegurado la Secretaria General de los socialistas en la provincia de Valencia. "Es un procedimiento muy garantista porque una decisión de este calado no se puede tomar a la ligera. Se tienen en cuenta la versión de la persona sobre quien se plantea la expulsión y la de la Comisión de Ética y Garantías", puntualiza Caballero. "Pero, obviamente, las normas del partido se tienen que cumplir", añade.

Por su parte, Vázquez no ha querido hacer declaraciones sobre su situación dentro del partido y el estado en que se encuentra el expediente de expulsión. Pero, según explican fuentes del PSPV-PSOE, el argumento empleado por el alcalde de Sueca y los regidores socialistas es que no existía ningún pacto de gobierno con el PP, tan solo con los dos regidores de Ciudadanos. No obstante, sus votos fueron imprescindibles para alcanzar la alcaldía y, actualmente, dos de los tres regidores populares ostentan importantes carteras dentro del equipo de gobierno de la localidad: Urbanismo y Agricultura.

Durante los días previos al pleno de investidura de Vázquez, el posterior primer edil edil y sus concejales se reunieron con responsables autonómicos y provinciales del PSOE quienes les recordaron que presentar su candidatura a la alcaldía y conseguirla con los votos del Partido Popular, a pesar de que no exista ningún acuerdo, también conllevaría consecuencias, tal y como aparece estipulado en los estatutos del partido. Así pues, el acuerdo ya nació rodeado de polémica, ya que parte de la agrupación socialista de Sueca no compartía la decisión que, finalmente, tomaron los representantes en el consistorio. De hecho, la militancia socialista no votó el acuerdo de gobierno local, como acostumbra a hacer el partido cuando pretende formar gobierno con otras fuerzas políticas.

"Debe haber una coordinación entre la dirección del partido y los representantes en los ayuntamientos, y hay decisiones complicadas que se tienen que compartir con la dirección política, con las estructuras del partido", asegura Caballero."Decisiones de esta envergadura, como un pacto de gobierno, son decisiones políticas que conllevan consecuencias y responsabilidades y no las toman los concejales electos en solitario, sino la agrupación de cada municipio, una cosa que no ocurrió en el caso de Sueca".

La regidora de Compromís en Sueca, Pilar Moncho, explica que están "decepcionados con el comportamiento del PSOE a nivel provincial por no hacer efectiva la expulsión que anunció" y asegura que les ofrecieron gobernar juntos pero que el PSPV-PSOE de Sueca "prefirió pactar con PP y Ciudadanos" antes que con la coalición valencianista. "Ya tenían el pacto pensado tras pasar cuatro años juntos en la oposición. Se sienten más cómodos gobernando junto a dos partidos de derechas que junto a nosotros", recalca.

La complicada relación entre los dos partidos de izquierdas, sin embargo, viene de lejos. Durante la legislatura de 2011, la alcaldía la ostentó Salvador Campillo, del GISPM, una agrupación independiente que tan solo obtuvo dos regidores en las elecciones, pero que contó con el apoyo del PSPV-PSOE y del Bloc. Pero, en la siguiente legislatura, en lugar de imitar el recién estrenado Pacte del Botànic, Compromís decidió formar gobierno únicamente con los tres regidores independientes del GISPM, sin contar con los socialistas. Esta fue, según apuntan fuentes del PSPV-PSOE,  el detonante de los desencuentros entre ambos partidos.

Algunos miembros socialistas también destacan otros ejemplos en la comarca de la Ribera Baixa en los que Compromís ha preferido pactar con el PP, en lugar de con el PSPV-PSOE. Es el caso del Ayuntamiento de Almussafes, donde en 2007, Albert Girona del Bloc se alternó la alcaldía con el PP. En 2011 volvieron a repetir el pacto, esta vez con la legislatura completa para el líder del Bloc en Almussafes, mientras la candidata del PSPV-PSOE que fue la lista más votada, se quedaba en la oposición. E incluso, echando la vista atrás, en la propia localidad de Sueca en 1999, la coalición de izquierdas formada por Esquerra Progressista Independent (EPI) y el Bloc Nacionalista Valencià (BNV) aceptó los votos de los siete concejales de los populares, en lugar de los siete de los socialistas.

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