del boicot del PP a los reproches en la izquierda

Gresca en Les Corts por la propuesta de apoyo a la moción de censura de Iglesias

9/06/2017 - 

VALÈNCIA. El debate tenía todos los ingredientes para que la polémica estallara, y no defraudó. Con una Proposición No de Ley sobre el Gobierno de Mariano Rajoy como debate, la izquierda se fracturó, el PP llevó al extremo su bloqueo y a Ciudadanos poco le faltó para evidenciar otro cisma entre los diputados críticos y el resto del grupo parlamentario.

La semana pasada, la formación morada en Les Corts presentaba una iniciativa que, sin nombrarlo explícitamente, suponía un apoyo a la moción de censura contra Mariano Rajoy. La propuesta pedía al Ejecutivo valenciano que instara al Congreso de los Diputados "reinstaurar el orden constitucional democrático que habilita a los ciudadanos y a las ciudadanas para exigir responsabilidades políticas por las actuaciones y por la gestión política del Gobierno".

Una redacción con la que ni los socios de gobierno tenían una postura común para hacer que saliera adelante. Por ello, el PSPV registraba el martes una enmienda de modificación al texto para definir que desde el parlamento valenciano se pedía al Consell que instara a la Cámara nacional a que el mecanismo de responsabilidad política elegido fuera una cuestión de confianza por "la erosión democrática que suponen los numerosos casos de corrupción revelados en el partido que conforma el actual Gobierno del Estado". Con esto, no dejaban la interpretación a elección del lector, como se barajó anteriormente.

El texto no agradó a los morados, que se negaban a encorsetar y reducir su propuesta. Y para evitar una imagen de división de voto entre los socios del gobierno autonómico al abordar el debate en el pleno de este miércoles, ambas formaciones negociaban a última hora del martes redactar una enmienda transaccional y llegar a una posición conjunta que contentara a todos.

El nuevo texto rebajaba a un simple apoyo "a las iniciativas que se sustancien en el Congreso tendentes a hacer efectiva la exigencia de responsabilidad política del Gobierno de España y de su presidente". Es decir, hacían desaparecer los "mecanismos de responsabilidad política que prevé la Constitución" que sí constaban en la PNL inicial. Esto es, cuestión de confianza o moción de censura.

Sin embargo, ocurrió algo "insólito" -como lo tildaba el síndico socialista, Manolo Mata-: uno de los grupos parlamentarios, el PP, evitaba, haciéndose valer del reglamento de Les Corts, que la propuesta ni siquiera fuese expuesta, debatida ni votada. Lo que despertaba profundas críticas en Podemos, PSPV y Compromís. "¿Por qué no permiten que se debata la segunda preocupación de los ciudadanos según el barómetro del CIS en un espacio democrático?", afeaba el portavoz de Podemos, Antonio Montiel

Cabe apuntar que los asuntos a discutir en cada pleno son fijados en las juntas de portavoces previas a su celebración una semana antes. No obstante, si alguno de estos sufre alguna modificación, se transaccionan antes de abordarlos. Lo que conlleva que, para poder debatirlo, los portavoces de los grupos parlamentarios deben firmar el escrito a efectos de tramitación. Sin estas rúbricas, no es posible poner el debate encima de la mesa. 

Así, los populares bloqueaban esta votación negándose a firmar el documento. Y lo hacían "plenamente conscientes de ello", aseguraba su síndica Isabel Bonig. Con esta maniobra, el partido de la gaviota también forzaba el enfrentamiento entre las formaciones a la izquierda, pues aunque Compromís avanzaba que respaldaría cualquier iniciativa que supusiera reprobar a Rajoy, los socialistas tan sólo aceptarían su enmienda o la transaccional. 

Ante la imposibilidad de abordar esta segunda, el debate se centraba de nuevo en la PNL original de Podemos y la enmienda de modificación del PSPV, con lo que Mata recomendaba a los morados retirar la propuesta para tratar de llegar a un acuerdo antes del próximo pleno. 

Sin embargo, tras un receso, el grupo de Montiel seguía con ella adelante y la abocaba al fracaso al no salir las cuentas. Tan solo Compromís apoyaba la propuesta, y se producía el segundo hecho inédito de la jornada: el PSPV decidía no ejercer su derecho a voto, por lo que la PNL era rechazada por los votos de tan solo dos grupos parlamentarios, PP y Ciudadanos. 

  

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