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polémica por la movilidad nocturna

Grezzi: "Estoy abierto a hacer la supresión del aparcamiento en el carril bus de forma escalonada"

7/04/2017 - 

VALÈNCIA. “Mira, ése es el premio que tanto le gusta a Alberto Mendoza”, ironiza Giuseppe Grezzi. El concejal de Movilidad Sostenible señala a un pequeño marco con una distinción del Ministerio de Medio Ambiente para la ciudad de València que tiene en su mesa de trabajo. Es el reconocimiento que recibió en la Semana Española de la Movilidad por sus medidas para pacificar el tráfico, y que le fue entregado por el gobierno de España del PP. Un premio que no recibió su antecesor en el cargo, el popular Mendoza.

En su despacho, más grande de lo que le gustaría (“estoy muy poco por aquí, siempre estoy yendo de un lado a otro”) en el edificio de Tabacalera, el concejal afronta el final de una semana de pasión que se inició el pasado jueves, cuando en una reunión con algunos de los representantes de la Mesa de la Movilidad anunció una de las medidas más polémicas de la nueva legislatura: la supresión de la permisividad de aparcar en el carril bus por las noches. La medida, consecuencia de su anunciada apuesta por el bus nocturno, ha provocado un enfrentamiento entre los socios del Govern de la Nau sobre las formas cómo se ha adoptado.

—Un taxista me ha dicho que le felicite por lo del carril bus.

—Gracias.

—Dice que eso compensa lo del carril bici

— (Risas)

—Hay un poco la sensación de que sus medidas benefician a unos y perjudican a otros.

—Sí. Es normal porque nosotros miramos al conjunto y algunos miran sólo lo que les afecta a ellos. Nosotros queremos trabajar en conjunto en la mejora de la ciudad y abordamos todos los aspectos. De hecho los taxistas deberían estar contentos por el carril bici porque su máxima queja ha sido siempre que los ciclistas les entorpecían.

—Con la eliminación del aparcamiento del carril bus, muchos de los que se quejan son personas del área metropolitana que no tienen más remedio que usar el transporte privado. Cuando adoptaron la medida debieron ser conscientes de esa situación.

—Totalmente conscientes, pero venimos de donde venimos, de una urbanización territorial dispersa en los últimos treinta años. Eso algunos han visto que era un beneficio para la economía, pero luego ha explotado; era la burbuja inmobiliaria. Como consecuencia tenemos estos costes sociales que son para todos, porque a mucha gente le han hecho dependiente del coche, porque no estaba previsto un servicio de transporte público: línea de metro, autobús… Esto provoca que todo el mundo desde el área metropolitana se mueva en coche, sobre todo en horario nocturno ya que no se ha hecho nada para incrementar el metro. Creo que igual que nosotros hemos mejorado las líneas nocturnas de la EMT, la Conselleria podría intentar trabajar en ese ámbito, todo y las dificultades que tiene; sólo hay que ver como nos trata el Gobierno de Rajoy.

—¿Existe la posibilidad de que la medida se aplace, se posponga o se realice de una manera no drástica, y no ya desde el día 10 de abril?

—Por mi parte estoy abierto a que podamos hacerlo de una forma tranquila, escalonada, sin ningún problema. La cuestión que tenemos es que estamos trabajando con la EMT para ampliar el servicio nocturno. Si no tenemos los carriles despejados de por los menos las dos líneas [N-1 y N-6] que duplicarán servicio, no aprovecharemos bien nuestros recursos…

—¿Hay prórroga?

 —Estamos abiertos a ver de qué manera… Tenemos que empezar a poner placas también [las que advertirán de que ya no se puede aparcar]. Tenemos que poner muchas señales por toda la ciudad. Hay que movilizar a la contrata para poder llegar a tiempo. Hay una serie de trabajos que no es de un día para otro, que hay que programarlos, y estamos invirtiendo recursos que deberíamos ser capaces de que no fueran ineficientes, además de garantizar la accesibilidad universal y la seguridad. Veríamos mejor que se empiece con la medida y que se haga una campaña de información pedagógica a los conductores, pero puede entrar en funcionamiento de manera escalonada, sin que vayamos a multar desde el primer día. La gente se tiene que ir acostumbrando… pero tampoco se puede demorar mucho.

—Se ha criticado la medida por poco trabajada.

—Hemos estudiado todos los aspectos, todas las circunstancias que iban a ocurrir cuando reserváramos el carril bus para lo que está destinado en todos los reglamentos y leyes de tráfico. Hemos estudiado cuántos coches aparcan en una semana en el carril bus. Durante una semana tipo, en la que hemos incluido los domingos porque ya no hay tanto ocio nocturno, hemos contabilizado que en el carril bus había aparcados poco más de 200 coches. En el fin de semana (viernes y sábado) la media era de 1.500 coches aparcados. Tener un aparcamiento gratuito nos apetece a todos. Lo que no se ha dicho es que si tú vas y no lo encuentras, pasas más tiempo dando vueltas buscando donde aparcar.

—¿Y las alternativas? ¿Dónde va a ir la gente con los coches?

—Hay una que son los parkings. Desde el año 99, cuando entró en funcionamiento esa medida [la de permitir aparcar en el carril bus], se han construido 26 parkings con capacidad para casi 8.000 plazas. ¿Para qué hacemos tantos parkings si no los usamos? Según los datos que nos han dado la asociación de parkings, la mayoría de ellas están libres los fines de semana. Y si nos concentramos en la zona donde hay más locales, en todo el entorno de la Gran Vía y Ciutat Vella, hay casi 3.000 plazas disponibles frente a las 160 plazas de coches que supone el carril bus de Gran Vía. Oferta hay y son opciones que favorecerán a los que van en coche, porque en lugar de estar buscando una plaza irán directos a un sitio. Los parkings nos han dicho que están por la labor de hacer ofertas accesibles de tarifa plana. Mira los parkings que se concentran en Ciutat Vella [señala un mapa de la ciudad lleno de ‘P’s que tiene frente a él], Cánovas, Gran Vía, Colón… Se acaba de abrir otro parking en Ruzafa con 800 plazas, frente a las 160 que supone el carril bus de Gran Vía. Y la mayoría se encuentran vacíos. En el 99 no había tantos parkings, el Mercado de Colón se construyó después, por ejemplo… Se nos dice: ‘Queremos el parking de Brujas’. Si lo queremos será para usarlo.

—Pero no es gratis.

—Lo que es gratuito para unos pocos tiene unos costes muy elevados para la mayoría.

—¿Por qué lo dice? ¿Por el transporte público? ¿Por la seguridad? 

—Es una multiplicidad de cosas. Nuestra voluntad es mejorar el transporte público. Si queremos mejorar el bus nocturno, pero tenemos coches aparcados en los carriles, no podemos mantener la velocidad comercial, ni dar un servicio de calidad, y no lo podemos hacer en condiciones de seguridad.

—¿Y los que hablan de que es una medida sorpresiva?

—Hay que hacer un poco de memoria. Está en el programa de Compromís. Nosotros nos presentamos con un programa de progreso y cambio para esta ciudad, y ahí están todas las medidas que estamos aplicando. O en el PMUS, que aprobó el PP a finales de 2013 y que Compromís se abstuvo, porque le faltaban cosas pero que tenía medidas muy buenas como el doble sentido en Barón de Cárcer, la peatonalización de la Lonja y de las Torres de Serranos.

—No debería extrañar, pues.

—En Compromís somos revolucionarios porque cumplimos el programa. Nosotros nos hemos presentado con un contrato con la ciudadanía y lo estamos cumpliendo. Todo se ha ido haciendo con un plan muy estudiado. Hemos analizado los coches aparcados, las plazas disponibles, y seguimos trabajando en ello…

—Pero son medidas que hacen la vida un poco más cara, más incómoda y más lenta para la gente. 

 —Muy poco. Entiendo que si alguien quiere un poco más de tiempo [antes de que apliquen la medida] podemos estudiarlo, pero yo lanzo una idea: aquí hay un plan que se ha estado trabajando desde hace mínimo seis meses. Además hemos visto que no es, ni de lejos, ni tan traumático ni tan complicado. En Abastos hay un acuerdo con los parkings que permite a los que van a cenar tener el parking gratuito. Hay uno de ellos que cobra el tramo a de 12 a 8 de la mañana a 2,7 euros; si uno va de 9 a 3 de la madrugada, le cuesta 5,4 euros. Teniendo en cuenta que las cenas cuestan 30, 40 euros, o un cubata cuesta de 8 a 10 euros, yo creo que es muy asequible. Pero nosotros no queremos que la gente pague, queremos que la gente vaya con el medio que quiera, y mejor con uno sostenible, por la seguridad por si bebe.

—¿Se había debatido o no en la Mesa por la Movilidad?

—Aquí tengo las actas [enseña unos legajos ordenados cronológicamente]. Ya en enero de 2016 había peticiones de colectivos del taxi, de vecinos, de Stop accidentes… [Aparcar en el carril bus] Es una anomalía que sólo se permite en Barcelona en muy pocas calles, que es lo que también vamos a hacer nosotros. El 14 de noviembre de 2016 se presentó un manifiesto en ese sentido que firmaron todos los sindicatos de la EMT, la presidenta de Stop accidentes, Ruzafa Descansa, Plataforma Motera, la asociación valenciana de Autoescuelas… Esto es muy importante para decírselo a los que aseguran que no ha participado nadie, que no ha habido estudio, que no ha habido participación…

—Taxis, parkings… pueden ser considerados parte interesada.

—Por eso el 21 de noviembre nos reunimos con asociaciones sociales, sin asociaciones de taxis o parkings. Aspaym, que trabaja con personas de movilidad reducida, Amics del Carme, Ruzafa Descansa, Coordinadora de Entidades de Ciutat Vella, Mariola Barreiro de la asociación Proyectos Válidos, Tania Cortés de la Federación de las Asociaciones de Vecinos que entonces decía [lee el acta de la reunión] que “en principio quieren que se aparque, pero a la vista de las opiniones de otras asociaciones de vecinos se manifiesta dispuesta a revisar sus planteamientos para hacer una regulación diferente”… Y así.

—Entonces, usted justifica la medida en el hecho de que se la pidieron.

—Nosotros hicimos una reunión en enero en la que estuvieron [representantes] de la Guardia Civil, de la DGT, de autoescuelas, que se posicionaban a favor de la supresión. Desde noviembre hemos hecho estudios sobre la ocupación del carril bus. Entonces dijimos: “Cuando tengamos una propuesta, os la comunicaremos”. Estuvimos trabajando durante tiempo y el pasado jueves, cuando convocamos a las asociaciones en la Mesa de Movilidad…

—No estaba la Policía Local.

—Nosotros habíamos asumido el compromiso con todas las plataformas de que les íbamos a informar antes que a cualquier otro de cuál era la resolución. También les dijimos que como no teníamos decidido el día en que se iba a poner en marcha, era algo para que ellos lo supieran. Al día siguiente, en la Junta de Gobierno se comentó. Está claro que tú comentas una cosa de éstas y enseguida es conocido urbi et orbi.

—¿Lo transmitió a la Junta de Gobierno?

—También dije que se está estudiando qué día se va a poner en marcha. Nuestra idea era que entre en funcionamiento el 10 de abril, porque una vez comunicado a todos los partidos teníamos que trabajar todas las cuestiones. No podemos ir por libres ni queremos.

—Pues si sus dos socios de gobierno se han quejado, será porque algo ha debido fallar en la comunicación.

—Yo lo enmarco todo en alguna incomprensión, en que algo ha quedado entre medias. Yo me alegro por el debate y sienta bien. Nosotros hicimos un trabajo muy intenso y lo dijimos a las asociaciones civiles, como habíamos prometido. Comentamos la medida en la Junta de Gobierno, algunos me dijeron que se les debería haber dicho antes, les comenté todos los detalles y les dije: “Nosotros no lo hemos anunciado ayer para que entre en vigor hoy; lo anunciamos porque tenemos un compromiso con la ciudadanía. Ahora tenéis toda la información y queremos trabajar conjuntamente”. Aquí cada uno gestionamos nuestras áreas y luego cuando intervienen otras áreas hablamos. Si ellos ven que necesitan más explicación, se la hemos dado y se la seguiremos dando. Insisto: no lo hemos anunciado ayer para que entre en funcionamiento hoy; eso sí que habría sido pasar por encima de mis compañeros. Ahora creo que tenemos que pasar página, que todo el mundo tenemos que mirar hacia delante, y pensar que es bueno porque esto está en el pacto de la Nau, que es cambiar el modelo de Movilidad, y lo estamos desarrollando, al igual que otras áreas están haciendo su trabajo. Sólo pido que no se cuestione lo que estamos trabajando dentro de ese marco. A partir de ahí, dispuesto a dar todas las explicaciones.

—Decía que habrá tramos de carril bus donde se pueda aparcar.

—Por donde no pase el autobús nocturno, y eso incluye calles como un tramo de Primado Reig, en la marginal del río exterior… También lo hemos dicho desde el primer momento: Si hay peticiones ciudadanas que quieren que se habilite unos tramos de carril bus por donde no pase el autobús nocturno, estamos abiertos a hacerlo, igual que pasa en Barcelona. No tenemos problemas en habilitarlo, sólo que no tiene que afectar al bus nocturno. Sólo hay un par de calles por donde no pasa el bus nocturno, como Císcar, que no podemos permitir aparcar porque generaría un tránsito de todo el mundo que iría a buscar sitio allí.

—Le acusan de persecución al coche privado por motivos ideológicos, pero usted exhibió su carnet de conducir en el programa de radio de Palomar, en la 99.9.

—Yo conduzco en València. Vine desde Bolonia a València en coche, que son 1.600 kilómetros. Quien quiera ver una persecución yo no entro, pero no es cierto. Si persigo el coche, entonces hay persecución del coche en París, Londres, Oslo, Vitoria… Lo que hay es un cambio de ciclo en todas las ciudades, en el cual todo el mundo está viendo que es necesario reducir la presencia del coche en nuestras vidas, que no sea el único medio de transporte al cual acudimos cuando nos tenemos que mover por las ciudades. Lo que estamos haciendo es potenciar las alternativas. No queremos ser como Londres, que pusieron la congestion charge. Tenemos más margen para actuar y estamos poniendo las bases para ese cambio. No es una cuestión ideológica. En Nueva York han peatonalizado Times Square, lo hizo el alcalde de derechas, Michael Bloomberg, y Boris Johnson [ex alcalde conservador de Londres] iba en bicicleta. Es un cambio de ciclo que está ahí. El coche tiene más desventajas que ventajas. Tener el coche, cuando no tienes otra alternativa, es una esclavitud. Muchos de los que viven en las urbanizaciones, si pudieran, no lo usarían. Hubo un modelo equivocado de expansión dispersa y ocupación del territorio que benefició a unos cuantos, pero el coste lo estamos asumiendo el resto.

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