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nueva 'spin off' de la upv participada por josé capmany

iPronics, tecnología pionera con sello valenciano para democratizar los chips fotónicos

22/12/2019 - 

VALÈNCIA. España no es un país que destaque por sus contribuciones tecnológicas a la industria a nivel mundial y, sin embargo, en València existe un oasis donde buscan desarrollar tecnologías pioneras que marquen el futuro de sectores como el de las telecomunicaciones. Esta es la misión que se ha marcado la compañía iPronics, spin off de la Universitat Politècnica de València cofundada por el catedrático de Fotónica y Comunicaciones José Capmany, quien quiere ir un paso más en un camino empresarial que ya empezó con VLC Photonics.

Director del Instituto Universitario de Telecomunicación y Aplicaciones Multimedia (ITEAM), Capmany se ha aliado con Ivana Gasulla y Daniel Pérez para llevar al mercado un chip fotónico programable que permita 'democratizar' esta fórmula reduciendo los costes, un modelo que a día de hoy se hace de forma específica para cada cliente. Un equipo que completan Prometheus Das Mahapatra, investigador del iTEAM; Iñaki Berenguer, ingeniero de Telecomunicaciones por la UPV, presidente de la compañía y emprendedor en serie y Eladio Crego, en calidad de CEO.

La idea es emular algo que ya pasó hace 40 años con los chips electrónicos, y es que estos circuitos pasaron de producirse de manera individual para cada cuestión a producirse todos iguales con la opción de ser programados para su fin con software. "Hemos identificado una oportunidad de negocio que ya ocurrió en electrónica y es que se pasó de circuitos diseñados para una aplicación especial con costes muy elevados a circuitos programables con costes más bajos", recuerda el investigador, que fue premio Jaime I. "En vez de hacer un hardware específico se empezó a fabricar siempre lo mismo y según lo que quiero que haga programo".

La intención es replicar este mismo modelo pero con el chip fotónico. "No se está haciendo nada igual en el resto del mundo", asegura. Una de las principales ventajas que aportará iPronics será la reducción de costes y la optimización de los procesos de fabricación de los chips fotónicos. "Esto es posible gracias, precisamente, a que nuestra tecnología permite la fabricación repetida de la misma arquitectura hardware para reconfigurarla posteriormente", apunta Ivana Gasulla, cofundadora de iPronics e investigadora Ramón y Cajal también del Instituto iTEAM de la UPV.

¿Por qué un chip fotónico y no uno electrónico?

Pero, ¿qué tiene el chip fotónico que no tiene el chip eléctrónico? "La idea es que estamos en un momento en el que la densidad de transistores que tú puedes meter en un chip ya está llegando a los límites. Esto se conoce como la ley de Moore, que se cumple desde los años 60 hasta ahora. Cada 12 -18 meses se duplica la cantidad de transistores que puedes meter en una determinada superficie y así ha sido durante 40 años", recuerda Capmany. 

Sin embargo, los transistores son ahora tan pequeños  que es muy costoso integrarlos de forma económica y, al hacerlos cada vez más pequeños se empiezan a dar comportamientos raros. A su vez, hay aplicaciones que cada vez demandan más potencia de proceso, como los smartphones, pero están limitadas en electrónica. "La parte de fotónica viene a complementar, a convivir con los sistemas electrónicos aprovechando las propiedades intrínsecas que tiene la luz, que son muy bajas pérdidas, muy alta velocidad y mucho ancho de banda", explica.

La electrónica funciona con bits y la óptica trabaja de forma analógica. "El adjetivo analógico siempre ha estado muy denostado, parece algo antiguo pero para hacer determinadas tareas casi que es mejor que sean analógicas. Por ejemplo, los esquemas de inteligencia artificial que quieren emular cómo funciona el cerebro, éste lo hace de forma analógica", recuerda. 

¿Pero, qué permitirá a nivel práctico? Capmany habla de un acelerador de hardware. "En sistemas que utilizas para hacer cuestiones que necesitan mucho procesamiento como imagen o cómputo hay que hacer cálculos muy rápido y la óptica procesa a tiempo de vuelo. Va a la velocidad de la luz y es imposible que se atasque porque no hay memoria para guardarla", recuerda. 

De las telecomunicaciones a la IA

Su intención es implementar soluciones basadas en ese producto que se adecúen a ámbitos de aplicación como las Telecomunicaciones, los sistemas de 5G, la Inteligencia Artificial,  los sensores y los sistema de computación cuántica. "Queremos hacer un par de productos, uno sería el análogo a un microprocesador, que es lo que está en ordenadores y móviles. También una FPGA (del inglés field-programmable gate array), un hardware que hace las conexiones. Se trata de un chip que está en todas partes (ascensores, aviones o coches) y que funciona con luz", explica Capmany, quien asegura que en los sistemas convivirán la electrónica y óptica.

"Me gustó la idea de iPronics salir del escenario tan académico en el que estamos, en el que a veces parece que dejemos de lado el mundo real", recuerda Gasulla. Su intención es crear varios chips de distinta gama dependiendo de los requisitos y complejidad de los sistemas, unos desarrollos que esperan tener en el mercado dentro de tres años, ciclos habituales de estas empresas. "Queremos ser líderes a nivel mundial", aseguran.

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