jornada de valencia plaza sobre retos turísticos

¿De qué tasa turística hablamos?

21/12/2017 - 

VALÈNCIA. La tasa turística continúa siendo un tema de extremos en la Comunitat Valenciana. De quien la niega a quien la pide pasando por quien estaría dispuesto a negociarla, pero todos preguntándose cuál será la finalidad. Esta realidad fue la que se plasmó una de las dos mesas de debate celebradas en la jornada 'Retos de la empresa turística de la Comunitat Valenciana en 2018' organizada por Valencia Plaza en el Hotel Las Arenas de València este miércoles.

Francesc Colomer, secretario autonómico de la Agencia Valenciana de Turismo, Pilar Moncho, diputada delegada de Turismo, Nuria Montes, secretaria general de Hosbec y Ximo Solà, presidente de la Unión Hotelera de la Provincia de Valencia, debatieron en una mesa moderada por Alberto Galloso, de Soluciones Turísticas, sobre los puntos a favor y en contra de un impuesto que no es bien recibido ni por el sector ni por el representante de Turismo en la Generalitat.

La primera en tomar la palabra fue Pilar Moncho, delegada de Turismo en la Diputación de València quien siempre se ha mostrado a favor del impuesto. Moncho insistía en que se trata de un recurso necesario para mantener las infraestructuras más desgastadas por el uso recurrente de los turistas y recordaba que nadie ha dejado de ir a Cataluña o las Islas Baleares por tener que asumir un importe por pernoctación.

"Nosotros no tenemos potencial económico para mantener las infraestructuras como el País Vasco. Si no tenemos financiación algo habrá que hacer", señalaba la diputada y destacaba que la misión es que la gente quiera venir a València por aspectos como el clima, la atención, la sanidad o la seguridad. 

Francesc Colomer, secretario autonómico de la Agencia Valenciana de Turismo, se mantenía firme en su postura, en la que no cedía la negociación del modelo impositivo recogido al alojamiento. "¿Toda nuestra capacidad para modernizar el aparato tributario es poner un impuesto al sector turístico?", se preguntaba Colomer. 

El conseller insistió en que el turismo es un modelo que no se deslocaliza, lo que implica un compromiso de permanencia y duración en un territorio y no una manera de especular. "¿No hay otro sector? El sector turístico es el más patriótico y eso hay que ponerlo en consideración". No obstante, tenía claro que los visos de que la imposición de la tasa siga adelante es prácticamente nula, al menos en el horizonte más cercano. "Todo apunta a que el impuesto no va a ser una realidad".

Para el secretario autonómico de Turismo es esencial poner el foco en el intrusismo. "Confundir el turismo con el alojamiento es un gran error. Que nos sugieran algo más concreto, no tan reduccionista", insistía, y pedía no trasladar al turista las incapacidades e insolvencias de la parte pública. "La tasa no es una panacea para resolver nuestros males, en Venecia no ha frenado la saturación y en Baleares hay ciudades en las que se sigue molestando a los vecinos".

Colomer redundaba en la importancia de saber cuál es el destino de esa tasa turística. "¿Se trata de promoción turística? ¿En ese caso por qué no se pregunta al sector si la necesita y dejan de actuar de forma paternalista?", se preguntaba. 


Nuria Montes, secretaria general de Hosbec, señalaba la "injusticia" de que solo tenga que pagar este impuesto el alojamiento reglado y no quien visita València. "Se ha abierto un debate sin saber a qué se va a dedicar la recaudación". Montes insistía en que los turistas ya pagan impuestos al comprar el viaje. "El sector turístico de la Comunitat Valenciana recauda 3.000 millones de euros en impuestos", apuntaba e insistía en lo que se dejaba de ingresar por las viviendas que se escapan al control. "El 75% del turismo se hace en alojamiento residencial". 

La secretaria general de Hosbec aseguraba que el turismo de la Comunitat Valenciana no se parece en nada al de Barcelona e Islas Baleares, sobre todo en cifras de gasto. "Todo este debate se da por un problema de infrafinanciación tanto de la comunidad autónoma como de los municipios turísticos que tienen poblaciones pequeñas pero atienden a poblaciones grandes", señalaba. "La discriminación de los municipios turísticos es histórica". 

¿En qué condiciones verían factible una tasa turística?

La diputada delegada de Turismo, Pilar Moncho, señala que debería ser una tasa finalista y que tendría que ir tanto a los ayuntamientos para reforzar sus servicios y sus infraestructuras como o la promoción en lugares con mucha presión turística con el fin de fomentar la desestacionalización. "Serían los ayuntamientos quienes deberían gestionarlo y la gente de la población debería ver dónde se está invirtiendo el dinero". 

En la misma línea opinaba Ximo Solà, presidente de la Unión Hotelera de la Provincia de Valencia, quien consideró que aunque la puesta en marcha corresponde a la Generalitat la gestión debería ser local. "Hay tantas realidades como destinos turísticos por lo que no veo la gestión con una óptica centralista", señalaba. "Lo que no podemos peder es este sentimiento de diálogo y que si se aprueba el impuesto sea con consenso", insistía.

Nuria Montes, de Hosbec, insistía en que no ven la aplicación de la tasa en las condiciones actuales. "En todo caso sería un modelo nacional. De nada serviría tener un impuesto autonómico", aseguraba y señalaba la gran diferencia entre municipios. "En algunos casos la tasa recaudada sería ridícula y costaría más el modelo de recaudación que lo recaudado. Es un modelo complejo de articular".

También apuntaba al trasvase de la parte hotelera al apartamento turístico. "Ha sido un año récord en los aeropuertos valencianos y ha bajado la ocupación de los hoteles". Además, Colomer añadía que, aunque los turistas no decidan ir a un destino por la tasa turística, seguirá preguntándose por qué mirar al sector turístico y al alojamiento para establecer un nuevo modelo impositivo. "Es injusto".

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