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La propuesta es introducir mejoras haciendo uso de la tecnología 

Jóvenes emprendedores que se sienten cómodos en los sectores más tradicionales

3/05/2021 - 

VALÈNCIA. Aunque todos tiran de la tecnología, es en las áreas tradicionales de la economía donde algunos jóvenes emprendedores creen poder aportar más valor. En muchos casos es cierto, aunque lleguen a ellas por casualidad como César Rivero, experto en propiedades inmobiliarias e inversión. Antes de ello, este joven ilicitano estuvo un tiempo sirviendo bocadillos en un establecimiento de Pans and Company en Madrid. Pasó luego a trabajar como agente comercial para Endesa, donde le encargaron gestionar un equipo de ventas. Aquí es donde descubrió que tenía la misma facilidad para vender que para quemar el dinero que percibía por ello. Otra vez arruinado, encontró un nuevo empleo como comercial en una inmobiliaria y, sin saber por qué, “porque no tenía ni pajolera idea, empecé a sentirme cómodo en el sector del Real Estate ”, cuenta.

Actualmente, César Rivero está relacionado con distintas empresas: CDM Inversiones, Inversores Inteligentes y VIFLIP. Es además coaching y comparte su conocimiento en inversión inmobiliaria a través de su canal de Youtube, donde cuenta con 37.000 suscriptores que se suman a los más de 85.000 seguidores que tiene en Instagram y acaba de publicar un libro titulado ‘El método Rivero’. De esta forma es como Rivero se ha convertido en el mayor influencer del real estate de nuestro país. Asegura que la mayoría de sus seguidores están entre los 20 y los 30 años y cuando se le pregunta cómo ha conseguido atraer el interés de tantos jóvenes en el sector inmobiliario responde: “Supongo que es porque me ven como ellos. Un tío joven que se presenta todo tatuado, con una camiseta negra y una gorra, rodeado de señores trajeados, que viene de la nada y que ahora es un empresario. Luego les cuento mi vida y mis experiencias sin aburrirlos, muy aterrizado todo al lenguaje de la calle”.

Aunque no tan antiguo como el inmobiliario, tampoco de la industria cinematográfica como espectáculo se puede decir que sea una novedad Sin embargo, Tamara Istambul y Cristina Porta han sabido adentrarse en ella de una forma diferente creando Autocines RACE. En realidad no inventan nada, que fue en 1932 cuando se patentó en Estados Unidos el sistema de autocinemas y cuando el mundo pudo disfrutar de la experiencia de ir al cine en la comodidad de tu auto. Lo que estas emprendedoras han hecho ha sido rescatar esta práctica ya en desuso y, si ya antes les iba bien, con la pandemia les ha ido de perlas.

Las restricciones a la movilidad y las limitaciones de aforo permitieron a estas emprendedoras de origen granadino ampliar el marco de servicios pasando de ofertar su espacio para la proyección de películas a sala de conciertos, eventos corporativos o para la celebración de ceremonias como bodas o cumpleaños. La compañía se alzó como alternativa de ocio seguro frente a la Covid-19. En 4 años de andadura, la startup radicada en Madrid alcanzó una facturación que superaba los 5 millones de euros con más de 300.000 espectadores.

Digitalizar la exportación

En el sector servicios, y más concretamente en la exportación, es donde se mueven Iago Sanmartín Mantiñán y Sebastián Wornham Masi, fundadores de Monkey Markets. Se trata de una plataforma que ayuda a los productores agrícolas y alimentarios de cualquier tipo a vender en el mercado Chino, el más grande del mundo.

Aunque ahora están cerca de cumplir los 30, la plataforma es el resultado de dos años de desarrollo y de un profundo trabajo de investigación previa. “Yo creo que no teníamos más de 25 años cuando empezamos a reunirnos con grandes empresarios chinos y nacionales.- dice Sanmartín- Lo normal era que se sorprendiesen al vernos tan jóvenes, pero después de escucharnos hablar se daban cuenta de que sabíamos de qué iba esto y que la solución que buscábamos era interesante para ambas partes. Nunca nos hemos sentido como unos impostores porque empezamos a trabajar muy jóvenes y ya teníamos ciertas tablas”.

Entiende también Sanmartín que lo bueno que tiene emprender siendo aún joven es que “no le tienes demasiado apego a nada. Claro que nuestro mayor deseo es que Monkey Markets funcione genial, pero el coste de oportunidad si fracasas es más bajo que cuando tienes una familia o propiedades detrás. Más que miedo a equivocarte lo que tienes es unas ganas tremendas por cambiar cosas que ves que podrían funcionar mejor”.

Lo que ellos vieron es nos habíamos adentrado ya en la era del 4.0, la de la digitalización total en cuanto a los procesos de producción, gestión o ventas y que el sector de la exportación, fundamental para cualquier economía, se estaba quedando atrás en dicha transformación, por eso se animaron a cambiarlo. “Hemos creado la herramienta más completa en comercio internacional”, aseguran.

La alternativa a la coca-cola

Y si algo es antiguo porque lo venimos haciendo desde que pisamos el planeta tierra es alimentarnos. La aplicación de la tecnología al sector ha derivado en lo que se conoce como foodtech, una vertical emprendedora en la que cada vez salen ideas más ingeniosas. Entre ellas, se puede hablar, por ejemplo, de Nova meat , startup radicada en Barcelona inventora de la primera carne de origen vegetal impresa en 3D. Giuseppe Scionti, su CEO y fundador, ha recibido numerosos galardones y reconocimientos por su idea de crear filetes veganos e imprimirlos en lugar de cortarlos.

Ya en el nicho de las bebidas, podría citarse a la valenciana Malferida, marca creada por Lucía Mompó a través de la cual comercializa un nuevo refresco de cola saludable hecho en la terreta (Valencia) con ingredientes naturales. “Es la alternativa a los refrescos de siempre que han monopolizado el mercado”, sostienen.

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