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AL OTRO LADO DE LA COLINA / OPINIÓN

La bipolaridad siempre vuelve

Ante los últimos choques, por el momento sólo económicos, entre las grandes potencias muchos se plantearán hacia donde camina la Globalización y la Multilateralidad

10/08/2019 - 

Felicidades, están de enhorabuena todos aquellos de ustedes que sean amantes de las ciencias de comportamiento humano, por qué se preguntarán, pues es debido a que en los últimos tiempos se está alumbrando un nuevo orden bipolar en el mundo, lo malo es que como dijo Carlos Marx “la violencia es la partera de la Historia” y es por eso que estamos siendo testigos de tanto dolor.

Aunque ya hace ya casi treinta años, en noviembre de 1989, se visualizó otro cambio de época con la caída del muro de Berlín, aquel temible y asesino “telón de acero”, obra de ingeniería comunista. Este acontecimiento supuso el fin del Mundo Bipolar (como ya existió con Roma y Cartago, Cristiandad y Otomanos...), por la derrota de uno de sus polos de atracción -la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas-, y el inicio de un periodo de paz (por lo menos para nosotros los occidentales) con el fin de la Guerra Fría (donde floreció definitivamente la UE antes CEE), bajo el liderazgo de los Estados Unidos -mundo unipolar-, después vino el 11S, la guerra contra el Terrorismo, ese vintage neo-soviético de Vladimir Putin y su pretensión de recuperar poder e influencia (recordemos que la URSS-Rusia perdió un tercio de su territorio y la mitad de su población con la disolución del bloque socialista) con guerras híbridas y la doctrina Gerasimov, etcétera, etcétera, etcétera, matizando (que no sustituyendo) la unipolaridad con una relevante multilateralidad.

Pero a la vez que ocurría todo esto, iba resurgiendo otro gran actor internacional, la República Popular China, recordemos aquella famosa frase de Napoleón Bonaparte “cuando China despierte el mundo temblará”, y ese vaticinio ha ocurrido. Partiendo del más absoluto pragmatismo, Deng Xiaoping, ya saben el de "no importa que el gato sea blanco o negro; mientras pueda cazar ratones, es un buen gato", supo aunar instrumentos del capitalismo y del comunismo, para ir creando una superpotencia dictatorial, que casi descarrila en el inicio del verano de ese mismo año 1989, con las protestas de la Plaza Tiananmén y la consiguiente represión, de lo cual, por cierto se ha recordado muy poco en los mass media, y se han celebrado muy pocos eventos o jornadas no sea que el “amigo” chino gran inversionista y socio comercial se enfade, prueba de su dominio global.

Y hablando de revueltas y China es inevitable citar como se están produciendo en Hong Kong, una nueva revuelta, con manifestaciones desde principios de junio de este año motivadas por una nueva ley de extradición a favor de la República Popular China, porque ya saben desde la reincorporación del enclave Británico en el sudeste asiático en 1997 rige el principio de “un país, dos sistemas” dado su carácter de Región administrativa especial , y que el gobierno de Pekín de Xi Jinping intenta limitar para producir una completa asimilación; y he dicho nueva porque desde septiembre a diciembre de 2014 se produjo otra, llamada la revolución de los paraguas, por otra reforma, en aquel caso electoral, que pretendía recortar el sufragio pasivo universal, y que acabo con juicios y condenas a los jóvenes estudiantes que protestaban, por lo que es previsible que nuevamente la represión de este régimen dictatorial se haga sentir sobre los actuales líderes revoltosos.

También en esta misma semana de agosto de un lejano 1945, en concreto los días 6 y 9, se visualizó otro cambio de era, en concreto el inicio de la era atómica, con las detonaciones de dos bombas nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki, que siendo atroces para las personas (fallecieron alrededor de unas 200.000), para la historia y la humanidad fueron un mal menor, pues piensen que en la batalla de Iwo Jima para conquistar 21 Km murieron algo más de 25.000 combatientes entre japoneses y americanos, eso hubiera supuesto que para conquistar los más de 375.000 km de las cuatro islas principales que formaban el imperio nipón hubieran supuesto más de cien millones de combatientes, además de los civiles, cifras inasumibles, pero que con el efecto de las bombas Little Boy y Fat Man, y el shock que produjeron en las autoridades japonesas indujeron a su rendición.

Y claro  ablando de armas nucleares en estas fechas es inevitable hablar del Tratado de Eliminación de Misiles de Corto y Medio Alcance (Tratado INF), que el pasado 2 de agosto dejó de regir, y que recordemos con su firma en 1987 supuso un gran paso adelante al fin de la guerra fría, pero que los continuos incumplimientos de Rusia, Jens Stoltenberg Secretario General de la OTAN dixit, ha llevado a su ruptura. Esta medida ha llevado a algunos a hablar de una nueva carrera de armamentos, lo cual me parece un poco miope, pues desde aquel primate que pudimos ver en “2001: Una odisea del espacio” de Stanley Kubrick cuando empuñó un palo de hueso (un húmero en concreto) y lo uso de arma contra el líder del otro grupo, asegurando a su clan una fuente de agua(recurso básico) y de supervivencia, la carrera de armamentos no ha parado, se habrá acelerado o ralentizado en ocasiones, pero siempre ha continuado, y aquel país/civilización/imperio que no ha estado a la altura ha fenecido, pues fíjense que la carrera de armamentos en los últimos años no ha parado con los ciberataques de diferentes tipos DNS, keylogger, Spyware, Phising, Spidering, Adware, Shoulder surfing, Ransomware, los Robots (fíjense según un importante think tank de inteligencia existen unos 70.000.000 de drones aéreos, en todas sus versiones y tamaños), y uno de los últimos sistemas de armas que están desestabilizando más los equilibrios de la disuasión, y en los que Rusia ha trabajado mucho y bien, son los misiles hipersónicos, sin capacidad de respuesta ni de interdicción (en un principio) además de los sistemas de denegación de acceso/área (A2/AD), armas laser, la carrera espacial liderada por China con su proyecto de Estación Orbital (ya en marcha), etcétera, y por favor no me hablen de esa exhibición del Flyboard, de un meritorio inventor pero nulo táctico como es Franky Zapata y su mochila/plataforma voladora que deslumbro, a los extraños a las cuestiones de Polemología, como sistema de armas en el desfile del 14 de julio de Francia, y que me recuerda a aquel absurdo, brutal y cómico experimento del Barón Munchausen, Karl Friedrich Hieronymus, que intento crear el primer cuerpo aerotransportado con soldados subidos a una especie de tapones en el extremo de un cañón, imaginen el resultado de este posible invento, pero parece que a ese joven, intrépido e hiperactivo presidente francés, Emmanuel Macron, que ya tuvo sus más y sus menos con el estamento militar (dimisión del JEMAD francés General Pierre De Villiers), que por respeto, disciplina y buena educación tuvo que contener las risas ante esa exhibición más propia de Disneyland o de Red Bull.

Por eso estén tranquilos cuando se habla de guerra comercial entre USA y China, con medidas proteccionistas por ambas partes, y de dumping sobre todo por la parte del dragón rojo, que recuerdan las tomadas en los años 30 (periodo de entreguerras) por las diferentes potencias mundiales tras la crisis del 29, que muchos la han comparado a la del 2008, o cuando se empieza a hablar de guerra de divisas (por la devaluación del Yuan) como aquella que ocurrió en los albores de la Segunda Guerra Mundial con el abandono paulatino del patrón Oro (UK por ejemplo en 1931), la sangre no llegará al rio (es lo más razonable), aunque hay que estar preparado para la situación más desfavorable; lo que parece cada vez más evidente es la aparición de dos polos -otra vez el mundo bipolar- esta vez el Norteamericano y el Chino, y habrá que elegir uno de los dos bandos, o sistemas económico-políticos otra vez, el del Faro de la Libertad o el de la Fábrica explotadora, la Libertad o la Esclavitud, pues somos -la UE- demasiado grandes como para permanecer neutrales, pero demasiado pequeños como para serlo (sobre todo en Geopolítica y en músculo militar), yo no sé ustedes pero a mi siempre me ha sonado bien eso de tener un tío en América.

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