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El área metropolitana de València pide "unidad de acción" con las restricciones

La dificultad para controlar movimientos de otras poblaciones, principal 'contra' del toque de queda

26/07/2021 - 

VALÈNCIA. El toque de queda selectivo en distintos municipios de la provincia de Valencia ha vuelto a resucitar una de las principales preocupaciones de los Ayuntamientos: la capacidad para controlar de manera efectiva los movimientos de la población. Y es que, a lo largo de estas primeras semanas, se han dado casos de municipios sin toque de queda que han experimentado un aumento de la actividad nocturna procedente de localidades colindantes que sí que lo tenían.

Fue el caso, por ejemplo, de Alfafar, que se vio obligado a cerrar algunos de sus espacios públicos más propensos al botellón ante el incremento de 'incursiones' de los municipios vecinos. Ya en su momento, el Ayuntamiento manifestó su preocupación por el hecho de que se hubieran dejado fuera de la medida municipios entre los que se puede pasar fácilmente caminando, y pidió que entre localidades muy cercanas hubiera una unidad de acción para evitar situaciones dispares.

En esta nueva tanda de municipios con toque de queda, que entrará en vigor este lunes 26 y se mantendrá hasta el 16 de agosto, Alfafar sí que ha entrado en la lista de la Conselleria de Sanitat. No así, por ejemplo, su vecino Sedaví, que contra las consideraciones de los Ayuntamientos de la zona sí que figuraba en la anterior tanda y ahora ha salido. 

En la misma situación se encuentran Quart de Poblet y Catarroja, donde ha habido algo de "sorpresa" por la decisión de sacarlos del toque de queda. En esta línea, mantienen la llamada a la prudencia a la población y también seguirán reforzando la vigilancia policial a pesar de ya no tener restricciones, para evitar convertirse en focos del ocio nocturno. 


De este modo, la Policía Local de Quart de Poblet seguirá patrullando intensivamente las zonas que ya había identificado como conflictivas las anteriores semanas, como por ejemplo las calles más propensas a ser escenario de botellón. Aun así, desde el Ayuntamiento han recalcado que durante los fines de semana que ha durado el toque de queda no se ha impuesto ninguna multa por incumplimiento. 

Más duro se ha mostrado el alcalde de Catarroja, Jesús Monzó, de Compromís, que ha manifestado "no entender" la decisión y ha insistido en la importancia de que todo el área metropolitana de València se comporte como una sola unidad. "Controlar la situación en estas circunstancias es muy complicado", ha lamentado, y también ha explicado que su municipio linda directamente con Albal y Massanassa, dos de las localidades con toque de queda.

Así, considera que hay un peligro "razonable" de que la gente de los municipios vecinos vaya a cenar a Catarroja y luego decida quedarse hasta las seis de la mañana al no haber ningún tipo de limitación. Aunque en este contexto, avisa: "Las multas por botellón serán dobles: por consumo de alcohol en la vía pública y por saltarse el toque de queda en sus respectivos municipios". Aun así, también califica la decisión de desacertada "porque no se puede pedir el DNI a todas las personas que haya en la calle".

En este sentido, ha manifestado que el operativo de Policía Local que se montó para las semanas de toque de queda seguirá operativo a pesar de que se haya eliminado la restricción. Así, habrá dos patrullas de refuerzo en los lugares donde habitualmente se celebra botellón. Del mismo modo, también ha explicado que la Policía Local de Catarroja se coordinará con la de Albal y Massanassa en un intento de controlar los movimientos de la población en las zonas fronterizas, que se pueden pasar fácilmente a pie. 

Foto: EUROPA PRESS

Bétera, por el contrario, es uno de los municipios que entran de nuevas en la lista del toque de queda. Un hecho que su alcaldesa, la popular Elia Verdevío, ha agradecido, puesto que también había sufrido durante las anteriores semanas un crecimiento de la actividad nocturna procedente de las localidades vecinas con limitaciones horarias. 

En este sentido, la primera edil valora muy positivamente la coherencia de las restricciones en toda la zona, y cree que el nuevo toque de queda ayudará a eliminar el peligro de los movimientos de población. Del mismo modo, también ha explicado que el cuartel de la Guardia Civil del municipio apoyará a la Policía Local en las labores de vigilancia, para intensificar la seguridad "muy especialmente durante los fines de semana". 

En el caso de Xeraco, la situación es más delicada porque, según explica su alcalde, el popular Avelino Mascarell, tan solo disponen de dos efectivos de Policía Local. Una situación que les ha obligado a pedir refuerzos a la Generalitat Valenciana con la Policía Autonómica: "No es posible implementar una medida así con tan pocos recursos", ha lamentado. Del mismo modo, también ha criticado duramente a Sanitat por "haberse enterado por la prensa" del toque de queda en el municipio, una situación que también le ha "sorprendido" al considerar que su incidencia acumulada es menor que la de otras localidades vecinas. 

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