X AVISO DE COOKIES: Este sitio web hace uso de cookies con la finalidad de recopilar datos estadísticos anónimos de uso de la web, así como la mejora del funcionamiento y personalización de la experiencia de navegación del usuario. Aceptar Más información
GRUPO PLAZA

NOSTÀLGIA DE FUTUR / OPINIÓN

La distopía de Elysium city o el absurdo del nuevo Eurovegas

6/12/2018 - 

Elysium, los Campos Elíseos, según los define la Wikipedia, es una de las denominaciones que recibe el paraíso en la mitología griega; el lugar sagrado donde las almas inmortales de las personas virtuosas y los guerreros heroicos pasaban la eternidad en una existencia dichosa y feliz, en medio de paisajes verdes y siempre floridos bajo el sol.

Elysium es el nombre de una irregular película de ciencia ficción, que muestra una distopía donde los ricos residen en un paraíso, una ciudad en una estación espacial que tiene todo lo necesario para vivir de forma segura, próspera y saludable, mientras que el resto de la población habita una sobrepoblada Tierra, con recursos limitados, polución, deshechos, crimen y epidemias. 

Elysium city es también la marca elegida para la última ocurrencia urbanística, el sueño megalómano más reciente, presentado esta semana por Guillermo Fernández Vara, presidente de la Junta de Extremadura y un grupo inversor capitaneado por un ex-directivo de Disney. Elysium city es una especie de Eurovegas en medio de la llamada Siberia Extremeña, que plantea un campo de golf, un complejo deportivo con estadio para 40.000 espectadores, hoteles y un parque acuático entre otras atracciones. 

¿Paraíso o distopía? Estoy convencido de que si algo será, Elysium city será un fracaso, al menos en términos sociales y medioambientales. La propuesta ha sido presentada como la primera ciudad construida de la nada considerando los 17 objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas. Pero difícilmente una ciudad presentada a vista de pájaro, con imágenes en tres dimensiones que parecen sacadas de un videojuego, sin una definición clara de los usos y el diseño urbano, podrá contribuir a garantizar la reducción de las desigualdades (objetivo 10), ciudades y comunidades sostenibles (11), la producción y el consumo responsables (12), la vida submarina (14) o la vida de los ecosistemas terrestres (15). 

Será, o probablemente no será, una ciudad sin personas, sin identidad ni comunidad, que ni siquiera llegue a la suela de los zapatos a la sofisticada, racionalmente planeada y también relativamente fracasada ciudad funcional (Brasilia) ni a las utopías del siglo pasado como la Experimental Prototype Community of Tomorrow que imaginó Walt Disney. Elysium es simplemente un fruto de un marketing poco atractivo construido ad hoc para aprovechar los beneficios administrativos aprobados por la junta de Extremadura en la La Ley de Grandes Instalaciones de Ocio (Legio). Un sinsentido que difícilmente tendrá beneficios positivos sociales o territoriales y que seguramente, y afortunadamente, no llegará a realizarse.

Como en el caso de Eurovegas, se trata de un proyecto descontextualizado, tan descontextualizado que en el estadio que se puede ver en la web de la iniciativa aparece ¡el escudo del Getafe! Un proyecto solo pensado desde la dinámica especulativa de la inversión y el aprovechamiento de rebajas fiscales. 

Vista la historia reciente de fracaso de este tipo de proyectos, especialmente en España, me parece sorprendente que todavía hoy tengamos que explicar por qué un proyecto así no tiene futuro.

Noticias relacionadas

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email