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al otro lado de la colina / OPINIÓN

¿La globalización se asfixia?

Las ultimas y buenas cifras del paro, no nos deben de impedir ver la visión de conjunto, que a medio e incluso a corto plazo es más bien gris

4/12/2021 - 

Mientras la opinión pública sigue entretenida, ocupada, y muchas veces interesadamente atemorizada, por obra y gracia de un virus, ésta no percibe muchas de las noticias que ocurren más allá de las fronteras, o incluso más allá de la puerta de sus casa, en esa tendencia que quieren imponer algunos de encerrarnos en nuestros domicilios, e incluso mentes, a la menor oportunidad posible.

Estos últimos días se han dado una serie de hechos y noticias, con los que no quisiera preocuparles, pero sí que quiero transmitir una necesidad de que nuestros líderes deben ocuparse de ellos por sus posibles efectos, porque evidencian un claro cambio de ciclo, con el inicio del fin de la globalización tal como la conocíamos, en un nuevo reseteo mundial. Esos acontecimientos se pueden agrupar en tres, las confrontaciones geopolíticas, las limitaciones a la conectividad-movilidad, y el posible encarecimiento del dinero.

Primero las continuas y crecientes tensiones políticas entre las superpotencias, nada bueno para las fluidas relaciones internacionales que imperaban en el esplendor de la globalización, pues la incertidumbre va en contra de esa forma de ordenarse el mundo que necesita de paz y estabilidad, y que se focalizan en dos entornos regionales, uno es el Este europeo (que acaba de bajar un poco la escalada), y otro en el Asia-Pacífico.

En nuestras fronteras del Este, después del chantaje emocional con emigrantes, se ha sucedido una continua concentración de tropas rusas en las fronteras de Ucrania, realizando maniobras conjuntas con Bielorrusia (que además acaba de ofrecerse para estacionar armas nucleares rusas), para así presiona a nuestros aliados, los países Bálticos, a Polonia o a los países europeos ribereños del mar Negro, con tácticas de acciones en zonas grises dentro de un gran plan de guerra hibrida (doctrina Gerasimov) por el que Rusia con su Zar a la cabeza, Vladimir Putin, pretende más bien recuperar control regional e influencia en su extranjero cercano (en nomenclatura soviética) más que disputarle el dominio mundial a los USA, pues para eso ya está China, que con un anciano y débil presidente como Joe Biden lo tiene más fácil.

La segunda área regional con preocupantes disputas internacionales es el Pacífico, donde la China comunista de Xi Jinping, con formas también muy sutiles como, apariciones de submarinos nucleares frente a las costas de Taiwán, o barcos pesqueros ejerciendo de matones en los arrecifes e islas disputadas, o de barcos espías patrullando cerca de las aguas de Australia, etcétera. Aqui la que impera es la doctrina Sun Tsu, muy desarrollada por Mao Tse-Tung en la guerra revolucionaria, y cuyo ojo del huracán es la República de China fundada por Chiang Kai-shek en la isla de Formosa-Taiwán, primera línea del frente en la contención liderada por los Estados Unidos de América y secundada con esos dos grandes apoyos que son Australia y Japón, a la par de otros aliados como son los estados fronterizos de Corea del Sur, Filipinas, etcétera.

El segundo grupo de acontecimientos son las continuas limitaciones al transporte internacional de pasajeros, y movilidad en general (pues ya se ha ido produciendo la limitación en las mercancías), uno de los elementos más importantes de la globalización, y para nosotros vital por nuestra principal industria, el turismo, a consecuencia de esa nueva alarma originada por la variante ómicron del COVID-19 o virus chino de Wuhan (que ya se va olvidando el origen de todo), y que está provocando una gran reacción por parte de las autoridades, algunos hablan incluso de sobreactuación, dado que aunque el grado de propagación es muy, muy alto, la letalidad de esta nueva variante no es mucho mayor, aparentemente y en un principio que las anteriores, algunos hablan de incluso menor, en una época donde la letalidad del virus se estaba asimilando a casi la de la gripe estacional.

Un tercer grupo de declaraciones y afirmaciones giran entorno a la disponibilidad de dinero, otro elemento muy relevante de la globalización, pues ha sido fundamental para el desarrollo de los mercados financieros globales, gracias ese dinero fácil y barato de obtener. Pues tras dimes y diretes en torno a la inflación estructural en los medios de comunicación, la Reserva Federal Norteamericana -FED- afirmó estos días pasados que ésta no es coyuntural, es más bien estructural, por lo que se presume que antes de tiempo o de lo que se presumía, pudiera ser en el primer semestre del año que viene, los tipos de interés subirían, y por lo tanto el volumen de dinero y las facilidades monetarias con las que nos hemos ido endeudando todo el mundo (aunque unos -nosotros-  más que otros) cambiarán de sentido, y será cada vez más difícil financiarse, y esto como entenderán para nosotros es muy negativo, a la par que va a suponer un fortísimo freno para la globalización en su conjunto tal como la conocíamos.

Para empezar nuestro crecimiento en este 2021, según los últimos datos de la OCDE, va a ser un 30 % menos de lo previsto por el ejecutivo español, se esperaba que nuestra economía creciera un 6,8 %, y en esta última previsión se cree que creceremos finalmente un 4,5 %, y recuerden que más de tres cuartas partes de los ingresos autonómicos provienen vía transferencias de la Administración Central, por lo que a menor incremento del PIB, menor recaudación y menos sostenibilidad de las finanzas públicas pues los gastos, en la mayoría de ocasiones, se mantienen, a costa de crear deficit, en los últimos años.

Pero es que ademas la sostenibilidad de nuestro finanzas públicas autonómicas, per se están comprometidas, fíjense que a 30 de junio de este año la Comunitat debía  51.747 millones de euros, por lo que cuando acabe el ejercicio habremos rebasado los 52.000 millones de euros. La Generalitat cuenta con unos grandes, algunos hablan de inflados, presupuestos, pues consolidados ascienden a 29.507 millones de euros, cuando el Botanic partió sólo de 18.209 millones euros (eso si heredados del PP). Pero claro dentro de esos cerca ya de 30.000 millones € hay que gastar en la sección 19 servicio de la Deuda unos 7.406 millones €, y en los presupuestos de ingresos el capítulo correspondiente a Pasivos Financieros asciende a 8.030 millones €; como ven unas cuentas y previsiones nada halagüeñas; vayan ahorrando…los que puedan.

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