análisis

La mitad de las nuevas incorporaciones a los consejos del S&P 500 fueron mujeres

La analista de Robeco tiene claro que la diversidad en el órgano de administración refleja la realidad del mundo en el que la empresa desarrolla su actividad

19/03/2018 - 

MADRID. Quizás porque soy una mujer en un sector dominado por hombres o porque desde mis inicios me decanté por la sostenibilidad como eje principal de mi trabajo, lo cierto es que siempre me ha interesado el tema de la diversidad. No solamente en lo que respecta a género, sino también a la idea -muy contrastada- de que trayectorias, contextos y opiniones diversas hacen que las decisiones que se toman se encuentren mejor fundamentadas.

En los Países Bajos se está evolucionando muy poco en este sentido, pero Estados Unidos avanza a pasos agigantados. Me sorprendió agradablemente leer que, según un estudio realizado por Spencer Stuart en 2017, la mitad de las nuevas incorporaciones a consejos de administración de empresas del S&P 500 fueron mujeres o personas pertenecientes a alguna minoría. La representación femenina entre los nuevos vocales de los consejos pasó del 26% en 2012 al 36% en 2017, y el 20% de los nuevos consejeros independientes fueron hombres o mujeres pertenecientes a alguna minoría.

Refrendo de BlackRock

El debate sobre la diversidad de género se intensificó el año pasado, cuando varios de los mayores inversores institucionales del mundo se posicionaron en él. Se adoptaron distintas medidas, desde la instalación por parte de State Street Global Advisors de la escultura llamada The Fearless Girl ('La chica valiente') en Wall Street, hasta el refrendo por parte de BlackRock de ocho propuestas de acuerdo en junta general relativas a diversidad en los órganos de administración de varias entidades norteamericanas.

La diversidad de género en los consejos de administración ha mejorado en gran medida en los últimos años, en distintos mercados y en empresas de todos los tamaños. La intervención de los gobiernos en este terreno ha aumentado, y han sido varios los países que (como la India o Francia, por ejemplo) han adoptado medidas legislativas para promover la diversidad de género en los órganos de administración, estableciendo proporciones obligatorias. Sin embargo, el debate sobre este asunto ha pasado de centrarse en la igualdad y la equidad a ser una cuestión de rendimiento empresarial superior, como se ha evidenciado en multitud de publicaciones.


Pero ¿qué es lo que hacen estas personas? Los consejos de administración realizan una supervisión de la gestión y de los riesgos de sus empresas, así como de la estrategia de las mismas, en nombre de los accionistas. La diversidad constituye un factor esencial a la hora de promover el éxito en el seno de los consejos de administración, sobre todo cuando adquiere una dimensión más amplia, no centrándose en el género sino también en la diversidad de niveles de antigüedad en el cargo, edad, nacionalidades y acervo profesional.

Es muy sencillo: la diversidad en el órgano de administración refleja la realidad del mundo en el que la empresa desarrolla su actividad. La variedad en los perfiles de los administradores posibilita una mejor comprensión de la base de clientes de la empresa, y le proporciona una mayor capacidad de adaptación ante los cambios en las tendencias de los consumidores y los mercados, que cada vez se suceden con más rapidez. Una variedad amplia de puntos de vista en el consejo de administración resulta muy necesaria para lograr un gobierno corporativo efectivo y fomentar la contraposición de posturas.

Aportando valor

Los consejos bien diversificados aportan valor a una empresa, ya que las personas con distintas procedencias tienen más posibilidades de abordar cualquier asunto desde diversas perspectivas, de manera que las decisiones resultantes se encuentran mejor fundamentadas y las labores de supervisión son más efectivas. Por este motivo, los inversores institucionales abogan por la diversidad en los órganos de administración, como pieza clave de las buenas prácticas de gobierno empresarial.

Dentro de las actividades de Robeco en materia de ejercicio activo de la titularidad accionarial, hemos abordado la cuestión de la diversidad en los órganos de gestión de nuestras participadas a través de iniciativas de interacción y votación. En varios mercados, es habitual que las candidaturas a puestos en el consejo se incluyan en el orden del día de las juntas de accionistas. Se lleva a cabo una evaluación profunda de la diversidad general del consejo en términos de rangos de antigüedad en el mismo, capacidades, género y compromisos externos, y se contrasta con las mejores prácticas del mercado de que se trate. Hemos actualizado recientemente nuestras directrices para el ejercicio de los derechos de voto para reflejar estos criterios de valoración.


En nuestras interacciones con empresas del sector financiero en relación con la calidad de sus órganos de administración, hicimos especial hincapié en la manera en que la diversidad afecta a sus políticas de selección de candidatos, así como en los terrenos en que dichas empresas buscaban diversidad. Otro ejemplo de nuestra labor en este campo es una serie de intervenciones que hemos llevado a cabo recientemente en colaboración con RobecoSAM, interactuando con nuestras sociedades participadas en relación con una amplia variedad de medidas relacionadas con la igualdad de género y la diversidad.

En los últimos años, buena parte de las labores relacionadas con la diversidad en los consejos de administración se ha centrado únicamente en el género. Sin embargo, puesto que cada vez resulta más evidente que una mayor diversidad aumenta el valor de un órgano de administración, las empresas deben esforzarse por adoptar la diversidad en su más amplia dimensión, ya que ello servirá para mejorar sus resultados.

Masja Zandbergen es directora de Integración de Criterios ASG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) de Robeco

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