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TIEMPOS POSTMODERNOS / OPINIÓN

La nueva Comisión Europea

Las carteras de los nuevos Comisarios tienen nombres confusos y eufemísticos. Esperemos que esto no sea un mal augurio

22/09/2019 - 

Aunque todos estemos lamentándonos por tener que volver a votar en noviembre y la noticia más comentada sea la ausencia de un nuevo gobierno en España, no debemos olvidar que, durante las primeras semanas del otoño, se va a configurar otro gobierno, el europeo: la nueva Comisión Europea.

En julio fue ratificada por el Parlamento Europeo (PE) la Presidenta de la Comisión, la alemana Ursula von der LeyenEl procedimiento que se sigue para dicha elección se recoge en el artículo 17 del Tratado de la Unión Europea y se resume en el Esquema 1. En primer lugar, el Consejo Europeo propone un candidato, teniendo en cuenta los resultados de las elecciones al PE y tras mantener consultas. Dicha propuesta debe contar con la mayoría cualificada de los votos del Consejo. A continuación, el candidato presenta su programa ante el PE, que lo debe elegir por mayoría (simple). En caso de no lograrlo, el Consejo Europeo tiene un mes para presentar otro candidato. Una vez logrado el apoyo parlamentario, tendríamos un Presidente Electo de la Comisión. Ésta es la situación actual de la Presidenta.  

Si recordamos lo sucedido antes de la votación del 17 de julio, que eligió a von der Leyen, contrariamente al caso de Jean Claude Juncker, esta vez no hubo acuerdo para que el cabeza de lista del partido más votado fuera propuesto por el Consejo Europeo. Es cierto que el artículo 17 no lo establece así, pero fue pactado, en las anteriores elecciones, con el fin de hacer más visible y dar más legitimidad democrática al Presidente de la Comisión. Pero Manfred Weber, el candidato alemán de la CDU, partido que forma parte del PPE o Partido Popular Europeo, y que fue el más votado, no recibió el apoyo del Consejo Europeo. Tras diversas propuestas y descartes, von der Leyen fue la propuesta, obteniendo el voto positivo del PE.

 El siguiente paso es el nombramiento de los Comisarios Europeos, encargados de coordinar la gestión de áreas concretas en el “gobierno” europeo. En este caso, el procedimiento (que puede verse en el Esquema 2) comienza con la propuesta conjunta, por parte del Consejo y la Presidenta Electa, de los candidatos, a los que se les asigna una de las áreas mencionadas. Es la Comisión, en su conjunto, la que requiere la aprobación del PE. En primer lugar, los candidatos a Comisario (Imagen 1) presentan su declaración de intereses financieros, que es examinada por el comité de asuntos legales. Si todo está en orden, realizan una “comparecencia previa” ante el comité del PE encargado del área de política que le ha sido asignada. Allí le entregan una serie de preguntas por escrito de tipo general, relacionadas con su compromiso con la UE, independencia, etc. A continuación se realiza la comparecencia, ante la respectiva comisión parlamentaria, retransmitida en directo, con duración de hasta 3 horas. El candidato hace una primera declaración de 15 minutos y después deberá responder a un máximo de 25 preguntas. También hará otra corta declaración al cierre de la sesión. En las 24 horas siguientes se envía el informe de cada sesión a un comité formado por todos los presidentes de las comisiones parlamentarias. Tras examinar las cartas, éstas son presentadas a la Conferencia de Presidentes, formada por el Presidente del Parlamento y los de los grupos parlamentarios, quienes deciden si se cierran las comparecencias. Finalmente, se vota la Comisión en su conjunto en el plenario del Parlamento Europeo y, tras ello, se dedica otra sesión plenaria a que el Presidente de la Comisión presente su programa y al Colegio de Comisarios al completo.

En esta ocasión, el día 30 de septiembre comenzarán las comparecencias, que durarán hasta el 8 de octubre. En el caso del Comisario español, Josep Borrell, Alto Representante de la UE y vicepresidente, su comparecencia será el día 7 de octubre de 14.30 a 17.30h. Entre el 15 y el 17 de octubre se presentarán los informes y, si todos son positivos, se llevaría a cabo la votación el 23 de octubre. Aún no se ha dado a conocer la fecha de presentación de la Comisión y su programa.

 Por lo que se refiere a la configuración del Colegio de Comisarios propuesto por la Presidenta Electa, mantiene la existencia de vicepresidentes que coordinan a otros comisarios. Si nos fijamos en la Imagen 1, el esquema es algo confuso, por varias razones. En primer lugar, por los nombres que han elegido para las competencias de los vicepresidentes. En segundo lugar, porque el esquema no deja claro qué comisarios son coordinados por qué vicepresidente. En la práctica, hay 6 comisarios que son vicepresidentes y tres con funciones ejecutivas: el letón Valdis Dombrovskis (“Una economía que funcione en pro de las personas”), el holandés Frans Timmermans (“Pacto Verde Europeo”) y la danesa Margrethe Vestager (“Europa adaptada a la era digital”). También son vicepresidentes el Alto Representante de la UE, Josep Borrell (“Una Europa más fuerte en el mundo”), el griego Margaritis Schinas (“Protección de nuestro estilo de vida europeo”), el eslovaco Maros Sefcovic (“Relaciones interinstitucionales y previsión”), la checa Vera Jourová (“Valores y transparencia”) y la croata Dubravka Suica (“Democracia y demografía”). 

Después de mucho buscar, educación e investigación, que no son políticas comunes de la UE, pero que tienen una gran importancia cualitativa y, en ocasiones, para la ciencia española, también cuantitativa, son la responsabilidad de la búlgara Mariya Gabriel, bajo el epígrafe “Innovación y juventud”. Un grupo de investigadores europeos ya ha enviado una carta a la Presidenta Electa von der Leyen con el fin de que se añada a la denominación Educación y Juventud. 

Aunque haya motivos políticos para la elección de estas denominaciones, no parecen un buen augurio. Los eufemismos siempre ocultan algo de lo que nos avergonzamos. Al menos nos queda el consuelo (pequeño, pero consuelo al fin y al cabo) de que la patente de poner nombres rimbombantes y estúpidos a ministros y consejeros no la tenemos ni los españoles ni los valencianos. Es una enfermedad global. Esperemos a sus programas antes de que cunda la melancolía. Seguiremos informando.

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