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Las banderas de la Marina de València le cuestan al Consorcio 5.000 euros al año

13/07/2018 - 

VALÈNCIA. El 13 de junio de 2015 el dirigente de Compromís Joan Ribó tomaba posesión de su cargo como alcalde de València. Apenas unas horas después, saltaba la polémica en redes sociales con la publicación de una fotografía por parte de un asesor municipal del PP en el que la bandera española de la Marina de València (antes Marina Real Juan Carlos I) había desaparecido de su mástil. 

"Primera medida de Ribóbo, con nocturnidad, retira la bandera d España de la Marina", rezaba el citado 'tuit'. Una teoría que fue desmontada al poco tiempo por otros usuarios: la enseña seguía en lo alto del mástil, solo que se encontraba enrollada fruto de una tormenta y, desde la lejanía, parecía haber desaparecido por un efecto óptico. La cuestión, pese a haber sido desmentida relativamente pronto, causó un fuerte revuelo e incluso el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, llegó a hacerse eco del asunto sin percatarse del error en la información primigenia. 

Baste este ejemplo para evidenciar los sentimientos a flor de piel que muchos ciudadanos tienen por la simbología. Una simbología que, concretamente en el caso de La Marina de València, cuesta al Consorcio Valencia 2007 -ente público gestor- unos 5.000 euros anuales.

Así pues, las dos banderas gigantes de España y la Comunitat Valenciana que se encuentran en la entrada del paseo marítimo tienen un coste aproximado de 600 euros por unidad. Según ha podido saber este diario, ambas deben cambiarse al menos tres veces al año debido a los efectos del viento y la lluvia, a lo que hay que sumar el coste de la mano de obra -al parecer bastante elevado- de su reposición.

Un dinero que el Consorcio Valencia 2007 se ve forzado a abonar si bien, así lo piensan algunos, podría emplear en otras inversiones más productivas. Sin embargo, según admiten fuentes consultadas por este diario, cada vez que alguna de ellas luce deteriorada o con alguna rasgadura se producen llamadas de teléfono, quejas telemáticas al consorcio o incluso via el Ayuntamiento de València por parte de los ciudadanos para que sean restauradas. 


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