Las librerías por las que merece la pena coger un avión

Libros y cómic

La Livraria Lello de Oporto, Ler Devagar en Lisboa, la Libreria Acqua Alta de Venecia y Cărturești Carusel, en Bucarest, son cuatro librerías que, gracias a las conexiones aéreas directas desde València, bien merecen una escapada de fin de semana

  • Livraria Lello (Oporto).
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VALÈNCIA. El aeropuerto de Manises es el punto de partida de grandes viajes. Ilusiones, nervios y sueños se concentran en la terminal. Sin embargo, algunos viajes comienzan mucho antes, al seguir a Julio Verne en La vuelta al mundo en ochenta días o al embarcarse con Robert Louis Stevenson en busca de La isla del tesoro. Mucho antes de hacer la maleta, los libros ya nos han llevado a recorrer el mundo y nos han enseñado a mirar algunas ciudades con otros ojos. Carlos Ruiz Zafón convirtió Barcelona en un laberinto literario y Dan Brown llevó a miles de lectores a recorrer las calles de París o Roma tras los pasos de sus personajes, sin olvidar la València de Rafa Lahuerta. Entre las páginas de sus novelas se gestaron viajes que terminaron, años después, cruzando una puerta de embarque. Pero si algo tienen en común todos ellos es el lugar en el que reposan: las librerías. Lugares que guardan esos sueños, alimentan otros nuevos y nos hacen volar. Y es que hay librerías que justifican por sí solas una escapada de fin de semana.

Oporto, Lisboa, Venecia y Bucarest son ciudades con conexión directa desde València que, además de sus atractivos turísticos, esconden entre sus calles librerías en las que merece la pena detenerse, disfrutar de su intrahistoria y, por qué no, llevarse un libro. Quizá una edición de ese libro favorito en otro idioma. El mapa podría ampliarse con otras librerías míticas, pero estas cuatro demuestran que, a apenas unas horas de vuelo desde València, todavía existen librerías capaces de convertirse en el destino principal del viaje.

Livraria Lello (Oporto)

El viaje comienza en Oporto. La ciudad lleva años asociándose al universo de Harry Potter, aunque J. K. Rowling nunca confirmó que la escalera de la Livraria Lello inspirara Hogwarts. Cierto o no, la librería se ha convertido en uno de los grandes iconos de la ciudad. No importa el día ni la hora: siempre hay gente haciendo cola frente a la puerta, por lo que conviene comprar la entrada con antelación. No es que sea la entrada de un atractivo turístico, sino que sus dueños quieren preservarla. El fenómeno Harry Potter atrajo a miles de curiosos que recorrían la librería sin comprar un solo libro, dificultando además la visita de los lectores habituales. La solución fue implantar una entrada cuyo importe se descuenta al adquirir un ejemplar, una fórmula que ha permitido compatibilizar el turismo con la esencia de una librería que sigue viviendo, sobre todo, de los libros.

  • Livraria Lello (Oporto). -

Pero Harry Potter no es el único motivo por el que miles de viajeros la incluyen en su itinerario incluso antes de visitar el puente Dom Luís I, la Ribeira, las bodegas de vino o la estación de São Bento. Desde la Praça de Lisboa ya impresiona su fachada neogótica. Al cruzar el umbral, la mirada se dirige de inmediato a una escalinata de un intenso color rojo, rematada con delicados detalles dorados, que se retuerce sobre sí misma antes de bifurcarse. Dicen que, según desde dónde se contemple, adopta una forma distinta.

Curiosamente, mientras decenas de móviles apuntan a la escalinata y a quien posa en ella, casi nadie repara en los 399 bustos de arcilla inspirados en ciudadanos de Oporto que observan la escena desde las molduras. Una gran vidriera inunda de luz el interior y recuerda, con el lema Decus in Labore (dignidad en el trabajo), que este templo de los libros abrió sus puertas en 1906. Pero la historia de la librería también está salpicada de pequeñas curiosidades. Durante una restauración aparecieron billetes de lotería entre las estanterías y los mostradores, escondidos décadas atrás por los libreros con la esperanza de repetir la suerte de Ernesto Chardron, el editor francés que abrió la librería original gracias al premio de un décimo.

En esa visita la mirada también se dirige a las estanterías de madera tallada, que ascienden casi hasta el techo y envuelven el espacio con su cuidada decoración neogótica. En la planta superior, la Gema Room custodia algunas de las mayores joyas bibliográficas de la librería. Primeras ediciones de Orgullo y prejuicio, Moby-Dick, El retrato de Dorian Gray, El principito o Alicia en el país de las maravillas comparten espacio con una codiciada primera edición de Harry Potter y la piedra filosofal.

Ler Devagar (Lisboa)

El viaje continúa hasta Lisboa, situada a apenas tres horas de tren desde Oporto —o a un corto vuelo desde València—. Allí, Ler Devagar, instalada en una antigua imprenta del barrio de Alcântara e integrada en el complejo cultural LX Factory, resume como pocos lugares la transformación de la Lisboa contemporánea: viejos espacios industriales convertidos en centros de creación, cultura y encuentro. Considerada una de las librerías más bellas del mundo, se ha convertido en una visita imprescindible para cualquier amante de los libros.

El interior conserva el alma de la antigua imprenta. Durante décadas, aquellas máquinas dieron vida a algunos de los periódicos más importantes de Portugal, como Expresso, Público o A Bola. Las rotativas dejaron de funcionar, pero el edificio nunca perdió su vínculo con las palabras: hoy más de 50.000 libros descansan en sus estanterías, entre ellos una amplia selección de ejemplares de segunda mano y títulos en inglés. 

  • Ler Devagar (Lisboa). -

Una gran escalinata articula el espacio y, sobre ella, una bicicleta suspendida en el aire, obra del artista italiano Pietro Proserpio, parece desafiar la gravedad y se ha convertido en el gran símbolo de Ler Devagar. Donde antes el ruido de las rotativas marcaba el ritmo de la jornada, hoy lo sustituyen el ir y venir de personas, el tintinear de las cucharillas en las tazas y un leve murmullo que no impide abstraerse entre las páginas de un libro. Además, la librería acoge presentaciones literarias, cuenta con una tienda de vinilos y una cafetería, convirtiéndose en un espacio en el que resulta fácil cumplir la única norma no escrita del lugar: detenerse por un instante, olvidar el reloj y leer despacio.

Fuera de la librería, las antiguas naves industriales de LX Factory albergan galerías, talleres de artistas, restaurantes y pequeñas tiendas, convirtiendo la visita en mucho más que una parada para comprar un libro. Tanto que es fácil que la mañana acabe convirtiéndose en toda una tarde.

Aqua Alta (Venecia)

  • Aqua Alta (Venecia) -

El siguiente vuelo conduce hasta Venecia, la ciudad que Thomas Mann inmortalizó en Muerte en Venecia. Allí, entre canales, puentes y callejones, se esconde la Libreria Acqua Alta. Quizá una de las librerías más curiosas de Europa y una de las que mejor ha sabido adaptarse al lugar en el que se encuentra. Su nombre hace referencia a la acqua alta, las mareas que inundan periódicamente la ciudad, y esa realidad ha marcado también la forma de entender una librería.

Antes incluso de leer el nombre, una montaña de libros se desborda por el estrecho callejón y guía al visitante hasta el interior. Es como si aquellos volúmenes marcaran el camino. Al entrar, el desconcierto es absoluto y la pregunta salta a la mente: «¿dónde estoy?». Una góndola, una bañera, una canoa y todo tipo de recipientes ocupan el lugar de las estanterías tradicionales, sosteniendo miles de libros colocados, aparentemente, sin ningún orden. Sin embargo, todo responde a una lógica. En la ciudad de los canales, los libros se almacenan así para protegerlos de las frecuentes crecidas de la acqua alta.

  • Aqua Alta (Venecia) -

La librería nació en 2002, cuando Luigi Frizzo decidió dar salida a la inmensa colección de libros que había reunido durante años. Desde entonces se ha convertido en uno de los rincones más fotografiados de Venecia. La fama ha transformado la experiencia: los estrechos pasillos apenas dejan espacio para detenerse a hojear un libro y, en muchos momentos del día, resulta más fácil encontrar a personas buscando la fotografía perfecta que a lectores hojeando páginas. Aun así, el caos forma parte de su encanto. 

Entre montañas de libros aparecen varios gatos dormitando ajenos al bullicio y, al fondo de la librería, una puerta se abre directamente a uno de los canales venecianos. Una góndola parece el refugio perfecto para coger un libro y desconectar. Muy cerca, una escalera construida con antiguas enciclopedias destinadas al reciclaje permite asomarse por encima del muro y contemplar el agua. Nació como una solución práctica para almacenarlas y hoy es uno de los miradores más fotografiados de la ciudad. Una librería singular que demuestra cómo los libros han aprendido a convivir con el agua

Cărturești Carusel (Bucarest) 

  • Cărturești Carusel (Bucarest) -

Bucarest es el siguiente aterrizaje en este viaje por las librerías que merecen una escapada desde Valencia. La capital de Rumanía es una ciudad de contrastes, donde conviven edificios de la Belle Époque, la monumental arquitectura comunista y una animada vida cultural. En pleno casco histórico, entre las calles del barrio de Lipscani, se encuentra Cărturești Carusel, una librería que hoy está considerada una de las más espectaculares de Europa.

La historia del edificio es fascinante. A comienzos del siglo XX fue la sede del banco de la familia Chrissoveloni; más tarde se convirtió en unos grandes almacenes; durante el comunismo fue confiscado y quedó abandonado durante años. Tras cinco años de restauración, reabrió en 2015 convertido en librería.

Es posible que al llegar a la calle pases de largo. Su fachada neoclásica, restaurada, se integra entre el resto de los edificios históricos y nada hace pensar que su interior esconde una librería. Alrededor, cafeterías y terrazas contribuyen a que la librería pase casi desapercibida entre el ir y venir del centro histórico. Sin embargo, al cruzar la puerta, la sorpresa es inmediata. Seis niveles se abren alrededor de un gran atrio central; balcones curvos parecen flotar unos sobre otros y una elegante escalera conduce la mirada hacia la luz que entra por la gran claraboya. Todo es blanco y la luz natural acentúa aún más la sensación de amplitud. Precisamente, esa distribución circular de los balcones recuerda a un carrusel, origen de su nombre. 

  • Cărturești Carusel (Bucarest) -

Más de 10.000 libros, junto a miles de discos y películas, llenan las estanterías de un espacio que invita a permanecer en él. Pero Cărturești Carusel es mucho más que una librería. Exposiciones, presentaciones de libros, conciertos y lecturas públicas convierten el edificio en un punto de encuentro para los habitantes de Bucarest. En la última planta, una cafetería con vistas a la planta central invita a detener la visita unos minutos más y contemplar desde arriba ese trajín de personas mirando libros, objetos de regalo y dando vida a este edificio que vuelve a llenarse de historias.

Oporto, Lisboa, Venecia y Bucarest ofrecen monumentos, museos y barrios que justifican por sí solos una escapada. Pero, escondidas entre sus calles, estas librerías añaden un motivo más para ir —o volver— y demuestran que, gracias a quienes las cuidan, siguen resistiendo las mareas, el turismo masivo, la crisis del papel y los vaivenes de la historia. 

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