revuelo entre los diputados y la mesa

Malos humos en la primera comisión de Medio Ambiente

La sesión de estreno del organismo estuvo marcada por una serie de disputas entre la mesa y los diputados por cuestiones reglamentarias

8/10/2015 - 

VALENCIA.- En la primera sesión de la comisión encargada de Medio Ambiente que se dio en les Corts se colaron malos humos más allá de los informes. Con abundancia de nuevos representantes en la sala, se vivieron varios momentos de tensión entre los diputados y los miembros de la mesa en la comisión, el día de estreno del organismo de control.

La ausencia de Maria José Salvador, consellera de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio  en la primera sesión de esta comisión causó la indignación de los representantes del PP, que se encargó de materializar Elisa Díaz. Diaz, solicitó a los dos minutos de comenzar la comparecencia un receso apelando al reglamento, en cuanto se anunció que la titular de Medio Ambiente sería sustituida por el secretario autonómico Josep Vicent Boira, que, según la popular, no está permitido.

Ante la duda de si un conseller puede o no delegar, avisando o no con antelación a los miembros de la comisión, en el secretario autonómico cuando se trata de una comparecencia para responder a preguntas orales -lo cual es una práctica habitual- se originó la disputa. La popular interpuso una queja y esto provocó el enfado de los diputados del resto de representantes de grupos parlamentarios: David Cerdán, del PSPV, Juan Ignacio Ponce, de Compromís; Antonio Montiel, de Podemos y Emigdio Tormo, de Ciudadanos -más calmado que el resto-, que se enfrascaron en una discusión con la presidenta de la comisión, Belén Bachero (Compromís), el vicepresidente José Císcar (PP), la secretaria Beatriz Gascó (Podemos) y la letrada.

José Císcar a los representantes de la mesa: "Hay que leerse los papeles"

Los representantes del PP y Ciudadanos se quejaron de la falta de cortesía y de respeto al resto de diputados que supone que la consellera no compareciera ni avisara de su ausencia bajo el argumento de que las preguntas orales están dirigidas a ella. Cerdán, por su parte, así como la diputada de Compromís, Noemí Ferrer, rechazaron esta crítica por exagerada. “Hay que leerse los papeles”, criticaba Císcar, mientras que Ponce reprochaba que los populares no se quejaban cuando eran sus consellers los que delegaban funciones, así como de que invocaban el reglamento para lo que les interesaba. 

Solventada esta cuestión, reglamento en mano -establece que los secretarios autonómicos pueden comparecer en sustitución de los consellers, aunque no si deben o no avisar con antelación-, con un consenso a regañadientes, el segundo lío vino provocado por el límite de tiempo en la intervención del secretario autonómico.



Cuando tras la primera pregunta de Díaz, y ante la respuesta de Boira, la presidenta de la mesa no encendió el reloj que delimita el periodo de intervención, se produjo un segundo revuelo, algo más intenso, de nuevo por iniciativa de Díaz, que señaló a la presidencia de la que se debe poner límite a las intervenciones, lo que culminó en una segunda riña entre diputados. El diputado popular reiteró su petición de que a las comisiones se viene con el reglamento leído -“sólo hay que leer esta hoja, si miramos los papeles lo tenemos claro” señaló Císcar-. “Algunos no llevamos aquí sentados 20 años” se reprochó también desde la mesa, ante las continuas quejas de la diputada popular, avalada por Císcar y con críticas del resto de representantes -salvo el diputado de C’s, que se mostró bastante calmado- sobre el presunto incumplimiento del reglamento, mientras que el Montiel y Cerdán trataban de apaciguar el tenso ambiente que, literalmente, envolvió a la mesa de la comisón entre los “sí claro” y “venga ya” que de fondo se escuchaban en la sala. Incluso la letrada intervino, dirigiéndose a Díaz, a quién comentó que en un organismo de control, mejor se controlará cuanto más tiempo haya de respuesta.

Un retraso de media hora

La disputa sobre si la intervención del secretario autonómico debía o no durar 4 minutos, igual que las preguntas, pospuso el inicio de la comparecencia más de media hora, asunto criticado por Montiel. Sin embargo, tras más de dos horas de comparecencia -ya con la presencia en la mesa de Julià Álvaro- hubo un tercer rifirrafe en la sala, de nuevo a causa de las intervenciones.

Tras la exposición de Álvaro, secretario autonómico de Medio Ambiente y Cambio Climático, en la que explicaba las líneas de actuación del Consell en relación a sus responsabilidades, hubo discrepancia sobre si la intervención de Elisa Díaz iniciaba una segunda ronda de intervenciones o si se trataba del turno de réplica, como defendía la popular. Otra pequeña discusión más tarde, aunque esta vez desde la silla, que se concluyó con una segunda ronda de intervenciones de cada diputado, en la que, de nuevo, aprovecharon para criticar este comportamiento en la sala.


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