entrevista a la GERENTE DE LA AUTORIDAD DE TRANSPORTE METROPOLITANO DE VALÈNCIA

María Pérez: "Con 10 millones ya podríamos mejorar algo las frecuencias del transporte público"

13/05/2018 - 

VALÈNCIA. María Pérez Herrero es, desde hace siete meses, la directora gerente de la Autoridad de Transporte Metropolitano de València (ATMV), un cargo para el que cuenta con acreditada experiencia. Licenciada en Economía por las universidades de València y Nantes, la dirigente es además doctora en Economía del Transporte por la Université de Lyon 2 y tiene experiencia profesional e investigadora en la evaluación de políticas públicas del sector del transporte. De hecho, desde julio de 2010 Pérez Herrero trabajó en el gestor de infraestructuras ferroviarias francés en París, donde contribuyó al desarrollo de estrategias tarifarias de los cánones controlados por el regulador ferroviario ARAFER, según explicó la Generalitat el día de su nombramiento.

Pero lejos de poder comenzar implantar ya en València medidas como estas, María Pérez se ha topado con el prolongado inconveniente de que el Gobierno de España no destina la financiación al área Metropolitana de València que si concede a Madrid, Barcelona o Canarias. Le corresponderían 38 millones, según los cálculos del Consell, pero el presupuesto estatal a día de hoy es de cero euros. Tal circunstancia se tratara de evitar el trámite parlamentario mediante enmiendas, y en particular una de Ciudadanos tiene visos de prosperar, lo que supondría la llegada de al menos 10 millones. "Me parecen insuficientes para las necesidades de un área Metropolitana como la de València. Pero si la alternativa es cero, es obvio que 10 siempre serán bienvenidos", afirma al respecto la dirigente.

-Otro año más sin los 38 millones en los presupuestos (salvo milagro en las enmiendas)

-En efecto, otro año más sin que en los PGE aparezca una dotación para el transporte metropolitano de València como sí aparece para otras autoridades como Barcelona, Canarias o Madrid. Yo creo que aquí hay un problema general, que el es concepto de financiación estatal. Hoy en día existen dos canales de financiación, el de los municipios, que reparte el 15% de los recursos entre 92 localidades (según los datos de 2017); y el de las áreas metropolitanas, que reparte el 85% de manera nominativa a las mencionadas tres áreas. Se trata de un problema de fondo, de la ausencia de una regla justa de financiación que permitiría saber a todas las administraciones cuáles son los recursos de los que dispone.

"Lo más frustrante es no conocer cuáles son los motivos que llevan al Gobierno a tomar la decisión de excluir a València"

-Más allá de las carencias del sistema, tampoco parece haber demasiada voluntad política por extender a València los recursos para las áreas metropolitanas. La protesta que hicieron en Madrid con los alcaldes no parece haber servido de mucho. ¿Por qué cree que sucede?

-Lo más frustrante es, precisamente, no conocer cuáles son los motivos que llevan al Gobierno a tomar esta decisión de excluir a València. Cuando vimos los presupuestos y constatamos que volvíamos a estar fuera de esta financiación convocamos a los alcaldes porque entendíamos que la vía institucional era la que había que utilizar para hacer reflexionar a Madrid. Fuimos a Madrid pero no nos recibieron en el Ministerio hasta una semana más tarde, cuando finalizó el proceso de enmiendas. Y esa reunión fue decepcionante, porque no se nos expuso ningún argumento que justificara por qué no se nos aporta esta financiación finalista.

-¿Procede tomar los 10 millones de euros que plantea Ciudadanos como mal menor? ¿Debería apoyar esta propuesta el resto de partidos de la oposición?

-A mí 10 millones me parecen insuficientes para las necesidades de un área Metropolitana como la de València. Pero si la alternativa es cero, es obvio que 10 siempre serán bienvenidos. Pero repito: estos 10 millones no solucionarían el problema de fondo de la ausencia de reglas para otorgar esta financiación.

-¿Qué le pide entonces la autoridad metropolitana a los partidos para el trámite en el Congreso? 

-Yo creo que el rol de la autoridad metropolitana no es decirle a los grupos parlamentarios por dónde tienen que ir. Pero insisto, 10 millones, aunque son insuficientes, me parecen recursos suplementarios para poder mejorar algunas condiciones del transporte, por lo que serían bienvenidos.

-¿De lograr presupuesto para este año en qué lo invertiría la entidad? ¿Habría rebaja de tarifas? ¿Daría tiempo a mejorar las frecuencias? ¿Están preparados para invertirlos si llegan?

-La financiación actual con la que cuenta el transporte público, además del billete, viene de la Generalitat y de los ayuntamientos, es importante subrayarlo. Son más de 150 millones de las administraciones territoriales. Con 38 millones más podríamos hacer políticas de transporte diferentes, por ejemplo incrementar las frecuencias, invertir en una flota más sostenible, en una revisión tarifaria, en mejorar los canales de información... Hay muchos aspectos en los que la movilidad metropolitana de hoy tiene margen de mejora. En función de la cantidad que recibamos la intensidad de esas mejoras será mayor o menor.

-¿Con los 10 millones -que parece la cantidad alcanzable- qué se podría hacer este año?

-Lo ideal sería intentar mejorar frecuencias. Hay que tener en cuenta que la financiación llegaría prácticamente a finales de año, habría que actuar rápido, pero mejorar frecuencias sería uno de los objetivos. Es una cuestión de presupuesto, de personal y de tiempo. Hay que ver si en este plazo que tenemos daría tiempo a disponer del personal suficiente para reducir las frecuencias de paso. Son cosas que todavía se están estudiando. Pero, al margen del calendario, con esa cantidad entendemos que ya se podría mejorar algo las frecuencias. 

-Imagino que hay vida más allá de esta cuestión financiera en la Autoridad de Transporte Metropolitano de València ¿Qué tal sus primeros siete meses al frente de la firma?

-En estos siete meses el objetivo ha sido poner en marcha una estructura de la autoridad que no existía. Poner en marcha desde cero un organismo dentro de una administración pública es un proyecto costoso porque se necesitan cumplir muchos trámites legales y administrativos. Para este año se han creado siete puestos de trabajo, se han incorporado las tres primeras personas -el resto de plazas siguen abiertas- y se incorporará próximamente el personal de la Agencia Valenciana de Movilidad. Otra de las cuestiones ha sido buscar una sede, que finalmente se ha fijado en Primado Reig, frente a Casa Clemencia. Y además de la parte puramente administrativa he aprovechado este tiempo para visitar otras ciudades y tener contacto con otras autoridades de transporte metropolitano. En este tema hay ciudades que nos llevan mucha ventaja. En Madrid operan con este modelo desde hace 30 años, en Barcelona desde hace 20. Era importante ver cómo se hacen las cosas en otros lugares. También hemos mantenido los primeros contactos con los operadores públicos para ver cómo se le puede facilitar los servicios a los ciudadanos, cómo se puede fortalecer la imagen de red única. 

 
-Usted que se ha formado y ha trabajado en este ámbito en Francia ¿Cómo está València respecto a otras ciudades de Europa en materia de transporte público?

"En València la oferta no es clara para el usuario, y eso desincentiva a utilizar el transporte público, que además está muy compartimentado"

-En València la cuestión que más me sorprende es la complejidad. Dede el punto de vista tarifario la oferta no es clara para el usuario, y eso desincentiva a utilizar el transporte público, que además está muy compartimentado. Es muy difícil comparar con otras ciudades europeas, porque en París, por ejemplo, las distancias y la densidad de población son mucho mayores. Pero sí debemos fijarnos en la cuestión de adquirir una visión supramunicipal que, por el momento, tiene mucho margen de mejora en València.

-Precisamente sobre actuar con una visión supramunicipal ¿Cómo ve la gestión de la movilidad del Ayuntamiento de València? ¿Las restricciones al acceso en coche al núcleo urbano de la ciudad no deberían haber ido de la mano de un mayor avance del transporte público hacia el centro?

-Es cierto que esas dos políticas deben ir cogidas de la mano. Si el objetivo es disminuir la intensidad de uso del transporte privado hay que ofrecer un servicio público de calidad que permita a los ciudadanos tener una alternativa real. Dentro de la ciudad de València, que es donde se han focalizado estas políticas, yo creo que sí existen estas alternativas reales al uso del transporte privado. De hecho las estadísticas muestran que en la ciudad la mayoría de los desplazamientos son sostenibles: o a pie o en transporte público. Respecto a los que entran desde fuera de la ciudad, yo creo que las medidas adoptadas que pueden haber dificultado el acceso no han sido tan drásticas, que se trata de una cuestión de adaptación.

 

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