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crítica

Marianne Crebassa canta a España en Les Arts

9/05/2023 - 

VALÈNCIA. Dos jóvenes músicos franceses con un futuro envidiable, reunieron ayer a los aficionados al canto en Les Arts, para hacerles disfrutar con canciones de marcado sabor hispano, de compositores franceses y españoles de final del XIX y principios del XX. El programa, -muy bien estudiado y confeccionado-, habla sin duda de la inteligencia de la cantante francesa. En él se reúnen canciones modernas de la época de los más destacados compositores franceses que hablan de España, y de otros genios españoles que fueron a beber las fuentes al deseado París de la época, entrelazando estéticas y vivencias.

Marianne Crebassa, a pesar de su juventud, es una de las mezzosopranos más buscadas por los teatros líricos del mundo, y ayer dijo por qué: dispone de un instrumento oscuro bien dotado, y que maneja con enorme naturalidad y eficacia, gracias a su técnica infalible basada en la respiración controlada, perfecta colocación en la máscara, buena resonancia, y sobre todo en su mejor arma: la gran musicalidad. Y a esa musicalidad se unió la también muy destacable del pianista Alphonse Cemin, otro grande, certificando una sólida unión para un recital de enorme dificultad interpretativa.

Qué bonito y qué feo

La pincelada operística de la tarde la reservaron los artistas para una de las obras fuera de programa, con la que recaudaron los más encendidos aplausos: la seguidilla de Bizet en su Carmen, donde Crebassa, bien plantada, se mostró en su salsa, con ritmos, medidas y graves bien certeros y brillantes. “Con lo bonito que es esto…y qué cosas más feas ha cantado antes”, me dijo una señora. “Ha hecho usted muy bien en venir”, le contesté yo. Y es que efectivamente, siendo que la estética impresionista de Debussy y resto de autores es más severa que la de Carmen, hay que escuchar de todo e intentar disfrutarlo.

Por eso, siendo acertada esa política al respecto, es lamentable el olvido y ninguneo permanente de Les Arts hacia los aficionados que al lado de un recital de canción, esperan, -para llenar el teatro a reventar-, otro de arias de ópera de los mejores cantantes del momento. Como Crebassa, -por ejemplo-, sabe hacer en Romeo y Julieta, Las Bodas de Figaro, etc.

Pues con Claude Debussy y sus sensuales Chansons de Bilitis se inició un recital con el teatro a medio llenar, y que obtuvo respuesta fría por parte del espectador hasta el ya mencionado desenlace feliz. La mezzo, recitó las 3 piezas haciendo gala de la seguridad de su voz, bien traída y expuesta en graves. Desde aquí se evidenció que el arte canoro de Crebassa cuenta con la expresión a través de la intención de la palabra sin artificios, y el pianístico de Alphonse Cemin, en la expresión limpia de las dinámicas, y sentido profundo de los ritmos.

El joven pianista galo tocó como si estuviera dirigiendo una orquesta, envolviendo a la cantante en permanente diálogo con ella. En momentos de protagonismo descuidó los decibelios al alza, pero sin duda hay que hablar de un magnífico artista, fino, inteligente, sensible, de clara intención, y de enorme musicalidad. Lo demostró también en la salpicada partitura La puerta del vino, -su solo de Debussy-, donde se explayó en la densidad, y donde con cada tecla dijo mucho. Y también en el interesante momento Lavapiés de la Iberia de Isaac Albéniz, traído por Cemin con rotundidad, finura, elegancia, y pulcritud.

Canto de escuela

La expresión de la mezzo de sonrisa inocente, -casi infantil-, llegó con las frescas y estilizadas Canciones Castellanas de Jesús Guridi. En ellas demostró su línea de canto sin fisuras, acentos precisos, exquisitez en la elaboración de las frases, y determinación en la importancia de la última nota, siempre alargada, siempre presente. 

Ese es un canto sabio, de escuela de las buenas. Parece que no respire, pero domina las dinámicas. El vibrato de Marianne Crebassa fusiona bien con su centro de algodón, y apoya sus magníficos y auténticos graves sombríos. Sin embargo, no es buen arma para sus agudos. Allí, el sonido explota en los resonadores, y a la espera de cierta pulcritud, desaparecen los armónicos, produciéndose emisión fallida y desvirtuada dicción.

Nada desvirtuada interpretó La Nuit d’Espagne de Jules Massenet, con dinámicas, aire y acentos acertados, así como la Canción Española de Maurice Ravel, oscura y reivindicativa. Y también el guiño francés efusivo y brillante de Manuel de Falla: la Seguidille de las Trois melódies, ejemplo de lenguaje innovador para el folclore español, cantada ayer con sal y pimienta a boca llena hasta los simpáticos Alza!, olà!, voilà! en juego perfecto con los ritmos de Cemin.

Volvió la mezzo a alargar las frases hasta el final en las modernistas partituras tan complejas y singulares del ciclo Combat del somni de Frederic Mompou demostrando un canto introspectivo, serio, reposado y sabio, y ejecución siempre con voz bien colocada, fiato de libro, pianos soberbios, y agudos confusos repujados de alpaca.

Y otra vez Ravel para sus chispeantes Cinq mélodies populaires grecques, en donde volvió a evidenciarse la naturalidad del canto de la francesa, y la complicidad y musicalidad soberbia de ambos intérpretes. Y también con el aria de Salud de La Vida Breve de Falla ¡Vivan los que ríen!, cantada con trabajado buen estilo.

Al final se hizo de rogar, pero una más cantó la mezzo. Con cara de no haber roto nunca un plato trajo otra de las canciones del ciclo expuesto de Guridi: Llámale con el pañuelo. Con dicción descuidada y gracia a medio construir, se despidió la joven, que vistió de rojo buganvilia pasional.

Con más pasión en el color del vestido que en las tablas, la mezzosoprano francesa Marianne Crebassa, en claro ascenso profesional, ayer cantó a España. Lo lleva en la sangre. De abuelos valencianos, pasea por suerte por teatros como Berlin, Paris, Milán o Viena. Sus Alza!, olà!, voilà! de la Seguidille del gaditano se oirá por todos lados. Y seguirá creciendo en versatilidad, en emoción, y en conexión. Y conquistando lugares por su sonrisa inocente, su infalible instrumento, y su enorme musicalidad.

FICHA TÉCNICA

Palau de Les Arts Reina Sofía. 07/05/2023

Recital canción XIX y XX

Obras de Bizet, Massenet, Debussy, Ravel, Albéniz, Falla, Mompou

Soprano, Marianne Crebassa 

Pianista, Alphonse Cemin

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