ACCIÓN CULTURAL PLANTEA LA CREACIÓN DE UNA PLAZA FIJA

Marta Banyuls deja La Mutant y fuerza una revolución en los teatros municipales

17/09/2021 - 

VALÈNCIA. Quedan apenas unos días para que La Mutant desvele la que será su programación hasta final de año, un inicio de curso que vendrá con una importante novedad: la salida de Marta Banyuls. La que ha sido coordinadora artística del teatro municipal en los últimos dos años ha optado por no renovar su contrato, que finaliza el próximo mes de octubre. Aunque era posible una prórroga de un año, la gestora ha decidido finalmente apartarse del teatro, una decisión que traerá consecuencias más allá del previsible vacío de poder durante los próximos meses. 

Y es que, aunque la salida de Banyuls ha sido una sorpresa, lo cierto es que la concejalía de Acción Cultural, liderada por Maite Ibáñez, tenía un plan preparado para su marcha, un proyecto de reordenación mayor que implica también al Teatre el Musical (TEM) y al futuro centro de producción de artes escénicas Bombalino. En resumidas cuentas, el proyecto pasa por dotar de una estabilidad indefinida a las direcciones artísticas de las distintas salas gestionadas por el Ayuntamiento, con una plaza pública de nueva creación para cada uno de los centros, que será cubierta a través de un proceso de selección abierto tanto a funcionarios como a profesionales del sector privado. 

El origen del movimiento se sitúa en la 'sentencia del Palau', que ha revolucionado a la administración pública valenciana y que impide nuevos contratos de alta dirección, un precedente que obliga a Acción Cultural a cambiar su sistema de selección. De esta forma, y ante la imposibilidad de realizar una nueva convocatoria como la desarrollada hace dos años, desde la concejalía apuntan que la solución pasa por crear una plaza de coordinación artística que forme parte de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) del Ayuntamiento de València. Así, según apuntan fuentes de Acción Cultural, este movimiento dotaría de una mayor estabilidad y fortalecería la estructura interna de los teatros y, por otra parte, busca evitar a toda costa la externalización de su gestión, algo que se da en los teatros municipales de otras ciudades.

La maquinaría ya está en marcha y se prevé que la RPT que se va a publicar a principios de 2022 ya incluya esta plaza. El camino, en cualquier caso, es largo y complejo y obligará a La Mutant a entrar un proceso de transición que se extenderá varios años. Por lo pronto, la salida de Banyuls condicionará el futuro inmediato de la sala, de la que ha dejado cerrada la programación hasta diciembre y, también, algunas propuestas de cara a la primera mitad de 2022. Será a partir de ahí que tomen las riendas los trabajadores del servicio de Acción Cultural, con el apoyo de Juanma Artigot (actual director del TEM), a la espera de que entre una nueva persona de apoyo con un contrato temporal, que servirá de pilar para estos primeros meses de transición. Cabe destacar que también el TEM pasará por este proceso, aunque será cuando el contrato de Artigot finalice. 

Esta plaza temporal estará apenas unos meses en La Mutant, en la primera parte del próximo año. De manera paralela a esta contratación, la concejalía dibuja un escenario para cubrir la plaza 'fija' en dos fases. Un primer proceso a través del que se seleccionará a un interino que hará las labores de coordinación artística, una gestión que confían en solventar de cara a verano de 2022, con lo que la próxima temporada contaría con un nuevo capitán. Al mismo tiempo se convocará la plaza pública, un proceso más complejo, que se espera cubrir entre 2023 y 2024 y que, finalmente, dotaría de una figura estable de dirección al teatro municipal.

Esta misma fórmula se aplicará en el futuro centro de producción de artes escénicas Bombalino, ubicado en las naves de Mariano Cuber, a pocos metros del TEM. El espacio se convertirá en un espacio de encuentro para profesionales del sector, un espacio no tanto de exhibición sino más bien de creación y trabajo, un modelo que se mira más en proyectos como el de Teatros del Canal, en Madrid, y no tanto en una sala de teatro convencional. “La idea que tenemos es que la gestión sea municipal, de manera que sirva de herramienta de apoyo a los dos teatros municipales”, avanzaba Ibáñez a este diario durante una entrevista en julio. “Nos gustaría que hubiera una persona responsable de ese espacio. Este espacio va a tener suficiente entidad y dinamismo como para tener a una persona responsable”. 

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