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EL CUDOLET / OPINIÓN

Memoria de Tomás Trenor Palavicino: 110 años después de la Exposición Regional

27/07/2019 - 

Diez años atrás, por estas calenturientas fechas del calendario febril playero, perdido en la ciudad, visitaba una exposición de la memoria. El bello Parnaso de la Exposición, magno edificio, palacio de la modernidad, alzado por la maestría e ingeniería, trabajo realizado por los planos del arquitecto valenciano Francisco Mora. En el modernista edificio de propiedad municipal se habilitaba un vivero de apuntes y objetos, vitrina de recuerdos de la centenaria Mostra Regional Valenciana de 1909. Los contribuyentes valencianos agradecieron el recuerdo. Todo tipo de enseres y artilugios de la vida cotidiana de principios del siglo pasado expuestos en el interior del palacio formaban un museo de piezas notables. Desde la corona con la que fue exaltado el poeta Teodoro Llorente, o el piano de cola y pianola del  José Serrano, los menús oficiales que rindieron pleitesía y honores al rey Alfonso XIII, importantes piezas de la Casa Museo Benlliure, cerámicas, telégrafos, gramófonos, vestidos, partituras entre  otros.

Vivía Rita Barberá. La alcaldesa de España se ufanaba del fervor regionalista capitalino, sentimiento patriótico de las nuevas glorias a España. Rita había tenido su expo, casi cien años después, la America`s Cup, el Alinghi de las regatas colocaba a la ciudad de València en el mapa mundial de la geografía turística. Manises se amplió. La jefa seguía en sus trece, remando en la dirección contraria de abrir la fachada de València al mar. Enroscada y volcada en su obsesivo plan de acoso y derribo de parte del tradicional y desangelado barrio marinero de pescadores de El Cabanyal. Lugar abandonado a su suerte por cualquier gobierno municipal valenciano del parchís político  que ha servido a sus ciudadanos en la etapa democrática. La fachada marinera de la Malvarrosa, modificada años atrás con la reforma del actual Hotel Balneario de las Arenas, obra similar a la remodelación llevada a cabo por los socialistas en el Teatro Romano de Sagunto, un despropósito arquitectónico y un desplante a la memoria histórica de la ciudad.

Tras el derribo de las murallas de la ciudad en el año 1865 por orden del Gobernador Civil Cirilo Amorós, con el consiguiente saneamiento de calles y plazas de la ciudad  y posterior ensanchamiento urbano de la perla del Turia, València, salvo en periodos con gobiernos de cierto perfil técnico o de vocación pública, ha crecido a base de impulsos generados por eventos o intereses económicos privados sin apenas un criterio de seguimiento uniforme, los informes técnicos apenas han existido y las decisiones políticas han prevalecido sobre éstos, algo parecido a lo que sucede con la sistemática queja de miles de padres de alumnos españoles sobre los planes generales de educación aplicada a sus hijos. Años después de la Exposición centenaria con el beneplácito y gentileza de mi buen amigo José María Verduch, recayó en los estantes de mi biblioteca un incunable. Un copia lógicamente.

La obra de más de doscientas páginas, escrita en 1912, dos años después de la Exposición, de puño y letra del alma mater Don Tomás Trenor Palavicino, Marqués del Turia, -condecoración otorgada por su laborioso trabajo en el desarrollo de la Expo por  Alfonso XIII- contiene apuntes, asientos e información precisa de los gastos generados por el evento más un conjunto de reflexiones personales escritas por el autor de cómo se gestó el parto de la Exposición Regional. La obra es un tesoro. La tesis doctoral es de lectura recomendada para cualquier valenciano que precie un cierto interés en la evolución interna del Cap i Casal estos últimos cien años. Se han cumplido 110 años y salvo los actos celebrados en el Ateneo Mercantil, fiel garante en la guardia y custodia de la memoria de la Exposición regional de 1909, el recuerdo a la mostra ha pasado hasta el momento sin pena ni gloria por los museos de nuestra ciudad. Vivimos de emociones y de recuerdos y éste fue uno de ellos.

Foto: KIKE TABERNER
Foto: KIKE TABERNER
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