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ayuntamiento y organización siguen sin aclarar la solución final

Moncada mantiene el conflicto con Paellas Universitarias a una semana de su celebración

Alcaldía aseguró en un pleno que el evento no se llevaría a cabo cuando la organización había presentado formalmente la solicitud

5/04/2019 - 

VALÈNCIA. Paellas Universitarias ha sido un dolor de cabeza continuo en el último par de años. Las polémicas han traspasado el mero hecho cultural y se ha convertido en una cuestión política. El año pasado, La Marina de València decidió negar el espacio al evento y la organización tuvo que buscar un lugar donde poder emplazar a 24.000 jóvenes con alcohol y un escenario en el que acoger las actuaciones de Arkano o Danny Romero. Finalmente lo encontraron en un solar privado en Moncada, que cumplía esas características, y un Ayuntamiento que les dio la bienvenida.

Este año, las entradas se empezaron a vender con la misma localización del año pasado, el solar de Moncada, aunque la organización admitía abiertamente que se podían estar estudiando otras posibilidades. Según ha podido saber Culturplaza, a una semana se su celebración, Paellas Universitarias finalmente ha solicitado formalmente al Ayuntamiento de Moncada los permisos necesarios para volver a celebrarlos en el mismo lugar, evitando crear así la misma situación del año pasado en el que el emplazamiento se cambió a pocas semanas del evento. Sin embargo, desde el consistorio no se lo quieren poner tan fácil. 

La bienvenida con la que la administración de Moncada recibió a Paellas Universitarias, ha acabado volviéndose en contra de su alcaldesa, Amparo Orts, que tras una denuncia del Partido Popular, se encuentra investigada por presunta prevaricación al haber aprobado, supuestamente, el evento sin que este hubiera solicitado al ayuntamiento los permisos necesarios. Hace tan sólo unas semanas se llevó a cabo la declaración en sede judical, en la que la alcadesa aseguró estar confiada en que "la causa se archivará" porque, según ella, al ser un evento con una cifra de público de 24.000 personas, las autorizaciones se las tenía que dar el Consell. Las Paellas acabaron levantando ampollas en la propia Junta local y acabó con la ruptura del gobierno tripartito de la localidad, todo esto al margen de la empresa.

Foto: PAELLAS UNIVERSITARIAS

Esta tensión no ha puesto en un lugar cómodo a la aún alcaldesa, que ha provocado una extraña situación actual. A siete días de que decenas de miles de jóvenes vuelvan a llenar el recinto con motivo del festival, la primera edil mantiene que las paellas universitarias no se van a llevar a cabo allí. Así lo hizo saber en el pasado pleno del día 28 de marzo, como respuesta a una pregunta del Partido Popular. Sin embargo, la organización ya había presentado quince días antes toda la documentación por registro de entrada para pedir las licencias y poder volver a instalarse en el recinto del año pasado, que es de titularidad privada. Es más, según ha podido saber este diario, la alcaldesa no solo ha negado que se vayan ha celebrar con la solicitud formal hecha, sino que ni siquiera se ha informado del estado del trámite a los grupos políticos del pleno de Moncada, que desconocen completamente que se haya hecho petición alguna.

La actitud de Alcaldía ha sido la de mantener silencio, también a las preguntas directas de este diario. Pero a menos de una semana del festival, pocas son las posibilidades de seguir ocultando un hecho: al ser un recinto privado, si la empresa cumple escrupulosamente las ordenanzas, el ayuntamiento no podría impedir su celebración.

Desde la organización confirman que su intención es la de que se celebre allí, y aseguran que no solo cumplen todos los requisitos, sino que "duplican o triplican en algunos casos el mínimo exigido en cuestiones de seguridad o higiene". De esta manera, aseguran no entender las declaraciones de la alcaldesa, que se manifestó públicamente sin tener la seguridad de que la empresa no podría cumplir las ordenanzas locales. La voluntad política solo podría llegar a buscar detalles técnicos en la solicitud que siguieran retrasando el montaje del festival, pero este escenario "no se contempla" a ojos de los promotores.

Foto: PAELLAS UNIVERSITARIAS

La tensión continua aunque las partes interesadas -promotores y grupos políticos de Moncada- se han ido enterando de las diferentes posiciones a partir de las preguntas de la prensa. El ayuntamiento tiene que resolver el conflicto pronto (los promotores ya han corregido las primeras indicaciones de la administración y han presentado las alegaciones) porque el montaje de toda la infrestructura no debería tardar en iniciarse. Si bien no es poco habitual que un macroevento de estas características no cuente aún con los permisos definitivos para su celebración; a pocos días de esta, sí es inédito que desde un ayuntamiento no se apuren en dar a conocer la situación o al menos sus intenciones.

Un esfuerzo por cambiar su imagen

Que la reputación que año tras año renueva el evento de Paellas Universitaria no es el mejor, es casi de perogrullo. Las imágenes que suelen trascender de la fiesta son las camisetas con mensajes sexistas, jóvenes etílicos y botellón descontrolado. Por eso, este año la organización ha hecho un importante esfuerzo en darle la vuelta a la situación.

Este año, el gasto en el cartel artístico ha aumentado para poder ofrecer los conciertos de Lola Índigo, Maikel Delacalle, Rels B o Bombai, además de una amplia plantilla de DJs, hasta llegar a los 22 artitas que pasarán por el escenario durante todo el viernes.

Pero también el dispositivo de seguridad, control de accesos, servicios sanitarios y de limpieza contarán con más de 300 personas, según cuenta el equipo promotor. Además, la organización ha lanzado una oferta por redes sociales para que los universitarios compren el alcohol a un precio muy reducido (se incluye hasta bolsa de hielos) para evitar el botellón fuera del recinto.

Otra medida ha sido la de hacer honor al nombre del evento y recuperar el concurso de paellas, que es el verdadero origen de la celebración. Al equipo ganador se le becará la matricula de un curso académico. Finalmente, este año se volverá a poner en funcionamiento puntos violetas para la prevención y gestión de posibles casos de violencia sexista.

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