GRUPO PLAZA

'museo imaginario'

Museari, el museo virtual que amenaza con cambiar la forma de promocionar el arte

8/08/2016 - 

VALENCIA. "Museu imaginari". Este es el subtítulo que siempre acompaña a la marca Museari, uno de los museos valencianos más activos, pues cada mes inauguran una exposición nueva. La sala, sin embargo, está fuera del circuito expositivo convencional de la ciudad de Valencia. Museari es puramente virtual. Desde el principio el proyecto, iniciado por los profesores universitarios e investigadores Ricard Huerta y Germán Navarro, fue algo personal. La web se convirtió en el regalo de boda de su amiga Amparo Marí, presente al que también se unió un retrato en el que se reinterpretaba a la pareja como una foto de las que se hacían a principios del siglo XX, de Amadeo Valldepérez; la pieza “Secreto y Pudor”, regalo de Pepe Miralles; o un álbum de fotos de boda poco convencional de Xavier Mollà. Con un buen puñado de obras de arte y una web por estrenar nació el museo digital.

A diferencia de los museos convencionales, que generan un entorno online a partir de su sede física, para los fundadores de Museari lo importante es que "se nos conozca como una extensión de nuestra realidad palpable. Museari es una extensión digital de nuestro cuerpo y de nuestras ideas. Es como una realidad extendida de todo aquello en lo que creemos y por lo que luchamos. Se trata de una parte ciborg de nuestros ideales y de las posibilidades comunicativas que vamos construyendo", explican. Aunque iniciado por el matrimonio Huerta-Navarro, el proyecto es también una confluencia de personas que colaboran de diferentes maneras, aunando esfuerzos, una actividad de cooperación donde se unen las propuestas de artistas y las colaboraciones de quienes participan.

Museari se presentó oficialmente en el Congreso Mundial de CECA ICOM (UNESCO) en la Smithsonian Institution de Washington en septiembre de 2015. La cuestión central que se abordaba en el congreso era precisamente la accesibilidad para todos en los museos, debate en el que se generó uno mayor: ¿Quién puede tener un museo? "Siempre pensamos que los museos son representaciones del poder, que solamente pueden surgir desde instituciones con grandes presupuestos (estados, municipalidades, corporaciones) o familias y personas poderosas (barones y baronesas, dictadores, corruptos en general). Pero nosotros demostramos con Museari que una pareja de profesores universitarios que trabajan en el sector público puede crear y tener un museo que cumple todas las normativas pertinentes que rigen en ICOM (el consejo mundial de museos de UNESCO)".

Sin publicidad comercial y abierto los 365 días el año, el proyecto no se presenta como sustituto de la experiencia física sino como inicio de la misma. Curiosamente, tras un año de andadura online, Museari ha tenido una extensión analógica, ya que durante el pasado mes de julio de 2016 han colaborado con la Fundación La Posta de Valencia, que ha acogido la exposición Estètiques de la diversitat sexual, una muestra en la que han participado doce artistas que habían expuesto en Museari a lo largo del primer año de andadura, una línea de trabajo en la que van a continuar trabajando.

Activismo LGTB

A exposición por mes, el día 17 es día de inauguración en sus habitaciones digitales, por cuyas salas han pasado artistas como Xavier Mollà, Reme Tomás, Amadeo Valldepérez, Loli Soto, Adolfo Siurana, Carme Vidal, Rafa de Corral, Concha Daud, Pepe Miralles, Alex Meza, Nora Ancarola, Francesc Vera, Moisés Mahiques. La colección no se trata de un cajón de sastre, sino que está enfocada a la lucha por los derechos de las personas y los colectivos LGTB. Si bien como profesionales Germán es especialista en Historia Medieval, y Ricard en educación artística, una de las cuestiones que les une es el activismo en favor de los derechos LGTB, pues forman parte de Lambda y FELGTB. "Una experiencia tan humana como es amar a alguien, se puede convertir en la peor de las pesadillas a causa de la intransigencia y de los prejuicios. Partiendo de esta situación, que por suerte vamos superando poco a poco, se trata de incentivar los derechos y las libertades. Pero no podemos dejar de apostar por la libre elección de las personas con quien queremos llevar adelante nuestros planes de vida, o sencillamente conectar nuestros cuerpos. Es una vergüenza que en un país de las dimensiones de Rusia esté prohibido incluso hablar de ello. Y es repugnante que se esté maltratando en tantos países a las mujeres y a las personas de los colectivos LGTB".

Foto: Moisés Mahiques.

Su arma para batallar no es otro que el arte y la educación cultural. Ricard Huerta lleva muchos años trabajando sobre la educación en museos, y concretamente tres décadas como docente e investigador en el ámbito de la educación artística. "La cultura visual es una estrategia que nos permite acercarnos a las imágenes de manera crítica y constructiva. Ahora todos somos generadores de imágenes, construimos significados a través de ellas, al tiempo que compartimos instantáneamente nuestras producciones gráficas. Considero fundamental que analicemos lo que está ocurriendo en el campo del arte y de la creación a partir del papel transformador que han tomado las tecnologías", explica. De este modo, el museo virtual permite elaborar un discurso vinculado a la educación desde la defensa de los derechos humanos, al tiempo que se urden tramas de artistas y obras que, finalmente, también atienden a este propósito.

La colección permanente de Museari parte de la obra artística de Ricard Huerta, así como de las piezas de artistas que ofrecen sus donaciones, piezas que están a la libre disposición de quien desee utilizarlas, indicando su procedencia. Las exposiciones temporales de Museari constituyen la parte más activa del museo, ya que inauguran cada mes, y además se pueden recuperar todas las realizadas anteriormente, trabajo que parte del voluntariado. "Cuando presentábamos el proyecto en Washington, desde el público asistente nos preguntaron si en Museari trabajaban más de veinte personas, teniendo en cuenta la actividad trepidante del museo. Evidentemente no somos tantos, pero lo cierto es que los resultados son buenos, y agradecemos a los artistas que participan su generosidad".

Para celebrar el primer año del museo online, Museari creó sus propios premios que entregó el pasado mes de julio a personas y entidades que están demostrando su gran capacidad de acción por la lucha en favor de los derechos LGTB. Los galardones han recaído en Luis Noguerol (por su aportación desde Lambda y Culturama), en la Asociación Chrysallis (por la defensa de las familias de menores trans), y en Urko Gato (por su constante demostración creativa como artista trans y por sus reflexiones académicas).

Noticias relacionadas

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email