VALÈNCIA. Escribir y cantar sobre la parte más dura de la vida. Sobre las grietas, las penas y las historias inacabadas. Alguien tiene que hacerlo, y esa persona es el artista valenciano Soca. Ahora, tras varios años de trabajo, presenta por fin su primer álbum: Un cantar que sea lento, que verá la luz el 30 de octubre y que se presentará en concierto el 26 de noviembre en la Sala Jerusalem y dentro del ciclo cultural Músiques Valentes. Con un disco que le canta precisamente a “aquello que nos hace sentir frágiles” desde Catarroja para el mundo, el artista se centra en cantar sobre sus emociones en un trabajo que ante todo define como “intimista”.
Centrándose en sus emociones y con un estilo que está más “entre Bon Iver y Rocío Jurado” que bajo las categorías generales como synth wave, el artista presenta un trabajo que habla sobre las partes más angustiantes de la vida. “Yo me siento ante el piano y compongo sobre lo que me sale. Conecto mi relato con las palabras y siento una conexión que se traslada luego a las canciones. Las letras hablan de mí, y a la vez con la melodía se genera un contraste con lo que canto. No me gusta hacer que las historias sean muy evidentes, y mi relato se hace un poco más ligero con el sonido”.
Trabajando mientras se dedica al mundo de la música, Soca presenta este álbum que llega tras su EP Sacar el sol, que publicó en el año 2025. Muchas cosas han cambiado y pasado en un año, entre ellas que Soca se rapa la cabeza para crear Un cantar que sea lento y se muestra al mundo de la manera más pura posible. “Este disco nace de una etapa de muchos cambios, en mitad de una mudanza y compaginándolo con un trabajo a cuarenta horas. Yo ponía el teclado en mi oficina en los ratos en los que mis compañeros se iban a comer y aprovechaba cada momento. El cantar “lento” es mi manera de trabajar, porque siempre hago canciones sin prisa como parte de una reivindicación”.
“A veces no nos paramos a procesar ni sentir las cosas, ni las emociones negativas ni las positivas. Vivimos todo muy rápido y para mí Un cantar que sea lento habla precisamente de hacer lo contrario”. Con un tema tan emocional e “intenso” el artista lo que busca es que la gente se pare a escucharle, que quienes se acerquen al álbum consigan procesar sus emociones y las de quienes le rodean. Para ello subirá su música al escenario de la Sala Jerusalem para hacer un canto a la vida y a las emociones que traspasan la capa de hierro para llegar al corazón.
Con una cabeza rapada y llena de pinchos, y con un disco que se siente como un abrazo, Soca consigue representar al mismo tiempo “la dureza y la fragilidad”, lo hace también con sus videoclips y visuales que tienen un concepto “muy abstracto y metafórico”. Con una sonoridad que tiene todo tipo de influencias que tocan todos los extremos, logra conectar su universo personal y trasladarlo al mundo a través de “un cantar lento”, una forma de componer y sonar que es, en sí misma, una forma de ver el mundo.

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- Foto: DMATINADA