VALÈNCIA. Cuando Frustration actuaron por primera vez en Valencia en torno al año 2009, en el marco de su primera gira española, la banda francesa se encontró por sorpresa con un público especialmente entregado, que conocía al dedillo las canciones de Relax (2008), un primer LP que por aquel entonces apenas había tenido recorrido fuera del circuito underground de su país. Frustration traía bajo el brazo una variante contemporánea del post punk que tomaba como base los ritmos fríos, minimalistas y mecánicos de la coldwave, a la que aplicaba teclados nuevaoleros y la energía prototípica del punk. Casi veinte años después de su publicación, ese disco de debut conserva su potencia intoxicante.
Años más tarde, en 2013, el quinteto regresó a la ciudad con un nuevo disco, Uncivilised (2012), publicado igualmente en Born Bad Records, sello y tienda de discos fundada por el baterista de Frustration y considerada en la actualidad como una referencia básica de la escena independiente francesa. La Residencia fue el espacio escogido para este concierto, en el que compartieron cartel con los valencianos Antiguo Régimen, considerados como la punta de lanza del revival post punk en España. “¡Cada vez que recuerdo los conciertos y las fiestas de Valencia, mi cuerpo me maldice!”, comenta Fabrice Gilbert, cantante y fundador de la banda, que se reencontrará con su fandom valenciano el próximo 8 de marzo en la sala 16 Toneladas.
Más allá de las evidentes diferencias entre ambas ciudades, es fácil encontrar concomitancias entre el circuito punk underground parisino y el valenciano de las últimas décadas. En ambos destaca una gran efervescencia de grupos nuevos que no se debe tanto a la existencia de una enorme masa de músicos jóvenes en activo como a una clara tendencia a la endogamia que hace que cada miembro de la escena mantenga activos dos, tres y hasta cuatro proyectos musicales al mismo tiempo. Tampoco es nada extraño que las mismas personas aprovechen su condición de “pluriempleados del rock” para cultivar estilos musicales diferentes.
Sin ir más lejos, los miembros de Frustration proceden de la escena garage parisina de los años noventa, y aún a día de hoy, rozando o rebasando la cincuentena, siguen manteniendo varias bandas en paralelo. Anteenagers MC, Les Teckels, Operation S, No-Talents, Les Terribles, Four Slicks o Warum Joe son algunos de los grupos en los que han militado a lo largo de los años.
“La mayoría de nuestros proyectos paralelos ensayan y graban en el cuartel general de Frustration. Todos somos amigos y tocamos juntos; es una especie de gran hermandad -explica Pat-. Por ejemplo, algunos miembros de nuestras bandas trabajan con Frustration como ingenieros de sonido o bateristas de sustitución. Y por supuesto, compartimos cartel muchas veces”.

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- Foto: TITOUAN MASSÉ
Fue con la entrada del nuevo siglo, coincidiendo con el redescubrimiento del patrimonio del electro-pop, la no wave y la cold wave francesa a través de recopilatorios como BIPPP French Synth-Wave 1979/85 (Born Bad Records, 2006) o Des Jeunes Gens Mödernes (Born Bad Records, 2008), cuando Fabrice Gilbert (vocalista), Nicus Duteil (guitarrista), Emmanuel Blevarque (bajista), Fred Campo (teclista) y Mark Adolf (baterista) se embarcaron en un nuevo proyecto musical que no buscaba replicar ningún género pasado, sino más bien ofrecer una relectura de los grupos de la onda oscura y fría que más les habían influenciado. Así pues, las raíces de Frustration están, por supuesto, en Kraftwerk, pasando por bandas británicas como Joy Division, Killing Joke, Wire o Crisis, pero también referentes de la dark wave francesa de los ochenta como Metal Urbain o Charles de Goal.
Aunque de alguna manera se les puede considerar como los hermanos mayores del revival post punk europeo que comenzó en los primeros dosmiles -y todavía no parece haberse agotado-, en Frustration nadie quiere colocarse ninguna medalla. “Había ya por entonces bandas excelentes del rollo -comenta Fabrice-. No fuimos los primeros en nada”. “Es muy habitual que las generaciones más jóvenes descubran géneros antiguos y traten de hacerlos sonar modernos: también ocurrió con el hardcore, el hip-hop y la música electrónica”, opina Pat, el bajista que sustituye desde 2014 a Emmanuel Blevarque y que figura en los créditos de los tres últimos trabajos discográficos del grupo: Empires of Shame (2016), So Cold Streams (2019) y Our Decisions (2024).
“Buenos” tiempos para la onda fría
Curiosamente, el mensaje apocalíptico y esencialmente pesimista que sirvió como marco discursivo para la los grupos de la dark y la cold wave de los ochenta encuentra un encaje perfecto en estos tiempos de guerra y terror que nos está tocando vivir. El telón de fondo de la crisis económica y la Guerra Fría ha dado paso a un escenario geopolítico de líderes mundiales enajenados que abrazan el rearme e ignoran los acuciantes problemas medioambientales del planeta. Las icónicas portadas de los discos de Frustration -algunas de ellas obras pictóricas ya preexistentes del artista plástico Baldo (París, 1958) y otras realizadas por él por encargo-, están perfectamente alineadas con las letras del grupo, que son un compendio de ideas filo marxistas, conciencia de clase obrera, proclamas contra la alienación del trabajo o la destrucción del planeta. “No nos consideramos líderes de ninguna lucha, pero éramos y seguimos siendo ciudadanos muy cabreados”, acuerda el cantante y letrista del grupo.
Frustration es la típica banda que goza de prestigio en círculos muy concretos, pero que nunca ha conseguido cifras imponentes de ventas de discos o de público en las salas. Tampoco ha contado nunca con el apoyo de los medios de comunicación masivos o de la prensa especializada de mayor difusión -que es esencialmente anglosajona-. A pesar de todo ello, han conseguido sobrevivir durante más de dos décadas. Sin duda ha ayudado el hecho de que su sustento ha dependido de otros trabajos y de que publican sus discos al ritmo de sus necesidades, sin presiones externas.
En cualquier caso, ¿tienen la sensación de que Frustration merecía haber tenido más repercusión internacional? ¿Juegan las bandas francesas con desventaja para darse a conocer fuera de sus fronteras, incluso cuando cantan en inglés? “Creo que el Reino Unido, por ejemplo, no necesita bandas extranjeras, excepto, claro está, las americanas -responde Fabrice-. Por otra parte, tocar fuera de Europa es muy caro, aunque lo hemos conseguido hacer varias veces. No tenemos la suerte de las bandas australianas, que reciben ayudas de su gobierno para girar”. “La verdad es que los franceses tenemos un acento horrible en inglés -añade Pat-, pero hoy en día cada vez vemos más bandas francesas que se dan a conocer fuera. Sobre todo cuando cantan en francés”.
Qué se cuece ahora en la escena underground francesa
Además de las formaciones que se identifican con las bandas cold wave francesas del pasado, la escena underground gala cuenta desde años con nombres muy potentes vinculados a otros géneros como el noise, el math rock -PNEU! por ejemplo, que han tocado en Valencia en varias ocasiones- o el metal -con bandas de enorme proyección internacional como SLIFT-. Preguntamos concretamente a Fabrice y a Pat por una nueva hibridación de géneros que al parecer está pegando fuerte en ciudades como París, Lyon y Brest. Lo llaman Cold OI y se describe como una mezcla de Oi!, post-punk y cold wave. Syndrome 81, Rancoeur, Oi Boys y Rixe son algunos de los grupos autodenominados como Cold OI.
“Sí, hay muchas bandas francesas nuevas tocando ese tipo de música ¡Vale la pena descubrirlas!”, comenta Gilbert, que nos nombra a otras formaciones jóvenes a las que seguir la pista dentro de la escena subterránea de su país, como Dick Voodoo, Traître, Bleakness y Bound of Endogamy. “Yo diría Meatshirt, Carriegoss y la escena de Brest en general. También me encanta La Flingue y la escena punk-rock de Marsella”, agrega Pat.