VALÈNCIA. No tengo palabras para definir la lección musical que me ha dado Pep Ahuir mientras hablábamos de música. Es maravilloso charlar con alguien, en este mundo de inmediateces, que sabe de música más allá de lo archiconocido y que sea tan fascinante. Pep es uno de los componente de un grupo, Llobarros, que agitan la coctelera del surf y el garaje rock con estilos diferente, realmente diferentes, como la exótica y sonidos mediterráneos de Turquía o Grecia. Solo se me vienen a la cabeza dos ideas cuando escucho a Llobarros: diversión y locura encima de un escenario. El 31 de enero tocarán junto a Derby Motoreta´s Burrito Kachimba en La Pèrgola, y en este 2026 publicarán un nuevo epé.
-Vayamos al principio, ¿cómo surge la banda? ¿teníais clara la dirección musical?
-Surge por la necesidad de compaginar dos preferencias o direcciones musicales que siempre habían convivido conmigo. Yo por un lado tengo una carrera musical dentro de la música tradicional, de la música mediterránea. He estado dentro de grupos relacionados con la música mediterránea, grupos que me han permitido investigar sobre música griega, sobre música judía, turca. Estuve un tiempo recibiendo lecciones en Estambul. He estado relacionado con la música búlgara. Siempre he tenido ese trabajo de estudiar esas culturas. Y luego otro mundo que no tiene nada que ver con este, que es el rockanrol, el garaje, bandas que desde pequeño escuchaba de revival de los 80 como los Fuzztones, Cramps.
De repente me encuentro con la exótica, como género musical. La exótica mama de elementos orientales, asiáticos; pero también mediterráneos y los pasa por el filtro del rock y del surf. Y encuentro que a través de la exótica puedo compaginar esos dos lados de mis gustos musicales. Es cuando planteo el grupo Llobarros; además el nombre hace referencia al mediterráneo de cercanía, el llobarro se pesca en la costa valenciana, la lubina en castellano. El nombre surge con una conversación con un anciano pescador en la Serra de Irta, entre los dos decidimos ese nombre. Con la clarividencia de la exótica comienzo a componer los temas que compondrán el primer single, me pongo en contacto con dos amigos de toda la vida, Vina y Víctor, y montamos la banda.
-A finales de 2018 publicáis un EP, Exótica&Fuzz (Pipus Records, Ola Records, Sweet Groove Records y Monasterio de Cultura) ¿Qué tal fue la acogida del trabajo?
-La acogida fue muy buena, nuestra apuesta no es una banda de surf al uso: tiene características que la hacían distinta, el single incluye una marcha mora llevaba a la sonoridad de la exótica. El tema Fuzz Manchú, que siendo exótica, está muy cargado de garaje. Los otros temas también tienen su peculiaridad, de influencias de música mediterránea, balcánica. Y fue super bien acogida. Me gustaría destacar a Carlos Yela, que se enamoró del proyecto, nos apoyó en todo y fue una pasada. Nos empoderó. Además, Carlos Yela es un crítico de surf con solera. Después gente como el Reverendo de Lost Acapulco, gente de Mondosonoro, de Radio 3 y luego el circuito local.
Lo presentamos oficialmente en el Fuzzville y desde entonces lo hemos estado presentando en todos los festivales del género: el Sant Antoni, Surforama, Burrifornia, Yanba Dabba Doo, PinUp, etc. No es tocar los temas del singles, es casi un espectáculo global, y este espectáculo lo hemos rodado por muchas partes y con muy buena acogida del público, porque se lo pasan muy bien.

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-Dentro del Epé figura la canción Fuzz Manxú, que has mencionado, tema de los brasileños Retrofeguetes. ¿Por qué decidís meter un cover y específicamente este?
-Una gente encantadora, nos pusimos en contacto con ellos y muy majos. La elección fue porque era un tema que compaginaba esas dos facetas que intentábamos imprimir en el disco: que no éramos solamente un grupo de exótica, sino que éramos un grupo de exótica cercano a una sonoridad más agresiva, que en principio es lo opuesto a la exótica, como es el garaje; por eso el epé se llama Exótica&Fuzz, un instrumento que en principio no veríamos en bandas de exótica. Y vimos a través de esta canción la posibilidad de unir esas dos partes: la exótica y el garaje, porque es un tema muy potente, que permite un fuzz intenso, y a la vez utiliza escalas orientales muy elegantes.
-Me ha sorprendido que en 2019 publicarais un single digital con un sello turco, ¿cómo surge esa colaboración?
-Precisamente por nuestras sonoridades se han interesado sellos griegos, turcos, balcánicos y bueno, con esta gente nos pareció interesante trabajar. Editamos un single digital, y luego hemos participado en varios recopilatorios del sello, junto a bandas de surf de la zona turca. Ha sido bonito trabajar con ellos.
-Me comentaste en nuestra primera charla que vuestro fuerte es el directo, ¿cómo se prepara un directo? ¿cuánto hay de improvisación?
-Somos una banda exclusivamente pensada para el directo, lo cual no significa que no disfrutemos en el estudio, pero el concepto es el directo. Mamamos de esta cultural balcánica, gitana, mediterránea, donde el músico tiene mucha comunicación con el público, donde le hace muchas coñas, se acerca, le improvisa una melodía que puede resultar graciosa. El mundo del violinista cíngaro que es super virtuoso. Elementos como el ostinato del ritmo es como para impulsar el frenesí; las bromas cuando parecen que has terminado y vuelves a empezar, vas a generar un subidón en el público, cortas y los dejas con la miel en la boca. Ese tipo de bromas. Más escenografía, hablamos, elementos extra musicales para hacer una fiesta de nuestros conciertos, que también es la idea. Eso llevarlo al disco tiene su complicación. No obstante, en el próximo disco tenemos una cara que intenta representar lo que sucede en el directo. Víctor se deja el grupo y entra Rubén, que es un músico super potente, realmente es un bajista muy bueno que ha hecho que el sonido del directo sea muy duro, y en ese sentido redobló la calidad de nuestros directos. Además está Vina, que no es solo un batería brutal, es el verdadero front-man del grupo...sin él los directos de Llobarros no sería lo mismo.

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- Foto: PABLO MEDRANO / SURF MUSIC PHOTOGRAPHY
-Me han encantado las melodías. Si eres de la zona, seguro que lo puedes incluso disfrutar más. ¿Cómo es el proceso de creación de las canciones?
-Parto de mi bagaje el música tradicional, cojo elementos de otras culturas y las llevo al rockanrol. Gipsy Boogie es un tema muy influenciado de la música gitana francesa, llevado a un concepto de boogie y rockanrol muy rápido. En otros casos, lo que se trata es de trabajar las armonías de los modos orientales, llevarlas a sonoridades oscuras, misteriosas.
-Tenéis un disco próximo a publicarse, ¿qué nos podéis contar sobre él?
-El disco surge porque en un concierto vino casualmente Mike Mariconda, el productor super reputado del rockanrol y el punk, que casualmente, está afincado en València y nos propuso grabar. Y ha sido un orgullo, una suerte, un placer trabajar con él. Y así se ha construido este singles, que solamente tiene tres canciones, y una de ellas tiene toda la duración de una cara, dura diez minutos.
Esta canción se acerca a la propuesta que hacemos en directo. Tema muy largo, lleno de bromas. En este caso, es un tema clásico del surf, como Casbah, que le incluimos una introducción. Tocamos Casbah con instrumentos tradicionales griegos, de maneras que, si Casbah era un tema surf influenciado por la música griega, nosotros lo que hacemos es un tema griego influenciado por la música norteamericana. Es toda una parte de música rebética griega, para luego llevarla a la contundencia de un tema de surf potente, pero además se transforma en la Danza del sable. Pasando por momentos violentos de Jimmy Hendrix.
-El día 31 actuáis junto a Derby Motoreta, ¿qué veremos ese día en la Pèrgola?
-¡Todas las burradas que hacemos en directo! Veremos a tres tipos vestidos elegantemente con chaqueta de lentejuela roja, y con gorros orientales haciendo surf, exótica y punk a partes iguales, con mucho cachondeo. Vamos a ver al Dios Llobarro, vamos a ver música trepidante y mística. Un concierto que de principio a final no tiene pausas. Vamos a ver a aparecer instrumentos del rebético griego mezclado con el fuzz más estruendoso, más punk de garaje de los 60. Vamos a ver mucha fiesta. Y a ver a gente muy feliz de tocar con Derby Motoreta y estar tocando para el público valenciano. Intentaremos bajar a tocar con el público.