VALÈNCIA. Desde el soul hasta el gospel, y con los pilares habituales del repertorio latino. El Festival de Jazz de València ha desvelado la programación de su 29º edición, marcada como siempre por un puñado de artistas internacionales que acaban perfilando por dónde evoluciona la cita. Este año, el ciclo organizado por el Palau de la Música no ha presentado grandes cambios pero sí intenta afianzar un modelo y una línea de programación que haga convivir los artistas con premios Grammy a las espaldas con el ecosistema global.
Maria Schneider (6 de julio), Esperanza Spalding (7 de julio), Joe Lovano (8 de julio) y Włodek Pawlik (5 de julio) encabezan la propuesta de este año en diferentes recitales. Schneider es uno de los tótems de la escena internacional, mientras que Spalding es la promesa afianzada de la nueva savia del género (su carrera despegó en 2011, ganándole el Grammy a Artista Revelación a Justin Bieber, Drake, Florence & The Machine y Mumford & Sons). Las dos artistas generan una cabeza de cartel en clave femenina y alejada de los blockbusters de los festivales.
La programación se merma respecto a años anteriores, y las salas Rodrigo e Iturbi del Palau de la Música pasarán de acoger una docena de conciertos a ocho. A los cuatro cabezas de cartel ya mencionados se le une una velada de jazz valenciano (1 de julio) que toma como referencia la canción What a Wonderful World, convertida en himno por Louis Amstrong. Participarán Ximo Tébar, David Pastor o Joan Monné, además de las voces de Cristina Blasco y Bárbara Breva.
Lizz Wright (4 de julio) vuelve al Palau y José James y China Moses (12 de julio) homenajearán a Marvin Gaye por el 50º aniversario de su disco I Want You. La gran novedad del ciclo es la incorporación de un concierto de gospel a través de la formación Gospel Factory. Un subgénero que es nuevo en el Festival pero no en el Palau, donde ha solido tener una buena acogida.
El Festival seguirá del 18 al 26 de julio en las pedanías de València afectadas por la Dana con conciertos gratuitos y protagonizados por formaciones jóvenes y locales con la intención de “dar nuevas oportunidades al talento local”, en palabras de la subdirectora de Música, Nieves Pascual.

- Gospel Factory. -
¿Puede un festival mantener su nivel con la mitad de su presupuesto?
El Palau de la Música cree que sí. En 2024, el festival tuvo un gasto de 326.506 euros, sumando el conjunto de toda la programación. Un cambio de modelo en la relación con las promotoras (antes recibían todo el dinero y el Palau recuperaba en taquilla, y ahora las promotoras recogen beneficios de la taquilla, evitando así el Palau adelantar ese gasto) sorprendió el año pasado al Festival con un recorte del 40%, hasta los 177.809 euros. En esta edición vuelve a tocar suelo el presupuesto hasta los 168.949 euros.
Vicente Llimerá, director gerente del Palau, ha defendido este cambio de modelo porque lo hace “potente” con “un coste bastante asumible”. “Mirando la programación, se ve que no solo no se ha reducido, sino que se ha mantenido la calidad”, defendió en la rueda de prensa.
Los cuatro cabezas de cartel ciertamente acumulan, no solo Grammys, sino años de experiencia y aplausos de crítica y público, pero cuantitativamente, el festival se ha hecho algo más pequeño, tanto en las salas Iturbi y Rodrigo, como en los Jardines del Palau. Se mantiene la apuesta, eso sí, en Jazz a les pedanies y el Seminari de Jazz i Música Llatina.

- Banda Sinfónica Municipal. -
- Foto: LIVE MUSICA VALÈNCIA
La otra gran apuesta del año pasado, la participación de la Orquestra de València en una de las veladas, no ha tenido continuidad este año porque “está en otros proyectos” pero prometen que ya se prepara su vuelta “para celebrar el 30 aniversario del Festival de Jazz en 2027”, tal y como ha adelantado Llimerá.
Los precios de las entradas van desde los 10 euros hasta los 35 y ya están disponibles en la web del Palau de la Música.