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València a tota virolla 

Nacho Valle en Nueva York: la reinvención del galerista de La Seu a Brooklyn

Desde la calle Avellanas hasta la ciudad que en los últimos años lo ha visto dirigir la Y Gallery y la Josée Bienvenu. El reencuentro con el director de la Valle Ortí

11/01/2020 - 

VALÈNCIA. La última vez que charlé, cara a cara, con Nacho Valle, se abría paso una plácida mañana valenciana donde el calor poco a poco se marchitaba. Valle, en pantalón corto y con su bigote icónico estratégicamente colocado, parecía poner aparejos de contención ante una tormenta inminente. Era 2012, nos veíamos en la calle Avellanas. La tormenta acabó llegando. Hoy, al paso por el mismo flanco, la calle sigue estando donde estaba y la ciudad sigue siendo la misma, pero ya nada parece ser como era. 

Aquella ocasión nos citamos en la galería Valle Ortí, donde Nacho, curador de los apellidos y director de la sala, había estado propulsando una manera de vivir y creer en el arte contemporáneo desde la ciutat. Aquella ubicación marcó su vida valenciana. El día que cumplió dos años, su padre, Vidal, abrió la galería y desde allí correteó y recorrió su propia manera de entender el arte. En paralelo, la galería fue pareciéndose a él.

En esa conversación -para Lletraferit- Valle Ortí hablaba de los principios de resistencia. De cómo no renunciar, a pesar de las tentaciones, al principio de la razón. La voluntad del mensaje del contenido por encima de la exhibición. La galería Valle Ortí cerró unos meses después (2013) aquejada del mismo mal que fue asolando gran parte de los espacios de arte.

Han pasado siete años. Nacho Valle corre por Brooklyn, ciudad de adopción desde la que ha dirigido la Y Gallery y la Josée Bienvenu con el arte latino como estandarte, convirtiéndose en uno de sus rostros reconocibles. 

-¿Cómo recuerdas ahora el proyecto de Valle Ortí?
-Lo recuerdo con mucho cariño fueron años muy importantes para mí, hacerme cargo de la galería de mi padre después de su fallecimiento en 2001, formarme como galerista aprendiendo sobre todo de mis errores e intentando hacer buenas exposiciones pero con los pies en València, que siempre fue un feudo muy complicado. 

-Visto casi una década más tarde, ¿cuál fue su principal aporte a la ciudad?
-Una galería lo más contemporánea posible con una clara intención de dar un lugar para exponer a artistas locales en un principio pasando a nacionales y terminando con internacionales. Valle Ortí intentó siempre mantener una frescura que que iba en el espíritu de todos los que trabajamos en ella.

-¿Por qué cerró?
-Pues porque la ciudad no quería galerías de arte contemporáneo, quería bares, bancos o más casales falleros pero definitivamente no quería galerías de arte, València le ha dado la espalda al mundo del coleccionismo en su amplia mayoría, es solo un pequeño grupo el que quiere participar de él. Con la crisis esto se agravó hasta llegar a ser insostenible, al menos para mí.

-En una de tus últimas declaraciones en la fase de cierre pedías "que abran los ojos". 
-Yo creo que se ha avanzado un gran trecho a nivel cultural, nos hemos quitado un lastre muy importante como ha sido la gestión que hizo el PP durante 25 años y se han aireado algunas instituciones como el IVAM y el Centre del Carmen y otras tan molonas como Bombas Gens han abierto, esto ha dinamizado mucho el sector, a nivel galerías sigue habiendo un largo camino que andar pero yo veo a las galerías en general en mejor forma que en 2013, cuando me fui.

-Y entonces, Nueva York.
-El director de Y Gallery se marchaba a dirigir el espacio El Estanquillo en el DF y cuando buscaban a un sustituto, Juanli Carrión, artista de Y gallery, sugirió mi nombre y me contactaron. En aquel momento tenía ya claro que Valle Ortí era un episodio casi terminado y no me lo tuve que pensar mucho.

Y Gallery fue una buena manera de llegar a Nueva York y meterme de un salto en la piscina del mundo del arte. Al principio tuve que asistir a muchas inauguraciones para ir conociendo a todo el mundo, fue divertido y la verdad es que hicimos muchas cosas.... ferias, expos y proyectos, guardo muy buenos amigos de esos días. Pasados casi dos años preferí dar por terminada esa etapa y buscar algo diferente.

-Llegó Josée Bienvenu.
-Mi querida amiga Inés López Quesada de Travesía Cuatro me preguntó qué quería hacer después de Y gallery y le dije que trabajar en Josée Bienvenu. Una semana después me mandó un mensaje para que contactara con Josée ya que el puesto de director se había quedado libre.

El cambio de Y a Josée Bienvenu fue bastante grande, del Lower East Side a Chelsea, donde están las mejores galerías del mundo. A una galería con artista más reconocidos y con unos precios mucho más altos que Y, con lo cual el cambio fue muy grande, a nivel producción sobre todo. He crecido mucho.

-¿Y a partir de ahora?
-Estoy intentando resetearme después de cinco años en la misma galería, tengo un par de viajes pendientes y para primavera me gustaría estar ya decidiendo cuál va a ser el siguiente paso, pero siempre en el mundo del arte y siempre en Nueva York. Por ahora. 

-¿Cómo ha cambiado el oficio de galerista en este tiempo?
-Desde la época de mi padre ahora ha cambiado mucho, es imposible sin viajar muchísimo y sin una importante nivel de producción. Es un oficio que exige de un nivel de involucración muy alto, pero que es luego muy satisfactorio.

El rol de cada galerista es diferente dependiendo de cada uno y de donde se monta la galería, pero tomando como ejemplo a mi buen amigo Mira Bernabéu, él ha decidido dar un paso adelante y seguir creciendo una vez que València se le había quedado pequeña. Ahora acaba de abrir en Madrid y la verdad es que si él quisiera abriera donde quisiera. Claro, esto lo puede hacer Mira porque es un fuera de serie y porque ha trabajado muchísimo en definir su perfil de galería. 

-¿Y cómo ha evolucionado tu relación con València?
-Mi vínculo es bastante grande, intento ser un buen embajador de la ciudad y vuelvo a ella siempre que puedo, toda mi familia vive alli y mis mejores amigos también. Disfruto participando de ella. En un futuro me gustaría involucrarme más

-Un día en Nueva York…
-Desde este mes de enero que ya no estoy en Josée Bienvenu mi dinámica es más tranquila, salgo a correr casi todos los días y estoy haciendo algunas cosas que no hice antes cuando trabajaba, siempre dedico varios días a ir a ver expos, en especial las de Chelsea para un run de arte que organizo una vez al mes en el cual llevo gente corriendo a visitar las galerías. También salir a comer me gusta mucho, ir chequeando los diferentes restaurantes que hay en la ciudad en especial lo de comida asiática. Mis zonas preferidas son Brooklyn, donde vivo y la parte baja de Manhattan, Lower East Side.. Subo pocas veces más allá de la calle 20.

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