VALÈNCIA. Cuando una artista se sube al escenario, nunca lo hace sola. Le acompañan sus fans con muchos vitoreos, los técnicos que trabajan para que todo salga bien y también su ropa. La ropa, sí, ese pequeño detalle que puede hacer que toda una estrella se vuelva completamente reconocible hasta sin verle la cara. El diseñador valenciano Ismael Bonet, creador de la marca Bonet Studio es el encargado de vestir a Bad Gyal con cadenas resplandecientes y de llenar de colores arcoíris la ropa de Zara Larsson -acompañada también por los cinturones de la estilista valenciana Aitana Lorenzo, que se encuentra tras la marca Ayquechulo- para subirla al escenario en esta nueva gira.
La firma de Bonet es una de las claves para construir el imaginario pop de estas estrellas y de otras tantas con las que ha trabajado, como es el caso de la cantante valenciana Sandra Monfort. Ahora bien, antes de que ellas se suban al escenario a lucir sus looks, hay mucho trabajo de por medio. Primero tienen que contactar a Bonet los equipos de las artistas y luego se ponen manos a la obra. Conforma el imaginario de quienes ya tienen un estilo claro e incluso de quienes lo están creando casi de cero.

- Looks de Zara Larsson -
- Imágenes cedidas por Bonet Studio
“En el caso de Zara Larsson, empecé a trabajar en su ropa en un momento de rebranding a través de su tema Symphony. El estilista es el encargado de crear una imagen que le encaje y que funcione con lo que está trabajando”. En este caso, este tema se ha hecho a través de las redes sociales en forma de meme, algo que la artista ha sabido aprovechar jugando con el imaginario de arcoíris que se asocia a este y a los delfines que lo acompañan. “Yo llegué a mitad del camino de lo que estaba trabajando ella, al final, la moda empieza a formar parte de esta historia y este boom”.
Una historia que, la mayoría de las veces, acompaña a las artistas mujeres que para Bonet son las que “por suerte o por desgracia más tienen que trabajar su imagen, algo que tristemente sigue siendo muy necesario cuando empiezan a oírse más”. Algo que sucede principalmente a las divas del pop y que no suele afectar a artistas como Rufus Wainwright, que tocó a finales de junio en el Auditori de Les Arts vistiendo una camiseta de España con unos pantalones estampados y unos mocasines negros, por ejemplo.

- Look de Peggy You -
- Imágenes cedidas por Bonet Studio
Bonet, que firma las prendas que lleva Larsson sobre el escenario, ha sido el encargado también de colmar de “brilli-brilli” a Bad Gyal, una artista con una imagen “más asociada” y con la que puede atreverse a jugar más con la estética. “Me gusta trabajar de ambas maneras, pero si tienes más pautas y sabes cómo hacerlo, puedes salir de la zona de confort y probar. Al final, lo que hace el estilista es crear una imagen de una artista y hacer que se le asocie con ciertos conceptos. Es como la historia del huevo y la gallina, solemos formar parte de estos primeros pasos”.
Los primeros pasos de su marca, Bonet Studio, son también los que le han llevado a trabajar con estas artistas, aunque ahora se siente un poco apartado de cómo empezó como estilista y cómo trabaja ahora elaborando prendas custom . “He aprendido mucho sobre la parte más solitaria de este trabajo, a pedir ayuda y a no encerrarme tanto. La moda puede ser muy aislante en sus comienzos, y se le suma que ser autónomo es muy complicado. Creo que tengo suerte y que es un trabajo muy bonito, pero hasta que un diseño se sube al escenario, todo lo demás es ir creando”.
De cara al futuro, se imagina sacando alguna colección propia y tal vez trabajando para hombres, explorando también otras de sus pasiones, como la fotografía. “Quiero explorar todos los mundos de la moda, y no quiero encerrarme y verme de aquí a veinte años siguiendo con lo mismo. Me gustaría probar cosas nuevas y sacar mis propias piezas”, destaca el artista, que ahora mismo, como autónomo, ve el futuro un poco crudo. Aun así, desde el momento en el que creó Bonet Studio, se ve con ganas de volcar su corazón y su arte a las prendas que crea porque le sigue mereciendo la pena. Porque en el momento en el que sus prendas se suben al escenario y brillan, encuentra el motivo tras su trabajo, que deja de ser solitario para compartirse con miles de personas por todo el mundo.

- Ismael Bonet, la cara tras Bonet Studio -
- Foto: ALICIA PASTOR