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GRUPO PLAZA

Sonidos muy oscuros y letras sobre la frustración de la juventud

Semana Santa, así suena la nueva banda del post-punk valenciano

Iván, Martín y Roser son los integrantes de este nuevo grupo, que acaba de lanzar su primer EP, 'Estado inicial'

19/07/2020 - 

VALÈNCIA. En los últimos años València se ha afianzado como ventana de grupos de jóvenes músicos que buscan recuperan la tradición del post-punk de bandas como Joy Division, Echo & The Bunnymen o The Smiths. El catálogo en València es amplio, y pasa por grupos como Mausoleo, Chavalan o La plata. Y hoy es el turno de una nueva banda de veinteañeros con ganas de subirse al escenario: Semana Santa.

Este nuevo grupo está formado por Iván Sanantón (guitarra y voces), Martín Pastor (batería) y Roser Pérez (bajo y coros); y acaba de lanzar su primer EP, Estado inicial, compuesto por cuatro temas que conforman su bautizo en el panorama valenciano. Sonidos muy oscuros e intensos y letras sobre el desencanto y la frustración de la juventud son la mejor manera de definir a Semana Santa. Culturplaza aprovecha su iniciación para hablar con ellos.

Como explican Iván y Martín, la idea de montar Semana Santa surgió de ellos dos. “Nos conocemos de toda la vida, íbamos juntos al colegio desde pequeños -explica Martín-. Hemos escuchado música juntos toda la vida, y hace un par de años empezamos a tocar: yo la batería e Iván la guitarra”. Dos veranos atrás los dos fueron al Festival Internacional de Benicàssim (FIB), donde conocieron a Roser, que estaba empezando con el bajo. Iván y Martín son de Vinalesa, y en un momento dado alguien les dijo que el Ayuntamiento del pueblo subvencionaba un local de ensayo para grupos de música. “Nos pusieron un sitio delante de las narices donde podíamos tocar gratis”, cuenta Martín. A partir de ahí se pasaron más de un año trabajando juntos día tras día, hasta conseguir (en muy poco tiempo) un sonido muy definido y trabajado. “Antes de eso íbamos a muchos conciertos juntos, y al final quisimos dar el paso de escuchar a tocar. Antes de conocer a Roser tuvimos una banda pequeñita, muy cutre. El punto de inflexión fue cuando entró ella”.

A raíz de todo aquello, Iván señala que “se pasaban tocando juntos todo el tiempo”. “Se convirtió en una obsesión, y ninguno sabía tocar muy bien al principio. Conforme avanzábamos nos comprábamos lo que podíamos. Empezamos con temas de no más de dos acordes, y ahora hemos lanzado un EP”. Ambos explican que nunca habían tenido la pretensión de profesionalizarse hasta hace muy poco tiempo. Y Martín piensa que una de las cosas que marca la diferencia en Semana Santa es quecuando un grupo empieza, normalmente solo hace versiones” y ellos empezaron directamente con sus propias canciones. “A nivel de creatividad siempre hemos funcionado muy bien”.

Por lo que respecta al EP, según Iván, letrista del grupo, “el orden de las canciones es totalmente intencionado”. Y es que esa es la impresión que da. El EP empieza con el tema Estado inicial, y va creciendo en intensidad hasta llegar a Demasiado tarde, pasando por Ruido, “la que más rápido entra, el single”. Finalmente el EP culmina con Sangre sucia, donde bajan el tono hasta la mitad de la canción, cuando vuelven a ascender en intensidad cerrando el círculo. Como indica Martín,  “había que empezar con Estado inicial, pues es como el punto de inicio de la banda”. Iván explica que es la canción con la que empezaron a pensar que tenían que seguir por ese camino

A lo largo de los cuatro temas se aprecia un fuerte contraste entre esa frustración y desencanto característicos en las generaciones jóvenes, y una rabia y agresividad en el sonido que les sale de lo más hondo. Según Iván, mostrarse rabiosos ante la frustración “es lógico”. Sus letras responden a “ideas que le pasan por la cabeza” cuyo hilo conductor es siempre esa frustración. Martín explica que “hay dos formas de exteriorizar ese pesimismo patente en el EP: de forma suave y tranquila, o quejándote y gritando a eso que te produce frustración”. Ellos piensan que la segunda opción es mucho más fructífera para la tranquilidad interior. Temas como Ruidos o Demasiado tarde reflejan perfectamente esa intensidad. Y ese tremendismo en las letras es también efecto, naturalmente, de la música que los integrantes de Semana Santa han escuchado a lo largo de toda su vida. Iván menciona a Joy Division como detonante de que sus letras sean íntimas. 

Un estilo no intencionado

Según Martín, los miembros de Semana Santa nunca se definieron explícitamente como un grupo post-punk, pero siempre que se juntaban, fruto de las influencias de los tres, “salía ese sonido”. Iván explica que esto ocurre desde que Roser está con ellos y agradece que “se haya dado la casualidad de que haya un panorama tan amplio del género en València”. Ese hecho es, precisamente, según Martín, “lo que hace que tengamos ese sonido”. “Al movernos tanto por los conciertos de València, donde el panorama del punk y el post-punk es muy fuerte, nos hemos visto influenciados por los grupos que hay”. Habla de bandas como Mausoleo, La Plata, Finale o Chavalan

Pese al amplio panorama que se extiende por la ciudad de València, actualmente el post-punk no tiene demasiada cabida entre el público joven, hablando en términos generales. “Da la sensación de que la música que hacemos no le va a interesar a un chaval de quince años, sino a gente que ya la haya escuchado antes o se haya interesado por grupos antiguos”. “La verdad es que sería mucho más fácil si las generaciones jóvenes se acercaran a nuestra música como lo hacen al trap o al reggaeton". No obstante, pese a esa fastidiosa realidad, ni Martín ni Iván se sienten desmotívanos por la limitación del público al que, hoy por hoy, pueden acceder: "Nos gusta lo que hacemos, eso ahora mismo es lo más importante. Y tampoco le hacemos feos a ningún género, pero ojalá a la gente volviese a gustarle el post-punk".

Semana Santa

Ansiosos por subirse al escenario

Los integrantes de Semana Santa tienen unas ganas tremendas de volver a subir a los escenarios. Están empezando, pero ya han podido experimentar la sensación de hacer sonar sus instrumentos frente al público, y les encanta. La última vez que tocaron fue en febrero, poco antes de la declaración del estado de alarma. Ahora, sus planes a corto plazo son organizar los bolos que puedan. 

"Por ahora tenemos una fecha para el próximo febrero, en Barcelona, pero esperamos que en septiembre nos salgan conciertos", cuenta Iván. "Queremos salir de la Comunidad Valenciana, tocar en otros lugares de España", añade. Sus expectativas ante el batacazo que el sector musical se ha llevado no son pesimistas (en contraste con la dinámica de la música que hacen). Es precisamente ese anhelo por agarrar la guitarra y las baquetas, lo que hace que en este sentido se sientan optimistas. La actitud, en este caso, sí es importante. "Queremos ensayar mucho para hacer un muy buen directo. Nos gustaría que fuera muy serio, que se viera que sabemos hacerlo".

Polce de la Mort y Desorden Sonoro

Las discográficas que han apostado por los jóvenes veinteañeros de Semana Santa son Polce de la Mort y Desorden Sonoro. Son dos sellos valencianos que llevan ya tiempo arriesgando por este tipo de apuestas. Es en parte gracias a ellas que en València el panorama del post-punk sea tan amplio. 

Y en la línea de esa apuesta por grupos nuevos que evocan estilos antiguos, está también la apuesta por la producción en formato casete, que reduce enormemente los gastos. Martín explica que ambos sellos se lo propusieron de esa manera. "Ahora los grupos nuevos de estilos como el nuestro graban en casete. Aunque no lo escuches, es un formato muy chulo, y además es muy asequible".

Por otro lado, tanto Iván como Martín están muy contentos con el trabajo de Polce y Desorden. "Nunca habíamos trabajado con nadie, ellos saben cómo gestionarlo todo, facilita mucho las cosas. Además, Desorden Sonoro, por ejemplo, está en la misma onda que nosotros. Conocen nuestro estilo, les mola a misma música, saben a qué sitios debemos ir...", cuenta Iván. "Y cuando empezamos ya teníamos la certeza de que editarían lo que hiciéramos. Esa confianza nos hizo mucha ilusión", añade Martín. 

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