MADRID (SERVIMEDIA). Caldea, centro de ocio termal de Andorra, ultima las obras de construcción del hotel y prevé recibir a sus primeros huéspedes en diciembre. La grúa que ha prestado servicio tanto a las obras de sustitución de la cubierta como a la construcción del hotel se retirará la próxima semana, mientras continuarán los trabajos técnicos y de interiorismo.
Según informó la compañía, la apertura de Caldea Hotel supondrá un paso decisivo en la evolución de Caldea hacia un modelo de resort integral, en el que aguas termales, alojamiento, gastronomía, deporte y experiencias de bienestar, como los talleres wellness y los espectáculos con acróbatas, funcionarán de manera conectada. Por primera vez, los visitantes podrán alojarse en el interior de uno de los grandes iconos arquitectónicos del país y vivir Caldea desde una perspectiva más amplia e inmersiva, con acceso ilimitado a todas las instalaciones del spa y del gimnasio.
El nuevo hotel contará con 39 habitaciones distribuidas a lo largo de 14 plantas, todas ellas con vistas panorámicas sobre Escaldes-Engordany y las montañas del centro del país. La oferta de alojamiento se estructurará en cinco categorías, concebidas para ofrecer diferentes experiencias de confort y exclusividad.
Habrá siete Cozy Room, habitaciones íntimas y acogedoras de unos 22 m², y catorce Comfort Room, más amplias y confortables, de hasta 30 m². El hotel contará también con quince Deluxe Suite, de entre 25 y 45 m², equipadas con bañera a los pies de la cama; tres Panoramic Suite, situadas en las plantas superiores de la torre, con superficies de entre 21 y 37 m², y una suite dúplex de 60 m² con un balcón de 7,5 m², denominada The Iconic Duplex, que coronará el edificio y ofrecerá una experiencia de alojamiento singular.
El alojamiento se integrará directamente en el ecosistema de Caldea y se crearán paquetes para ofrecer estancias con nuevos rituales de evasión y actividades deportivas. Caldea Hotel se posicionará como un establecimiento 'lifestyle' de cuatro estrellas superior, con una propuesta concebida para que el alojamiento no funcione como un elemento independiente, sino como una puerta de entrada a una experiencia global de bienestar y buena vida.
"Caldea siempre ha ofrecido una fórmula sui generis de vivir el bienestar, alejada de los balnearios tradicionales. Con el nuevo hotel damos un paso más: ofrecemos la posibilidad de alojarse en la torre, disfrutar del spa y del gimnasio sin límites, desconectar con los tratamientos más innovadores sin salir del edificio y descubrir Andorra desde la mirada de una marca con una gran legitimidad para recomendar rincones inexplorados", explico el director general de Caldea, Miguel Pedregal.
La torre de Caldea es uno de los elementos más reconocibles del paisaje andorrano. Con 80 metros de altura, su silueta forma parte de la identidad visual del país y ahora inicia una nueva etapa con la incorporación del uso hotelero.
La transformación, concebida por DATA Arquitectura, respeta la esencia original del edificio —marcada por la transparencia, la luz y la conexión con el entorno— y la proyecta hacia un nuevo uso. El reto ha consistido en convertir una arquitectura concebida como símbolo en un espacio de estancia, preservando al mismo tiempo la singularidad que la ha convertido en una de las imágenes más representativas de Andorra.
El interiorismo, desarrollado por LUV Studio, reinterpreta de manera contemporánea materiales vinculados al paisaje andorrano, como la piedra y la madera, e incorpora transparencias, efectos lumínicos y referencias al agua para mantener una continuidad entre la experiencia del hotel y el universo Caldea.
El hotel dispondrá de un acceso propio por la puerta norte del edificio, independiente de la entrada al spa, pero conectado con el resto de los servicios del resort. Esta configuración permitirá a los huéspedes vivir Caldea como una experiencia completa y fluida, con el alojamiento como punto de partida para descubrir el conjunto del centro.