MADRID (SERVIMEDIA). España busca reforzar su posición en la inteligencia artificial europea mediante el impulso de capacidad propia de computación avanzada, una infraestructura clave para entrenar y operar modelos de IA de gran escala, reducir dependencias tecnológicas y desarrollar aplicaciones bajo reglas europeas.
El Consejo de Ministros autorizó el pasado 16 de junio una inversión de 719 millones de euros, a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), en el consorcio público-privado que desarrollará una gigafactoría avanzada de IA y optará a la convocatoria europea. Según el Ministerio para la Transformación Digital, el objetivo es dotar a España y a Europa de cómputo avanzado propio, reducir dependencias tecnológicas y asegurar que el desarrollo de la IA se haga bajo reglas europeas.
El proyecto concurrirá con una candidatura multisede que incluye Móra la Nova, en Tarragona, y San Fernando de Henares, en Madrid. El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, defendió que la inversión es “una apuesta del Gobierno de España por la soberanía tecnológica, la reindustrialización y el liderazgo en IA fiable y sostenible”.
La iniciativa se enmarca en la estrategia europea para reforzar la capacidad de computación. La Comisión Europea sostiene que Europa afronta un déficit crítico de infraestructura de cómputo a gran escala, necesario para entrenar, ajustar y desplegar la nueva generación de modelos de IA, y prevé movilizar 20.000 millones de euros para desplegar varias gigafactorías dentro de InvestAI.
España ya cuenta con activos en este ámbito, como la BSC AI Factory, liderada por el Barcelona Supercomputing Center y apoyada en MareNostrum 5, y la fábrica 1HealthAI, impulsada por el Centro de Supercomputación de Galicia y el CSIC para desarrollar IA fiable aplicada a salud humana, animal y ambiental.
El desarrollo de estas capacidades conecta con la idea de que la soberanía digital no depende solo de la regulación, sino también de infraestructuras críticas, datos, conectividad, cloud, ciberseguridad y capacidad industrial. En esa línea, Telefónica participa en proyectos europeos como EURO-3C, una infraestructura federada telco-edge-cloud apoyada por Horizonte Europa y diseñada para reducir la dependencia de proveedores de terceros países.
Con estos elementos, la computación avanzada se consolida como una palanca para que España gane peso en la IA europea y construya una cadena de valor alrededor de datos, cloud, energía, centros de datos, ciberseguridad, investigación y aplicaciones industriales bajo estándares europeos.