MADRID (SERVIMEDIA). Grupo Griñó inauguró este martes en Fuente Álamo una planta de valorización de residuos con capacidad para tratar hasta 100.000 toneladas anuales de residuos municipales e industriales, en la que ha invertido cerca de ocho millones de euros.
La compañía informó de que la instalación, que gestiona a través de su filial Hera Holding, permitirá transformar más del 60% de los residuos tratados en materias primas recicladas y en combustible sólido recuperado (CSR).
El CSR es una alternativa a los combustibles fósiles que, según la empresa, contribuye a reducir emisiones y a aprovechar residuos que todavía conservan valor energético.
Con esta infraestructura, el grupo refuerza su modelo de gestión integral de residuos, desde el tratamiento hasta la valorización y la reintroducción de los recursos en la cadena productiva.
La compañía celebró un acto de presentación al que asistieron el consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor de la Región de Murcia, Juan María Vázquez Rojas; la alcaldesa de Fuente Álamo, Juana María Martínez García, y representantes de Grupo Griñó, que recorrieron las instalaciones.
Plan Recircula 2035
Vázquez Rojas afirmó que la planta permitirá “avanzar en los objetivos recogidos tanto en el Plan Industrial 2026-2035 como en el Plan Recircula 2035”.
El consejero añadió que contar con una instalación “capaz de transformar y valorar residuos, también de origen industrial, refuerza nuestra ambición de construir una región más sostenible y nos permite afrontar el futuro con mayores garantías”.
Por su parte, Martínez García señaló que se trata de una infraestructura que “no solo prestará servicio a Fuente Álamo en cuanto a la gestión de residuos, sino también al conjunto de municipios de la zona”, y que permitirá avanzar hacia “un modelo más circular y sostenible”.
Ochenta empleos
El presidente de Grupo Griñó, Joan Griñó, dijo que la planta refleja la forma de la compañía de entender el futuro del sector: “No se trata solo de gestionar residuos, sino de recuperar recursos, generar valor y contribuir de forma real a una economía más circular”.
La empresa calcula que la actividad de la planta generará unos 80 empleos, entre directos e indirectos, antes de que finalice el año.
La puesta en marcha de la instalación se suma a las tres empresas que el grupo ya tiene operativas en la Región de Murcia y forma parte de su estrategia de expansión en la gestión de residuos.