avalada en una nueva investigación de astrónomos holandeses

Otra teoría para explicar cómo se forman agujeros negros binarios

1/07/2017 - 

VALÈNCIA. (EP) Los agujeros negros dobles, como los que provocaron al fusionarse ondas gravitacionales detectadas en la Tierra, parecen ser resultado de estrellas binarias que han explotado y colapsado previamente.

Esta hipótesis, alternativa a la idea de que los agujeros negros se forman lejos el uno del otro y luego derivan hasta orbitar entre sí, ha sido avalada en una nueva investigación de astrónomos holandeses, publicada en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Ed van den Heuvel, de la Universidad de Amsterdam, quien en 1972 fue uno de los primeros astrónomos en estudiar la evolución de las pesadas estrellas dobles, es el primer autor del artículo actual. "Si nuestros cálculos son correctos, dos agujeros negros, con una masa combinada de quince a treinta veces la del Sol, surgen con más frecuencia de lo esperado. En nuestra propia Vía Láctea, por ejemplo, según los nuevos cálculos, un agujero negro que se fusiona se desarrolla una vez en 100.000 años. Por supuesto, eso todavía es raro para los seres humanos, pero es diez veces más de lo que se pensaba".

Simon Portegies Zwart, de la Universidad de Leiden, quien realizó las nuevas simulaciones en el suerpordenador Little Green Machine, dijo: "Cuando la más pesada de las dos estrellas se derrumba en un agujero negro, hay una situación estable en la que la segunda estrella puede sobrevivir durante mucho tiempo antes de formar el segundo agujero negro. Mientras tanto, el primer agujero negro aspira una gran cantidad de materia de la segunda estrella, y la expulsa nuevamente. Esta emisión masiva provoca un encogimiento considerable de la órbita de la estrella doble. Por lo tanto, cuando la segunda estrella colapsa en un agujero negro, una cercana estrella doble está formada por dos agujeros negros que se fusionarán más tarde.

"Hasta ahora, se pensaba que los binarios casi siempre se fusionan en una sola gran estrella y luego forman un agujero negro. Y que sólo en casos extremos con estrellas dobles en una órbita muy ancha o muy cercana formaría un doble agujero negro. Ahora, mostramos que las condiciones no necesitan ser tan extremas", comenta van den Heuvel.


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