La oposición le ofrece su lealtad sin sumisión y el Botànic aboga por un debate constructivo

Puig promete un pacto valenciano sin "urgencia mediática" ni cheques en blanco

22/04/2020 - 

VALÈNCIA (EP) El 'president' de la Generalitat y líder del PSPV, Ximo Puig, se ha comprometido a trabajar con la oposición (PP, Cs y Vox) en un pacto valenciano para la salida de la crisis del coronavirus, un acuerdo "sin ninguna urgencia mediática" ni "cheques en blanco", desde la empatía y con la sociedad civil. "Esto no va de marketing, hagámoslo bien".

Puig ha lanzado este guante en su réplica en la diputación permanente de Les Corts, la primera sesión desde el estado de alarma. Los grupos le han tendido la mano aunque han reclamado medidas como los test masivos, colaboración público-privada en sanidad, reformular los presupuestos o reducir el tamaño del Consell. Todos han dejado claro que esa lealtad no supone sumisión ni un cheque en blanco.

 
La portavoz del PP, Isabel Bonig --que ha comenzado recordando al expresidente de Les Corts Juan Cotino, fallecido a causa del coronavirus-- ha pedido no añadir una crisis política a la sanitaria y económica. La voluntad de colaboración "no significa mutualización de los errores y responsabilidades", que los hay, ha remarcado.

Tras poner en valor las disculpas de Puig a los sanitarios por la falta de material, que "le enorgullece, a diferencia de su jefe", Pedro Sánchez, ha reclamado que los gobiernos central y autonómico "no vayan por detrás" en la recuperación. Le ha ofrecido su "apoyo sincero y la experiencia de 20 años de trabajo" del PP, pero no para que un pacto sea "un instrumento de mero marketing político".

Ha echado en falta que el 'president' presentara un acuerdo concreto para elaborar un presupuesto de legislatura: "Va a tener que tomar medidas complicadas, se lo digo por experiencia, y algunos estarán tentados de separarse, no los tiene lejos; cuando llegue la tormenta, que llegará, necesitará estabilidad y el PP se la ofrecerá".

También ha pedido test masivos y material de protección de calidad, y se ha referido al caso concreto de su hermana, médico intensivista en el Hospital de La Plana, que se ha sometido al test "42 días después de estar viendo 'covids'".

 El síndic de Cs, Toni Cantó, ha reclamado el pacto de reconstrucción que lleva planteando su formación durante la crisis. "Me hubiera gustado que hubiera puesto fecha y lugar para que desde Les Corts podamos iniciar un trabajo conjunto para esta tarea de reconstrucción", ha dicho, avanzando que será leal y agradeciendo también las disculpas.

Ha apuntado que los ciudadanos tienen miedo ante la "percepción de que no existe un plan real, sino caos e improvisación" al ver cómo el Gobierno central "va dando bandazos". Por ello, ha pedido reformular los presupuestos, "olvidarse de consellerias que no sirven, acabar con subvenciones, duplicidades, ciertos chiringuitos y apretarse todos el cinturón".

Cantó también le ha pedido que "cambie de socios o amplíe el número de socios". "Guárdese usted de sus socios", ha dicho, subrayando que ha habido más disposición a ser constructivos desde la bancada de la oposición que desde Compromís o Podemos. "Los valencianos tienen grandeza en su comportamiento, ahora es cuando nosotros debemos demostrar la nuestra".

Por su parte, el portavoz adjunto de Vox, José María Llanos, ha señalado que su grupo ofrece lealtad a quien actúa "correctamente u con la única finalidad de adoptar medidas para el bien de la ciudadanía" pero "hay que denunciar y actuar frente a una administración irresponsable, incompetente e ineficaz".

 "Lealtad no es un cheque en blanco", ha dicho, y cuando "no se hacen las cosas o se hacen tarde o mal hablar de lealtad sonaría más a complicidad o a traición a los ciudadanos". Ha admitido que "la incompetencia del Gobierno de España es verdad que se lo ha puesto difícil" pero hay cosas que "dentro de su competencia no ha hecho".

Tras escuchar sus propuestas, Puig ha agradecido el talante de la oposición aunque no esté de acuerdo con todo, recordando que "no queda otra que caminar juntos para evitar una fractura social enorme". "La democracia no está en cuarentena, tiene que funcionar", ha reivindicado.

Para llegar a un acuerdo ha apelado a su voluntad y empatía y a partir de un horizonte común en el que "todo el mundo tendrá que ceder". También ha advertido que "no se puede poner por delante la comunicación que la acción", por lo que se ha comprometido a escuchar sus propuestas y después anunciar el pacto.

 
Eso sí, Puig ha insistido en que debe participar tanto el mundo empresarial como la sociedad civil, sin partidismo ni "ningún tipo de distinción". "Todos queremos lo mejor para las personas", ha exclamado, y les ha pedido ser "extremadamente prudentes" en un escenario donde no hay certezas.

En definitiva, "ir deprisa pero con inteligencia, en coordinación con Europa y España y viendo qué se puede singularizar", con el objetivo de "volver a tener esperanza en el futuro". Esto no pasa por un "cheque en blanco" ni por "ningún tipo de sumisión", ha recalcado, algo que no "pediría jamás".

El Botànic sigue "vigente"


En el seno del Botànic II (PSPV, Compromís y Podem), Puig ha asegurado que el pacto sigue "vigente" desde que se reeditó el año pasado y que se siente cómodo, aunque ha reconocido que "habrá que replantear el presupuesto y hacer los ajustes necesarios desde la máxima cohesión posible" para afrontar la evolución de la pandemia. Ha augurado rebrotes "hasta que no esté lista la vacuna o incluso un medicamento más potente".

Sobre las quejas por falta de material, ha reconocido "errores graves" cuando no había suficiente, aunque ha insistido en que los hospitales "no estuvieron absolutamente desprotegidos" y que el Consell reaccionó "lo más rápidamente posible, desde luego mucho más rápido que otros". Ha remarcado que nunca atacaría a un gobierno autonómico del PP por la gestión de la pandemia en residencias.

"Teníamos una previsión muchísimo más catastrófica que las cifras actuales", ha aseverado, recordando que la suspensión de Fallas y Magdalena se acordó cuando había 50 casos. También ha resaltado los hospitales de campaña o que la Comunitat sea "la que más mascarillas reparte" a los mayores en las farmacias, una distribución que se extiende a sectores como la pesca.

Por parte del PSPV, José Muñoz ha alabado la gestión del Botànic "dando la cara y sin improvisación" con 39 comparecencias de la consellera de Sanidad, la socialista Ana Barceló. "El oasis valenciano tiene mucho que ver Ximo Puig", ha afirmado, rechazando los que "confunden derechos con 'paguitas'" o los que generan "el dilema de elegir entre vida y empleo".

De Compromís, Fran Ferri ha abogado por "un amplio debate constructivo" y ha reiterado que "esta crisis ha demostrado que el autogobierno funciona, más que en otras comunidades e incluso que en el Gobierno". Ha exigido que el pacto de reconstrucción de España sea "más que una foto" y no suponga medidas "austericidas", además de augurar que la pandemia "acabará con el modelo de turismo masivo insostenible".

Y de Podem, Naiara Davó ha incidido en que "no todos han estado a la altura" ante "el fin de un mundo" y una crisis que "demuestra el fracaso de los mercados, las privatizaciones y la arquitectura de gobernanza global que no atiende la solidaridad". Frente a ello, ha pedido reforzar el autogobierno en una España más federal que modernice el Estado del Bienestar, "un nuevo renacimiento para el pueblo valenciano".

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