EL INVERSOR ESTÁ DESNUDO / OPINIÓN

¿Qué hacer ante las caídas en bolsa y cómo enfrentarse a ellas?

27/06/2018 - 

VALÈNCIA. Oscar Wilde definió a los cínicos como aquellos que sabían el precio de todo y el valor de nada. Aunque todos estemos de acuerdo en sonreír frente a esta afirmación y pensar que nosotros no estamos entre ellos, lamentablemente casi todos nos comportamos de esta manera cuando se trata de comprar acciones en el mercado de valores. En este caso nos olvidamos completamente del valor de lo que compramos y solo nos fijamos en el precio.

Desarrollamos sistemas basados en tendencias de precios, ponemos ordenes que tienen que ver solo con ellos, e incluso nos maravillamos cuando los precios dibujan bonitas figuras que utilizamos para adivinar hacia donde irán en el futuro. Pero ¿y el valor de lo que compramos? Les digo un secreto. Solo hay una manera de ser un inversor de éxito: conocer la diferencia entre el valor y precio de los que compramos. Cuando esto es así, de repente todo nuestro universo de inversión cambia, nos convertimos en otras personas frente al mercado, empezamos a comprender.

¿Y qué es lo que cambia? De repente ya no estamos estresados cuando el mercado baja sino que comprendemos que en esos momentos es cuando más diferencia existe entre el precio y el valor de lo que compramos y por tanto disfrutamos cuando los mercados caen y podemos comprar barato, sabemos que estamos haciendo un buen negocio.

Nuestra visión del riesgo también cambia y, en vez de confundir la volatilidad con el riesgo, sabemos que si estamos comprando algo que vale 1 por 0,40 estamos haciendo un gran negocio, independientemente de cuanto se muevan los precios en un momento dado. Es más, llegamos a la curiosa conclusión de que tenemos menos riesgo cuando compramos por ejemplo Telefónica a 6 euros que a 8 euros, por muchas cosas que nos digan en contra los creadores de manuales de banca privada.

Entendemos el concepto de margen de seguridad que acuñaran los grandes del 'value investing' -con Graham a la cabeza-, pues sabemos cuándo estamos comprando barato, que no es cuando baja la acción con respecto al año anterior sino cuando el valor de la compañía (lo que compramos) está por debajo de su precio. 


De repente se ilumina para nosotros el mundo de la bolsa y empezamos a comprender lo que hay detrás: un mundo de empresas con sus fabricas, trabajadores, productos, departamentos de marketing, gastos y beneficios, que obviamente subirán más en bolsa cuanto mayores sean sus benefecios y perspectivas. Sí. La fuerza motriz de la bolsa son los beneficios empresariales y no todas esas cosas de las que se habla por ahí. Newton estaría de acuerdo.

Por eso entre 1 de enero de 2014 y 1 de enero de 2018 el Banco Santander subió un 26% y Burelle, una empresa francesa de las que tenemos en Fonvalcem se disparó un 171%. El mismo ambiente europeo y los mismos problemas en la Eurozona. Un resultado muy diferente. ¿Y qué leyes debemos seguir para valorar empresas para conocer el valor de lo que estamos comprando? Por ahora solo les diré una cosa. La clave para valorar, no solo empresas sino todo lo que desee comprar en la vida, la dio una persona muy inteligente hace muchos, muchos, años cuando afirmó: "Más vale pájaro en mano que ciento volando”.

Vendiendo a precio de ganga

Esta ley inmutable no ha cambiado desde entonces y es aplicable a todo lo que podamos comprar ya sea una granja, una casa, una empresa o unas acciones; y tenemos que tenerla muy presente cada vez que invertimos. Para ello no cabe otra que saber, en el momento de realizar nuestra inversión, cuántos pájaros tenemos en la mano, es decir, qué estamos obteniendo a cambio de nuestro dinero. Y la cosa es clara: cuantos más euros de beneficios obtengamos por cada unidad invertida mejor que mejor, y si son beneficios presentes mejor que hipotéticos beneficios en el futuro.

Ahora ya pueden ver con otra óptica lo que está pasando en el mercado estos días; algunas empresas deben bajar pero otras se están vendiendo a precio de ganga gracias a la maniobras de Trump y a los problemas con el petróleo y los bancos centrales. Sean listos, hagan su trabajo, en dos o tres años me lo agradecerán.

Lorenzo Serratosa es cofundador de Kau Markets EAFI