VALÈNCIA (EP). El Servicio de Nefrología del Hospital Clínico Universitario de València ha incorporado a su cartera de servicios las biopsias renales de forma ambulatoria, sin ingreso hospitalario y realizada en su totalidad por los especialistas de Nefrología. Se trata de la primera experiencia de este tipo en la Comunitat Valenciana y de los pocos centros que lo incorporan en el país.
La biopsia renal es una técnica diagnóstica fundamental para conocer la causa de muchas enfermedades renales y orientar el tratamiento más adecuado. Hasta ahora, este procedimiento requería la colaboración del Servicio de Radiología e ingreso hospitalario.
Con la nueva iniciativa, los especialistas de Nefrología llevan a cabo todo el proceso, desde la indicación hasta la realización y seguimiento, utilizando ecografía en tiempo real y agujas automáticas para garantizar la máxima seguridad, según ha indicado la Generalitat en un comunicado.
"Este avance supone una mejora significativa en la experiencia del paciente, que evita el ingreso y reduce tiempos de espera, y también optimiza los recursos del hospital al liberar circuitos y agilizar la atención", ha explicado el jefe de servicio de Nefrología del Hospital, el doctor José Luis Górriz.
Además, "refuerza la formación de los médicos residentes, consolida competencias propias de la especialidad y nos sitúa como referentes en procedimientos nefrológicos avanzados", ha añadido.
La técnica se suma a otras que el Servicio de Nefrología ya realiza de forma autónoma, como el implante de catéteres peritoneales, centrales tunelizados y PICC (catéteres centrales por acceso vascular periférico). Otra de las mejoras que supone es que aumenta la continuidad del proceso diagnóstico-terapéutico, dado que el mismo equipo clínico que indica la biopsia es el responsable de su ejecución y seguimiento.
118 biopsias renales al año
El Hospital Clínico de València realiza alrededor de 118 biopsias renales al año, de las cuales, aproximadamente un tercio, corresponden a pacientes con trasplante renal. El procedimiento ambulatorio se ha iniciado en los riñones trasplantados y está previsto extenderlo progresivamente a las biopsias de riñones nativos.
"La biopsia renal es una prueba segura y fundamental para conocer la salud del riñón. Se realiza cuando la analítica muestra alteraciones y permite identificar con precisión la causa del daño, lo que orienta el tratamiento más adecuado", ha detallado el doctor Górriz.
Puede hacerse en riñones nativos, para diagnosticar enfermedades propias del riñón como las glomerulonefritis u otras enfermedades que tienen consecuencias en el riñón. En el caso de los riñones trasplantados, la biopsia ayuda a valorar la evolución del injerto y a detectar precozmente problemas como el rechazo o la recurrencia de patologías previas.