GRUPO PLAZA

grand place / OPINIÓN

Sin vuelta atrás

9/11/2021 - 

El secretario general del partido, jefe de Estado y presidente de la Comisión Militar Central aterrizaba en la capital del Territorio-Europa con su eHealth Passport, indispensable desde el Año I d.C. -después de la Covid-, para hablar de la nueva era que se avecinaba. Un día resplandeciente le recibió, con el rojo de las banderas ondeando y desafiando el cielo azul coronado de amarillo. Un helidrón le transportaría al corazón de la ciudad, al centro neurálgico de PlaxLux, donde se le rindieron honores imperiales al son de una marcha militar. En la ZonaZero-BXL aún se guardan los restos del encuentro, dentro de una cámara acorazada e inexpugnable: un pin con la bandera roja y la azul entrelazadas.

El encuentro tenía como objetivo las relaciones entre la Unión Europea (UE), China y Estados Unidos (EEUU) como una oportunidad para la “autonomía estratégica abierta”. La pandemia demostró que el mundo occidental más desarrollado no estaba preparado para cerrar fronteras y era totalmente dependiente del gigante asiático, LaGranFábrica. Ni siquiera era un secreto porque, además, era inevitable y no había vuelta atrás.

“Este encuentro va a marcar nuestra política en los próximos años, si no, décadas”, dijo el Gobierno del Territorio-Europea cuando le dio la bienvenida. Posibles guerras arancelarias, rotura de la cadena de valor global, falta de suministros, la Ruta de la Seda o la política ‘Buy America’ fueron los retos que planteados, ante los que la UE se tuvo que posicionar. El nuevo tablero de juego global estaba sobre la mesa. Se había dado un paso adelante sin retorno, hacia el abismo.

Abriéndose paso. FOTO: ESA 

Había que debatir sobre las dificultades de los exportadores europeos, al chocar con la política americana de cierre de su economía y de la balanza comercial con China. La apuesta de la socialdemocracia europea, también teñida de rojo, intentaba convertir a la UE en un actor global independiente junto a EEUU y China, para conocer en profundidad el acuerdo de inversiones con China, en ese momento paralizado por las sanciones a diputados del Parlamento Europeo. La guerra de los embargos no había hecho mas que empezar.

El “emperador” llegaba de su penúltima reunión del Comité Central, antes de que el partido celebrara en 2022 su 19º congreso. Según la tradición reciente, debería producirse un relevo en el poder al completar diez años en su cargo. Pero en 2017 siguió los pasos de Mao Se Tung y logró cancelar los límites temporales a su poder prorrogando su mandato por un tiempo indeterminado. Había que ratificar la resolución sobre los “Principales Logros y Experiencias Históricas del Siglo de Lucha del Partido”, abriendo el camino a convertirse en una gran potencia para 2049, cuando la República Popular cumpliera su primer centenario. El asalto al orden mundial ya tenía fecha.

Desde que en1981, China diera el Gran Salto Adelante y la Revolución Cultural con Deng Xiaoping y su desarrollismo. ambicioso, el plan de reformas económicas, sociales e ideológicas no era suficiente para afrontar el liderazgo del siglo XXI. La autosuficiencia de la economía nacional y prosperidad común”, iban a conducir a una China 3.0, con niños de seis años estudiando Inteligencia Artificial desde que comenzó el II Milenio.

-Ésta fue la razón del declive del viejo mundo, David. No creyeron en la expansión económica, sino militar. Mientras tanto, el virus de la covid-19 avanzaba a la misma velocidad que los virus informáticos a través de las redes. No, no se vio venir. Porque, de nuevo, el Territorio-Europea sería el escenario para un campo de batalla que se libraba virtualmente.

-Espera, Laura, me he conectado ahora mismo. Me he perdido de nuevo tus disquisiciones históricas de hace 50 años. ¿Sigues con la investigación de aquellos docs que te dejó la Tieta? Ten cuidado de desactivar el chip, porque no hay vuelta atrás…

next

Conecta con nosotros

Valencia Plaza, desde cualquier medio

Suscríbete al boletín VP

Todos los días a primera hora en tu email


Quiero suscribirme