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Star Trip: "La única motivación que tenemos es pasarlo bien"

La banda valenciana de powerpop lanzó el pasado diciembre su segundo disco 'Salto al vacío', una oda al paso del tiempo

2/05/2020 - 

VALÈNCIA. El grupo valenciano Star Trip lanzó el pasado diciembre su último disco, Salto al vacío. Compuesta por Vicente Prats, Rafa Navarro (ambos guitarra y voz), Álvaro Gómez (bajo y voz) y David Osete (batería), la banda de powerpop vuelve con doce canciones plagadas de referencias a la melancolía del paso del tiempo, que contrastan con la frescura de sus melodías y estribillos. 

Cuentan que el powerpop, aunque sea un géreno de "carcas" y actualmente haya quedado relegado a la minoría, nunca llegará a desaparecer, puesto que "siempre habrá personas a las que les siga volviendo locas". Han tenido que cancelar varios conciertos por causa del confinamiento, y las ganas que tienen de volver a los escenarios son casi tangibles a través de una llamada de Skype. David no puede acudir a la entrevista por motivos laborales, pero se ve a la legua que Star Trip va mucho más allá de la música: por encima de todo, son un grupo de colegas.

-¿Cómo lleváis la cuarentena?

-Álvaro: Para mí esta siendo un poco difícil, estoy solo en mi casa. 

-Rafa: Al principio me lo tomé como un descanso, como una desconexión. Pensaba que aprovechar para tocar la guitarra podía ser positivo, pero realmente no lo ha sido. Llega un momento que no me centro en nada. Como no valoras el tiempo, porque tienes muchísimo, no lo aprovechas. 

-Vicente: A nivel musical yo también pensaba que tendríamos un montón de tiempo para componer canciones, pero me cuesta centrarme y crear algo. Con Salto al vacío estábamos muy liados, porque el grupo lo compatibilizamos con otros trabajos. La creatividad era más fluida, en esta situación estás un poco bloqueado. Ahora me dedico a hacer versiones.

-Rafa: Sí, del Fari [bromea].

-Álvaro: Creo que es una buena noticia que estando en confinamiento, nos demos cuenta de que el ser humano sigue estando hecho para estar con otra gente. Yo soy profesor, y una alumna me dijo que lo llevaba fatal. Tuve el impulso de decirle que fuera positiva, pero lo pensé y me dije: Qué cojones, está bien que una persona de dieciséis años lo lleve fatal. Le dije: Pues sí, esto es una mierda. 

-Teníais conciertos programados en marzo que habéis tenido que cancelar por el coronavirus. ¿Qué perspectivas tenéis ahora que el sector musical se ha llevado este batacazo tan grande?

-Vicente: Estamos pendientes de cómo evolucionan las cosas. La verdad es que el panorama pinta muy mal, pero estamos deseando subirnos a un escenario. Será la mejor manera de celebrar.

foto: MARÍA CARBONELL

-Estamos en un mundo en el que el rap, el trap y el reggaeton se han llevado por delante cualquier posibilidad de que el powerpop tenga éxito. ¿Cómo vivís esto?

-Rafa: Es generacional. Supongo que también pasó en los 60 con el Rock'n Roll, o con otros tantos géneros. Creo que el powerpop nunca desaparecerá, pero no deja de ser una minoría. La música evoluciona y el powerpop seguirá ahí. Siempre habrá personas que se volverán locas con esta música. No creo que vaya a desaparecer, ni que esto vaya a mejorar. 

-Vicente: Para nosotros el distanciamiento social que se tendrá que respetar en las salas es fácil, porque como viene poco público a los conciertos de este género, no tenemos problema [bromea]. Aunque no nos podemos quejar, últimamente estábamos teniendo buen aforo. El powerpop tiene continuidad mientras haya gente a la que le gusten las buenas canciones y las guitarras. 

Rafa: Ese es, en cierto modo, el encanto de este tipo de música. 

-¿Esa condición de género minoritario os ha desmotivado en algún momento?

-Álvaro: La clave está en que te guste lo que estás haciendo. No sé si los demás estarán de acuerdo conmigo, pero somos un grupo al que, si le encantara la pesca o montar en bici, estaría pescando o yendo en bici. Es así de simple. Esto es lo que nos da la vida. Yo no tengo ningún problema con la música urbana. Las críticas son iguales a las que se hacían al punk en los 70, y ahora ser amante de Los Ramones te da un gran prestigio social. Es una cuestión de que nuestra generación se ha vuelto un poco 'carca', y por eso se piensa que los jóvenes van a echarlo todo por tierra. Pero eso se lleva diciendo toda la historia de la música. Yo estoy encantado con que haya nuevos estilos, sean cuales sean, siempre que las canciones estén hechas desde el corazón.

-Vicente: El secreto (aunque, en realidad, poco tiene de secreto), es que la gran mayoría de bandas de powerpop hacen música por el mismo motivo que nosotros. No tenemos esa aspiración de llegar a una gran audiencia o de ganarnos la vida con esto. La única motivación que tenemos es pasarlo bien. De hecho, lo que nos ha sucedido, ya nos desborda. Esto es más grande de lo que nosotros esperábamos, porque tampoco había ninguna pretensión.

-Álvaro: Con gente como Rafa, con la cara que tiene [bromea] dábamos por sentado que tampoco íbamos a tener un gran éxito. 

-En vuestro primer disco homónimo, Star Trip, dejasteis la producción en manos de Luis Martínez. Ahora, con Salto al vacío os habéis involucrado mucho más. ¿Cómo ha sido esto?

-Rafa: Vicente ha sido el que se ha currado la producción, la edición, las mezclas... Nosotros nos hemos dejado llevar por su buen criterio. Lo que iba haciendo lo compartía con nosotros, pero él ha sido el artífice.

-Vicente: Hemos hecho el 100% de la producción por nosotros mismos. Hemos estado en cada milímetro de lo que suena, pensando en lo que queríamos. 

-Rafa: Ha quedado como algo más personal, más nuestro. Ha llevado más tiempo, aunque también es cierto que lo hemos hecho un poco a contracorriente. Tenemos nuestro trabajo y nuestra familia, así que lo hemos hecho a ratos. Si teníamos dos horas libres, nos íbamos corriendo al local a grabar. Eso ha permitido que hayamos podido mimar más el disco. En el anterior estaba todo mucho más programado, este es más espontáneo. 

-Álvaro: El tiempo que hemos tenido nosotros permite que surja un poco la magia. También tenemos la suerte de que Vicente ya tenía un disco en solitario antes de Star Trip, y fue él quien lo grabó y produjo todo. Todo ese bagaje es lo que ha permitido que podamos grabar Salto al vacío

-En vuestro disco veo algunas canciones muy 'powerpoperas', como Ahora, y otras mucho más acústicas, como Un susurro que explota. Incluso hay altibajos dentro de una misma canción. ¿Cómo habéis conseguido que el resultado final quede armonioso?

-Vicente: Fue premeditado, en el sentido de que buscábamos una dinámica concreta. No queríamos que fuera lo mismo todo el rato. Así la escucha es algo así como leer un libro, hay altibajos. 

-El disco está plagado de referencias al paso del tiempo. ¿Qué hay detrás de todo eso? 

-Vicente: Por nuestra edad, probablemente hablemos un poco de nosotros, y también de cómo ha envejecido el powerpop. No es algo muy premeditado. No es que tengamos una intención concreta por la que hablar del tiempo, sino que lo hacemos porque cuando escribes del tiempo cualquier persona puede sentirse identificada, sea joven o mayor. Y esa referencia la puedes hacer tuya, seas quien seas.

-En Nada es importante decís: Ya no habrá porqué huir/No tendrás ningún motivo más/No hay nada que creer/Ya no lucharás. Advierto mucha melancolía en esta letra, y como una especie de frustración que conlleva tranquilidad por ser incapaz de cambiar las cosas.

-Rafa:Así es. El sentido de esa letra es la impotencia de no poder cambiar por ti mismo muchas cosas, es decir, solo te puedes cambiar a ti mismo, y no al resto de personas. Aunque, por otro lado, todo empieza por ahí, por cambiarse a uno mismo.

-Vicente: De todos modos, a mí me gusta la combinación de letras profundas y jodidas con una música powerpop. Me encanta esa sensación agridulce. Puedes decir que estás en las últimas y al mismo tiempo estar dando saltos con la guitarra. Es una fórmula de género.

-Eso os iba a decir: es interesante el contraste entre la melancolía en las letras y unas melodías y estribillos muy animados, ligeros y directos. 

-Álvaro: Visto desde fuera, pues yo no hago las letras, me gusta la honestidad de Rafa y Vicente. No tienen miedo a mostrarse frágiles en las canciones. Exponen mucho de sí mismos en las letras, y eso es lo bonito, el compartir esos momentos de fragilidad. Todos nos sentimos frágiles en algún momento, y está bien que nos acompañe una música que muestre que hay gente que está pasando por lo mismo. 

foto: MARÍA CARBONELL

-Este disco no trae nada que no se haya hecho ya, en cuanto al estilo, me refiero. ¿Qué creéis que aporta Salto al vacío?

-Vicente: Sinceramente, no creo que aporte nada nuevo. Es una mezcla de todas las bandas que a nosotros nos gustan. El que escucha este tipo de música (como Velvet Crush o Teenage Funclub) y ve que encima se lo están cantando en español, se queda bastante alucinado cuando lo oye. Es algo que no se puede vender: lo muestras y al que le toca la vena, le vuelve loco; pero quien no tenga la misma visión que nosotros, probablemente pensará que es una mierda. Como en cualquier otro género musical.

-Álvaro: Yo no estoy de acuerdo con Vicente en algo: hay gente de mi entorno que, sin tener las referencias interiorizadas de la tradición musical que recogemos, han flipado con Salto al vacío. La virtud que puede tener este disco, que es extensible al powerpop, es que te puede llegar muy fácilmente a la patata, incluso si no has escuchado powerpop en tu vida. Tiene mucha inmediatez y emotividad. 

-Salto al vacío está entre los 25 mejores discos del año 2019 en la Comunidad Valenciana según Mondo Sonoro. En concreto, el número 10. ¿Qué os parece esto?

-Vicente: No suelo dar mucha importancia a las listas. Sí que me parece alucinante que artistas como Juan Vitoria te pongan como número uno. Lo mismo con Paolo Milea, que es una eminencia del powerpop a nivel mundial. Nos puso en número uno también. Eso si que es la leche. 

-¿Sois más de directo o de estudio?

-Rafa: De directo, sin duda. Nos gusta el contacto, la gente, transmitir.

-Vicente: De directo y de El Loco Club. Para nosotros es como The Cavern para Los Beatles.

-¿Cómo surgió Star Trip? 

-Vicente: Surgió a raíz del primer disco que saqué yo con mi nombre. Formamos el grupo por la necesidad de tener una banda para tocar en directo. Rafa y yo ya veníamos tocando desde que somos prácticamente adolescentes. Y con Álvaro también llevamos bastante tiempo. Mucha gente dice que Internet acabó con el mundo de los discos, pero para nosotros fue todo lo contrario. La nueva era hizo que pudiéramos pasar de tocar en un local de ensayo a sacar discos, hacer conciertos, encontrar contactos...

-Tengo entendido que este será el último disco que edite Pretty Olivia Records. ¿Qué ha ocurrido?

-Vicente: No conozco el motivo, quizás es que este mundo requiere una energía especial. Hay que poner mucho tiempo y dinero. Aunque es posible que, pese a haber dicho que lo deje, vuelva en algún momento.

-¿Quienes han sido vuestros referentes a la hora de hacer Salto al Vacío?

-Vicente: Velvet Crush, Teenage Fanclub, The Posies, Big Star, La Granja, nuestros amigos escoceses de Dropkick, Mike Viola, Mathew Sweet,Cooper...  A Rafa y a mí nos gusta prácticamente lo mismo.

-Rafa: Creo que Álvaro está loco por Weezer, de Buddy Holly.

-Hace unas semanas murió por coronavirus el fundador y compositor de Fountains of Wayne, Adam Schlesinger. ¿Cómo os lo habéis tomado?

-Rafa: Es una pena. Tenía un enorme talento, ha formado parte de nuestras vidas. Fountains of Wayne es un grupo que hemos vivido mucho y me trae muy buenos recuerdos.

-Vicente: Lo bueno es que nos deja sus canciones, eso es maravilloso. 

-¿Podríais contar alguna anécdota que os haya ocurrido en algún concierto?

-Álvaro: Me viene a la cabeza uno que dimos en Bilbao [Rafa y Vicente se ríen]. Fue un concierto en el que se instauró una tradición entre nosotros. Tocábamos en un sitio llamado Cotton Club. Es un lugar que tiene limitador de sonido, porque está en un edificio de viviendas. Llegamos a la prueba de sonido y el limitador, a poco que nos pasábamos de alto, nos bajaba el volumen. Tuvimos un momento de crisis, porque nosotros todavía no creíamos tanto como ahora en nuestro directo, y si no íbamos a tope, pensábamos que el concierto se iba a caer como un castillo de naipes. Estábamos bastante desmotivados. Entonces, el organizador del concierto, Luis Benito, nos apartó y nos dijo: "Olvidaros y tomaros un gin tonic". No sé si nos bebimos uno o dos, pero lo que pasó fue maravilloso. Fue un concierto realmente bonito, estuvimos super a gusto. La gente que vino fue majísima. Desde entonces, antes de todos los conciertos nos tomamos un gin tonic. No pensamos que subir borrachos al escenario nos vaya a ayudar en absoluto, pero el gin tonic está instaurado.

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