VALÈNCIA. El Centro de Producción de Artes Escénicas Bombalino tampoco estará listo este año. Tras sufrir numerosos retrasos, el último calendario del proyecto -que fue proyectado en la pasada legislatura- dibujaba finalmente una apertura en otoño de 2026, tal y como anunció el Ayuntamiento de València el pasado año con el inicio de los trabajos en las antiguas naves industriales de Mariano Cuber.
Sin embargo, será nueve meses después de lo previsto cuando podamos ver, si no surgen nuevos imprevistos, el centro listo para iniciar su actividad. De esta forma, el consistorio ha aprobado una ampliación del periodo de ejecución de obras de rehabilitación de las naves “al resultar necesaria la introducción de modificaciones técnicas no previstas inicialmente y cuya ejecución afecta a la programación temporal de las obras”, reza la resolución de la Junta de Gobierno Local.
Este cambio, que también supondrá un aumento del presupuesto inicial de en torno a un millón, fijándose ahora en 5,5 millones con impuestos aproximadamente, supondrá que difícilmente se pueda ver en activo en esta legislatura. Cabe recordar que el plazo fijado para las obras era inicialmente de 15 meses, siendo la fecha prevista de finalización de las mismas el 11 de julio de 2026.
Entre las circunstancias “sobrevenidas e imprevisibles” que aduce la mercantil para solicitar la ampliación del plazo se encuentra la demora en el desvío de una línea de baja tensión aérea propiedad de Iberdrola, la realización por motivos de seguridad de una estructura provisional para la estabilización de los muros de las naves así como la mejora en las prestaciones térmicas y acústicas del tablero de cubierta previsto inicialmente debido a la descatalogación del mismo o de los pavimentos de la planta baja y salas de ensayos, entre otras cuestiones.
Así sera Bombalino

El centro, de 1.800 metros cuadrados entre las naves y el edificio de nueva construcción, será un laboratorio de creación, formación y encuentro de artistas del mundo del teatro, la danza, el circo y las artes vivas. Dispondrá de dos grandes espacios interconectados: por un lado, las naves industriales; por otro, el edificio de nueva construcción en la plaza de Calabuig.
Una de las naves industriales será la sala negra, un espacio adaptable y versátil para representaciones multiusos, y la otra será la sala blanca, un espacio de ensayos divisible por medio de paneles móviles. Las dos estarán aisladas e insonorizadas para poder ser empleadas de manera simultánea sin interferencias. Además, el centro dispondrá de equipamientos como lavabos, vestuarios, almacenes y salas de talleres, para facilitar la actividad.
En cuanto al edificio anexo de nueva construcción, dispondrá de servicios de cotrabajo, espacios diáfanos para encuentros, un vestíbulo común y unas gradas fijas, además de recepción, cafetería, salas de reuniones y despachos. “La cultura transformará esta ciudad y este barrio se convertirá en un barrio del teatro gracias a esta apuesta porque no habrá un lugar de artes escénicas tan emblemático, de estas dimensiones y con tantas posibilidades como tendrá este lugar”, declaró este miércoles Catalá.