VALÈNCIA. ¿Cuándo empezará la temporada de artes escénicas del Institut Valencià de Cultura (IVC)? De momento, una certeza y una incógnita. El curso comenzará este jueves en el Teatre Rialto con el estreno de Tristesa i alegria en la vida de les girafes, de Bullanga Companyia de Teatre. La incógnita pasa por la programación planteada para el Teatre Principal, cuyo cierre por el mal estado del edificio ha puesto en jaque la programación de la Generalitat, que presentó el día antes del anuncio de la clausura del inmueble.
Si bien la Conselleria de Cultura anunció la pasada semana el traslado de la programación “íntegra” a la sala Martin i Soler del Palau de Les Arts -lo que supondrá la pérdida de un 45% del aforo-, una semana después mantiene cerrada la taquilla y no ha informado sobre cómo queda el nuevo calendario.
Tal y como estaba previsto, este fin de semana debería verse El entusiasmo, una obra del Premio Nacional Pablo Remón, sin embargo a pocos días de la función el IVC todavía no ha aclarado el mapa de sus propuestas escénicas tras el cierre del Principal, con lo que todavía no está claro si se mantendrán las fechas de la pieza o se moverá en el calendario.

Por lo pronto, su teatro 'hermano', el Rialto, será el encargado de abrir la temporada con Tristesa i alegria en la vida de les girafes, adaptación del texto del dramaturgo portugués Tiago Rodrigues, uno de los autores europeos más relevantes de la escena contemporánea.
Con dirección de Adrián Novella, la pieza se presenta como “comedia sobre la crisis” que habla de cómo una niña, acompañada por su amigo imaginario, un oso de peluche que responde al nombre de Judy Garland, se enfrenta a la pérdida de una madre o a los problemas económicos de su padre, un actor en paro.
La obra utiliza el humor como refugio y como herramienta para mirar de frente la fragilidad. "Quien venga a ver Tristesa i alegria en la vida de les girafes se encontrará una reflexión con humor sobre las crisis: la muerte, la fractura familiar, la precariedad, la soledad y la política. Son ingredientes perfectos para un drama, pero el viaje de esta heroína hará que los atravesemos con una sonrisa", señala Novella.
El montaje reúne a Vanessa Assanova, Robert de la Fuente, Vicente Genovés y el propio Adrián Novella sobre el escenario, con coreografía de Alejandra García, espacio sonoro de Javier Abreu e iluminación de Mundi Gómez.