VALÈNCIA (EP). Espai LaGranja, el centro de creación e investigación de las artes del movimiento del Institut Valencià de Cultura (IVC), mantiene su actividad creativa durante el mes de julio con una programación que incluye formación en internacionalización, memoria corporal, danza y salud, investigación documental sobre la vivienda y viveros de creación. De esta forma, el espacio favorece la presencialidad, el soporte técnico y el sentimiento de colectividad de los profesionales de la danza durante el periodo estival.
Además de mantener su línea estructural de apoyo al sector, gracias a la cesión gratuita de sus salas para las prácticas artísticas y la investigación coreográfica, Espai LaGranja ha elaborado una agenda formativa y de laboratorios que conectan la danza con la gestión internacional, la memoria, la salud y la realidad social contemporánea, detalla la Generalitat en un comunicado.
Tal y como señala el coordinador del centro, Guillermo Arazo, "la danza y la investigación coreográfica son procesos continuos que no entienden de parones estacionales, por lo que Espai LaGranja es, también en verano, ese refugio indispensable para los profesionales".
El mantenimiento físico y técnico es uno de los pilares diarios del centro, que durante este mes continúa con los entrenamientos de técnica clásica y contemporánea, que han sido organizados en colaboración con la Associació de Professionals de la Dansa de la Comunitat Valenciana (APDCV) y serán impartidos por Nikita Anishchenko.
El taller 'De la idea al proyecto internacional', de Federica Fasano, promovido por la Asociación de Empresas de Danza de la Comunitat Valenciana (AVED), dotará a los creadores de herramientas para estructurar sus ideas coreográficas y adaptarlas a los exigentes criterios de los circuitos, las residencias y las convocatorias de financiación europeas.
El laboratorio 'Danza, Movimiento, Memoria (DMM)', a cargo de la bailarina Christine Cloux, indaga en la fiabilidad de la memoria muscular y sensorial frente al registro audiovisual, lo que lleva a los participantes a recuperar, reinterpretar y reactivar las vivencias coreográficas acumuladas en sus cuerpos a lo largo de los años.
Por su parte, la vertiente social y terapéutica del movimiento llega con el 'Proyecto Saludarte', de Juana Varela. Este encuentro de arte, salud y cultura convoca a personas afectadas por enfermedades físicas crónicas, a sus familiares y a sus cuidadores. A través de la danza, la música y la 'performance', el centro busca generar un espacio de expresión colectiva para reflexionar sobre los procesos vitales y poner en valor los beneficios del sonido y la acción física como herramientas de comunicación frente a las barreras sociales.
Además, la programación de julio incorpora 'Gestotopías: Encuentros de danza y reflexión', una iniciativa de La Repetidora que cuenta con el apoyo de las residencias artísticas del Ayuntamiento de València. Este proyecto de danza documental explora, mediante metodologías etnográficas y somáticas, cómo la crisis de la vivienda impacta en el cuerpo y en la forma de habitar los barrios, y construye un archivo vivo de relatos y gestos colectivos encaminados a la transformación social.
Las instalaciones de Espai LaGranja sirven de incubadora creativa para el artista Tomàs Verdú, que desarrollará el proceso de investigación de 'Buscar aquí', pieza seleccionada como vivero de creación para el festival Russafa Escénica, que se estrenará en La Mutant.
Con estas propuestas, Espai LaGranja busca consolidar un verano de trabajo intensivo en el que se prioriza el cuidado de las estructuras del cuerpo, el diálogo intergeneracional y la fortaleza de las redes profesionales de la danza valenciana.