VALÈNCIA. En València se combate el calor bailando. La danza no para nunca en los meses en los que todo se derrite, porque el cuerpo siempre tiene que estar en movimiento, pase lo que pase. Ahora, del 13 al 25 de julio, este movimiento va guiado por la batuta de excelentes profesionales y docentes, que forman parte de la formación de Valencia Endanza, que celebrará su colofón final en el Roig Arena. Este proyecto, que se presenta como “un enlace directo entre la formación y el mundo profesional” reúne este verano a alumnado de todo el mundo junto a docentes de la talla de Rémy Fichet, director del Leipziger Ballett, los maestros internacionales Irina Zavialova y Mikhail Zavialov, y mira hacia la danza española con docentes como Débora Martínez, primera bailarina del Ballet Nacional de España; Nerea Carrasco, Daniel Caballero, David Acero y La Popi, todos ellos referentes en sus respectivas especialidades.
De esta forma, y tal y como destaca la directora artística Pilar Martí Murciano, este evento llena la ciudad de talento y consigue a través de un curso “impulsar y promocionar a los bailarines, además de ayudar a que generen contactos y desarrollen la danza clásica a un nivel internacional”. Lo hace también contando con el talento local, y contacto con bailarines valencianos como Isaac Montllor (Alcoy 1981), que fue primer bailarín de la Compañía Nacional de Danza durante más de diez años y responsable de los talleres de Nacho Duato y Jose Carlos Martínez. Entre clases y ensayos, Montllor se limpia el sudor y atiende a este diario para explicar algunas de las claves para bailar desde Alcoy al mundo, dejando ver ahora su parte más enfocada a la docencia de esta disciplina artística.
Respecto a los cursos que se imparten en Valencia Endanza valora muy positivamente cómo aprende de otros bailarines que le han influido en su forma de crear y de bailar. Cuando con apenas dieciocho años se encontró en su vida con África Hernández que le hizo llegar a Madrid, desde donde propulsó su carrera profesional. “Hay que estar bien rodeado y saber decir que sí a las cosas. Yo me fui de Madrid a Canadá a trabajar con el ballet canadiense y luego pude terminar mi carrera en la compañía. Como bailarín siempre tienes vértigo del guturo pero los cambios también son un momento bonito”, destaca el bailarín y ahora maestro de este curso.

- -
- Foto: CENTRO DE DANZA DE ALCOI
Durante estos años, Montllor ha pasado de no parar de bailar a no parar de hablar sobre danza. Ahora mismo se encuentra viviendo una nueva etapa profesional en la oficina de difusión de danza del INAEM -perteciente al Ministerio de Cultura- y también está ejerciendo la docencia de forma freelance. “Me gusta este momento porque me ayuda a ver la danza desde otro lugar. Toco palos tanto de gestión y producción como el docente y artístico. Me llena mucho trabajar con el alumnado y con otros bailarines”, señala Montllor, que encuentra en Valencia Endanza un lugar en el que reunirse también con otros profesionales y compartir sus saberes sobre la danza y el movimiento.
“La danza es una transmisión de conocimiento, siempre ha sido así. Gracias a su evolución y al boca a boca, la danza es lo que es a día de hoy, porque nos vamos transmitiendo los saberes los unos a los otros. Es sumamente importante compartir lo que conocemos de la danza con quienes los rodean, movernos y trabajarlo”. Un trabajo que ha venido acompañado de otros profesionales como Nacho Duato, Tony Dabre y trabajando junto a prestigiosos coreógrafos como William Forsythe, Mats Ek, y Alexander Ekman entre otros.
“Cada bailarín te aporta una visión completamente diferente de este universo artístico. Depende del propio bailarín aplicar sobre el cuerpo estas enseñanzas. Llegar a más destinos o trabajar en otras disciplinas depende constantemente de tu cuerpo”, señala el bailarín. Ahora bien, mirando a su alrededor y a las grandes ciudades como València se entristece de que no existan espacios óptimos para formar a los jóvenes, que muchas veces se ven forzados a emigrar.
"Hace falta más apoyo institucional, pero esto no es solo en la danza valenciana sino un problema general en todo el país, la danza siempre es la gran olvidada de las artes escénicas, por lo que lo del último mono no me parece para sacarlo de titular.
En el caso de València, se están reduciendo horas de docencia en algunas asignaturas cuando debería ser al revés, tendrían que estar aumentando esas horas. Por otro lado, cuando digo apoyo institucional también me refiero a que no es posible que el conservatorio de Valencia siga trabajando en unos barracones después de tantos años y no tenga unas instalaciones como dios manda para mejorar la calidad de la enseñanza. Asimismo, la formación que hay en València es buenísima, aún habiendo todos estos problemas"
"Hay bailarines valencianos en muchísimas compañías internacionales, algunos Primeros/as Bailarines/as de compañías de gran prestigio, por lo que por la formación por supuesto no es, y por el profesorado menos". Como bailarín, se enorgullece de que eventos como Valencia Endanza tengan lugar en la Comunitat. Generando en València un punto de encuentro en el que, huyendo del calor con el movimiento, los jóvenes bailarines pueden acceder al consejo de los grandes profesionales sin parar el cuerpo ni un solo momento. Durante dos semanas enteras llenas de baile y de talento.
Sobre Valencia Endanza
Desde 2009, Valencia Endanza trabaja para impulsar la formación, el desarrollo artístico y el futuro profesional de jóvenes bailarines, convirtiendo Valencia en un punto de encuentro para grandes figuras de la danza nacional e internacional que colaboran de forma altruista con el proyecto. La edición de este año culminará con la Gala Benéfica Valencia Endanza, que se celebrará el sábado 25 de julio a las 18:00 horas en el Auditorio Roig Arena, convirtiéndose en el primer espectáculo de danza programado en este nuevo espacio. La gala reunirá a artistas invitados, alumnado del curso y nuevas creaciones, y permitirá seguir destinando recursos al programa de becas, que este año supera los 50.000 euros en ayudas y oportunidades formativas para jóvenes bailarines. Además, en esta edición la gala mantiene su compromiso social colaborando con Mira'm, asociación dedicada a la atención, apoyo e inclusión de personas con trastorno del espectro autista (TEA) y sus familias.
Como principal novedad de esta edición nace Endanza Creation Lab, una iniciativa con la que Valencia Endanza amplía su compromiso con la danza apostando también por la creación coreográfica y el desarrollo de la creatividad de cada artista. Dos jóvenes participantes han sido seleccionados para desarrollar, de manera completamente gratuita y con el acompañamiento de profesionales de reconocido prestigio, una creación propia que será estrenada durante la Gala Benéfica. Con este proyecto, Valencia Endanza impulsa un concepto más amplio del bailarín del siglo XXI: un artista que no solo interpreta, sino que también crea, investiga, aporta su propia visión y participa activamente en la evolución del arte. Endanza Creation Lab nace para potenciar esa capacidad creativa y favorecer el desarrollo de una nueva generación de bailarines con identidad artística propia, capaces de asumir también el papel de creadores y contribuir al futuro de la danza desde una perspectiva innovadora.