VALÈNCIA. La de este miércoles no era una convocatoria cualquiera en el Teatre el Musical (TEM). La sala municipal presentaba su programación para el primer cuatrimestre del curso, con la que José Fabra se estrena como director. Director de orquesta y y docente en Conservatorio Superior de Música Joaquín Rodrigo, el valenciano accedió a la plaza a principios de año, aunque no ha sido hasta ahora cuando ha podido desplegar su proyecto, en el que la música gana peso, así como una programación estable para público infantil.
Su aterrizaje, con todo, es temporal y de eso es consciente. Fabra asume la dirección en comisión de servicios, es decir, de manera temporal y por un máximo de dos años hasta que el Ayuntamiento de València convoque la plaza definitiva. En este tiempo, y tras un año de 'vacío' de poder en el teatro, espera imprimir una nueva mirada al teatro local, que sube el telón esta semana con el flamenco de José del Tomate y su colaboración con el festival Valencirc.
La actualidad, en todo caso, manda y las miradas de todos los agentes culturales y el sector de las artes escénicas en esta semana está en el Teatre Principal de València, cerrado sine die debido al mal estado del inmueble.
- ¿Cómo ha recibido la noticia del cierre?
- Ha sido un shock porque, claro, se presenta la programación el día anterior, con todo el esfuerzo que conlleva para todo el equipo, y al día siguiente te dicen que tienes que buscar otro sitio. Se dice que cerrará durante cuatro años pero las cosas empiezan y no sabemos cuándo acaban. Es una pena. Por supuesto, desde el Ayuntamiento y el TEM estamos completamente a disposición del IVC y Escalante para recolocar sus obras en la medida de nuestras posibilidades y poder atender sus necesidades.
- Desde hace tiempo el TEM colabora con el Escalante acogiendo distintas piezas, de hecho esta misma temporada se verá Magatzem de Somnis, ¿se ampliará tras el cierre del Principal?¿Ha mantenido alguna conversación ya al respecto?
- Las hay, ayer [en referencia al martes] mantuvimos conversaciones. Estamos en ese punto de intentar cuadrar fechas. Nosotros tenemos una disponibilidad, pero también ellos tienen un tipo de montaje que a lo mejor requiere períodos más largos o trabajan con un tipo de pieza que no se acaba de adaptar aquí. En todo caso, sí, estamos en conversación para que ellos dispongan de los huecos que tenemos.

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- Foto: RAÚL SÁNCHEZ
- La otra pata es el IVC. De hecho en esta temporada colaboráis con la visita de la Companhia do Chapito, que trae al TEM Rey Lear.
- Está claro que si en la sala pequeña de Les Arts hay menos menos programación podrán ahí implantar más montajes. Ayer en cuanto surgió la noticia también me puse en contacto con María José Mora [directora adjunta de artes escénicas del IVC] para hablar de posibilidades. Estamos en ello.
- ¿Qué le motivó para querer presentarse a la dirección del TEM?
- Precisamente me enteré por Valencia Plaza de que había quedado vacante la plaza de dirección de uno de los teatros municipales, además El Musical. Ahí se me encendió la lucecita y me interesé por cómo estaba la situación y dos meses después se publicó el concurso para acceder en comisión de servicios, un proceso al que nos presentamos cuatros personas. Como se sabe, yo vengo del Conservatorio Superior de Música y estoy en comisión de servicios, que me permite estar un máximo de dos años.
Mi vida profesional ha ido al 50% entre la docencia y la dirección de orquesta. En un gran porcentaje he sido director de foso, director lírico, director en teatro... He hecho mucha zarzuela, ópera, opereta e incluso montajes que luego han pasado por televisión. ¿Qué quiere decir esto? Que he estado en contacto con solistas, directores de escena o productores. Es un mundo que siempre me ha apasionado. Muchas veces he pensado: qué maravilla poder tener un teatro para hacer la programación. Entonces me presenté y aquí estoy.
- Esta es la primera programación diseñada bajo su dirección, ¿en qué diría que se nota su impronta?
- Lo que he tratado es que siempre el hilo conductor sea la música. Si tenemos un espectáculo de circo, que tenga un número musical o unas acrobacias musicales, por ejemplo. Esto no siempre será así, tendremos teatro 'puro', no vamos a excluir nada, pero siempre que sea posible queremos que la música sea el hilo conductor. Un teatro que se llama 'El Musical' debería ser eso.
- Dirigir el teatro en comisión de servicios, ¿limita el desarrollo de un proyecto a largo plazo?
- De momento tengo cuatro temporadas de cuatro meses para programar. Pienso en esas tres temporadas que me quedan, en tener una líneas coherente con lo que hemos iniciado.
- En esta nueva programación parece que gana peso también la programación infantil, que antaño se trabajaba de manera más puntual o con colaboraciones externas.
- Sí. Precisamente a mí me cuentan que el teatro no había tenido, o muy pocas veces, programación infantil. Esos meses de diciembre y enero son muy propicios para espectáculos infantiles. Estoy muy contento, seguirá habiendo este tipo de programación porque es un público que hay que atender.
- Una parte importante del TEM es su ubicación, ¿cuál va a ser su relación con La Mutant o con centros culturales de barrio La Reina y L’Escorxador?
- Se pueden tejer alianzas con todos. El TEM es el teatro del Cabanyal y el fin es que sea como una casa también para las asociaciones y colectivos del barrio. Hablamos de las bandas, de las cofradías, de la Semana Santa, asociaciones gitanas, comunidades marineras, etc. Pero también me preocupa que llegue a toda la ciudad porque desgraciadamente todavía hay gente que no conoce el Teatro El Musical y es suyo. Me gustaría también incidir en eso.

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- Foto: RÁUL SÁNCHEZ
- Su elección como director del TEM provocó críticas del PSPV y Compromís, que hablaban de su perfil musical y no vinculado a las artes escénicas, ¿cómo lo recibió?
- Lo único que puedo decir es que creo que se precipitaron. Ahora la programación está ahí, estoy contento con ella. Espero que todo el mundo pueda venir y disfrutarla. Y lo que no esté bien y se pueda mejorar, se mejorará. Estoy abierto a sugerencias o propuestas para intentar mejorar.
- ¿Qué radiografía haces del sector de las artes escénicas valencianas?
- Por lo que respiro y me comentan, siempre hay cierto retraso en asuntos presupuestarios o las ayudas, por ejemplo. Siempre llegamos al límite. Esto no es tanto un problema presupuestario sino de personal, de recursos humanos. Yo abogaría por intentar anticipar en la medida de lo posible todo lo que tiene que ver con la gestión de ayudas o del Circuit, para que todo el mundo pueda trabajar y vivir tranquilo y a medio y largo plazo, no estar a última hora en el límite.
- En este sentido, ¿tiene el TEM el mismo el equipo necesario para trabajar a ese medio y largo plazo?
- Todos queremos más. El equipo que tenemos es muy eficiente y profesional. Pero somos pocos. Hay que tener en cuenta que el servicio de Acción Cultural abarca muchas facetas. Muchas instituciones están en este caso. Por eso comentaba que muchas veces es más una cuestión de recursos humanos para agilizar que presupuestario.
- Algunos de los proyectos que se pueden ver en el TEM han nacido de festivales como Russafa Escènica, ¿cómo de importante es esta red?
- En estos días, precisamente, voy a ver varias funciones de Russafa Escènica. De allí salió, por ejemplo, No Diva o Canviarem bolquers segons el BOE. Por supuesto hay que tender puentes. Hay muchas compañías que hacen su estreno y dos o tres funciones más y luego les cuesta volver a presentarla. Ahí hay un diálogo continuado con las compañías o con festivales para poder hacer crecer a los artistas y sus proyectos.