VALÈNCIA. La bronca en torno al cierre del Teatre Principal de València suma un nuevo escenario, el de Les Corts. La consellera de Educación y Cultura, Carmen Ortí, ha intervenido en el hemiciclo a petición del grupo socialista para dar cuenta de su gestión, una comparecencia en la que ha sacado pecho de su gestión por lo que respecta a la reprogramación de las obras del Institut Valencià de Cultura (IVC) y en la que ha avanzado la implicación de la Generalitat en la rehabilitación de la sala, aunque sin concretar calendario o montante.
“La seguridad de los espectadores, artistas y técnicos y trabajadores está por encima cualquier otra consideración. Cada institución ha hecho lo que le correspondía. La Diputació encargó el informe técnico y comunicó el resultado y la Generalitat, que programa la temporada, se puso a trabajar para que las funciones no se perdieran”, defendió Ortí durante su intervención.
“Su rehabilitación no es una reparación menor”, añadió la consellera, quien recordó que la previsión de coste avanzada por la Diputació supera los 60 millones de euros. “Ahora corresponde definir el proyecto, establecer las fases de actuación, determinar el calendario y articular la fórmula que permita hacerlo realidad […] No sería responsable improvisar hoy una fecha de apertura y una distribución de financiación antes de que estén definidos esos elementos”, añadió.
Cabe recordar, con todo, que todavía está pendiente una reunión entre la Generalitat y la Diputació para abordar los detalles de esta cuestión, aunque, si bien, Ortí apuntó que “la Generalitat formará parte de la solución”. Se entiende, también por lo que respecta a la aportación económica, para lo que la Diputació también ha pedido 'ayuda' al Ministerio de Cultura.
La Martin i Soler, una "pieza fundamental" de aforo limitado
También agradeció durante su intervención a los trabajadores del IVC el “milagro” de adaptar la programación del Principal a la sala Martin i Soler de Les Arts, que se incorpora como “pieza fundamental de esta solución”. De hecho, desde el IVC ya operan bajo la marca “El Principal al Teatre Martin i Soler”, con lo que se antoja como un movimiento a largo plazo. Cabe destacar, con todo, que la sala cuenta con un aforo mucho menor del del Principal -un 45% menos que las butacas comercializadas en el teatro- lo que obligará a redimensionar su proyecto de futuro.
Por su parte, el diputado socialista José Chulvi, pidió a la consellera que asumiera “responsabilidades” tras el cierre. “No cuestionamos el cierre por seguridad, sino la negligencia política y la dejadez que ha llevado a esta situación […] Los avisos existían”, señaló el socialista, quien recordó que ya se contaba con informes como el plan director o las dudas en torno al convenio de cogestión que ya trasladó la Diputació a la Generalitat. “Hay información, advertencias y tiempo para preguntar, coordinarse y tomar decisiones”.
“¿Se imagina trabajar en un despacho apuntalado?¿en un coche que no haya pasado la ITV?”, recriminó Chulvi, quien recordó testimonio como el de María Almudéver, presidenta del Sindicat d'Actors i Actrius Professionals Valencians (AAPV), quien apuntó que había trabajado en el espacio con “partes del escenario apuntalados”. “Llegar a este punto se podría haber evitado”, apuntó. Por su parte, Ortí le recriminó que durante la pasada legislatura ya había informes que hablaban del mal estado del inmueble. “¿Cómo es posible que no se cerrara?”, señaló Ortí.