VALÈNCIA. ¿Quiere visitar a un familiar en Teruel? ¿Sueña con reunirse con cuatro amigos en su casa? ¿Pretende organizar un partidillo de fútbol? ¿Le gustaría ir al gimnasio? ¿Busca celebrar su cumpleaños en un restaurante con cinco personas? ¿Ambiciona dar un paseo a las 22.30 horas?
Todas esas posibilidades están prohibidas a día de hoy y quizá sigan así en los próximos días debido a las restricciones impuestas por el Gobierno valenciano a causa de la pandemia. Unas decisiones que chocan con los derechos y libertades más habituales de las personas pero que los gobiernos han doblegado con el razonable argumento de contener el coronavirus.
Ahora bien, si el Gobierno valenciano ha tenido el poder suficiente para restringir semejantes libertades, ¿cómo es posible que se mantengan las vacaciones relacionadas con las Fallas tanto en el ámbito escolar como en el universitario pese a la oposición del Ejecutivo autonómico? La realidad es que nadie en el Consell ha querido poner el cascabel al gato.