CASTELLÓ. El grupo agroalimentario Clasol encara 2026 con el objetivo de alcanzar una facturación de 300 millones de euros a nivel de grupo, tras haber cerrado el ejercicio 2025 con un crecimiento por encima de las previsiones iniciales en un contexto especialmente exigente para el sector agroalimentario. Este avance se sustenta en la consolidación del proyecto empresarial surgido de la alianza pionera que unió, a finales de 2023, a la empresa de frutas y verduras burrianense Clasol y a la cooperativa San Alfonso, y que ha permitido reforzar tanto la base productiva como la capacidad comercial del grupo.
En paralelo, la matriz Clasol también afronta 2026 con expectativas de crecimiento significativo. Tras superar los 150 millones de euros de facturación en 2025, la compañía prevé elevar su cifra de negocio hasta los 180 millones de euros, impulsada por la plena integración operativa, la diversificación de campañas y un modelo cada vez más orientado a la eficiencia, la profesionalización y la adaptación a las demandas de los mercados europeos.
Este crecimiento se apoya, en buena medida, en el desarrollo de la campaña citrícola 2025/26, que alcanza su ecuador marcada por un consumo muy dinámico en Europa desde mediados de noviembre, especialmente en diciembre, a raíz del frío registrado en buena parte del continente. Este contexto ha acelerado el ritmo comercial y ha provocado que variedades clave como Clemenules y Clemenvilla finalizaran cerca de dos semanas antes de lo habitual, con Tango y Nadorcott tomando el relevo con intensidad.
Una campaña citrícola exigente, con fuerte competencia exterior
Tal y como explican desde la empresa, el inicio de la campaña estuvo condicionado por un escenario complejo. Aunque el campo partía con expectativas de precios elevados debido a la menor disponibilidad de fruta y a los daños por pedrisco registrados en zonas de Castellón y Valencia, la prolongada presencia de mandarinas procedentes de Sudáfrica y Chile hasta el mes de noviembre contuvo las previsiones iniciales.
Pese a ello, la campaña avanza con una demanda sólida, aunque más corta en mandarinas, según explican. La elevada humedad y las dificultades para conservar fruta en cámaras han reducido la ventana comercial, mientras que las lluvias han adelantado la madurez interna, obligando a anticipar la recolección de variedades como Nadorcott y Tango.
En naranjas, la transición entre las últimas Navel y las primeras Lane Late se produce con precios algo por encima de lo que el mercado puede absorber, en un entorno marcado por la creciente competencia de países como Egipto y Grecia. A ello se suma el retraso de aproximadamente dos semanas en la exportación, provocado por la prolongación de la fruta sudafricana en los mercados europeos.
Negocio diversificado
Más allá de los cítricos, el grupo mantiene actividad en otras campañas con comportamientos desiguales, pero en general sostenidas por una demanda firme. La fresa española ha arrancado con mucho tirón comercial, aunque con una oferta limitada debido a las bajas temperaturas en Huelva, que están ralentizando la entrada de volumen, apuntan desde Clasol.
En arándano, el mercado se encuentra en pleno cambio de hemisferio: Chile y Perú reducen su presencia mientras Marruecos y España incrementan progresivamente sus volúmenes. En frambuesa, el frío ha provocado un valle productivo simultáneo en Marruecos, España y Portugal, generando precios muy elevados por la escasez de fruta y la fuerte demanda.
En fruta de hueso, las condiciones meteorológicas están siendo, por el momento, las adecuadas, con temperaturas y horas de frío correctas para un desarrollo óptimo de la floración, aunque desde el grupo subrayan que todavía es pronto para valorar cómo evolucionará la campaña.
Especialmente positivas son las previsiones para melón y sandía de cara a la campaña 2026. Clasol apuesta por calibres comerciales, una excelente vida útil y un producto adaptado a las necesidades del mercado europeo, con expectativas favorables en calidad, sabor y continuidad de suministro.

Nuevas oficinas del Grupo Clasol.
Integración consolidada y apuesta por la eficiencia
El cierre positivo de 2025 llega tras completar un proceso de integración que ha avanzado de forma ordenada. La unión entre Clasol y la cooperativa San Alfonso —una alianza inédita en el sector que combina empresa privada y cooperativismo— se ha traducido en una adecuada coordinación entre equipos, la unificación de procesos y operaciones y la implantación de una nueva estructura organizativa alineada con los objetivos del grupo.
Este proceso se ha visto reforzado por la inversión en el nuevo edificio corporativo del Grupo Clasol en les Alqueries, inaugurado a mediados de 2025, que ha contribuido a mejorar la agilidad operativa, la comunicación interna y la coherencia organizativa en un momento de crecimiento.
Paralelamente, el grupo avanza de forma decidida en sus principales líneas estratégicas: la digitalización de la cadena de suministro mediante sistemas inteligentes basados en datos y en inteligencia artificial generativa, la valorización de subproductos, la profesionalización técnica de los cultivos y la automatización de procesos orientados a incrementar la eficiencia y reducir retrabajos.
Con el ejercicio 2025 ya cerrado y una estructura más robusta, Clasol encara 2026 con el objetivo de consolidar su crecimiento y reforzar su posición en los mercados europeos, apoyándose en un modelo operativo más moderno, diversificado y preparado para afrontar los retos de un sector cada vez más concentrado y competitivo.
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