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Alphabet entra en el “club” de los 4 billones de capitalización bursátil. ¿Qué descuenta el mercado y por qué ahora?

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MADRID. El 12 de enero de 2026 Alphabet cruzó por primera vez la barrera de los 4 billones de dólares de capitalización bursátil, incorporándose a un grupo que por tamaño y concentración de beneficios está redefiniendo los índices globales: Nvidia, Microsoft y Apple. El mensaje implícito del mercado es claro, pues la narrativa de la inteligencia artificial ha dejado de ser, sobre todo, una historia de inversión (gasto en centros de datos, chips y redes) para convertirse —en algunos casos— en una historia de beneficios (capacidad real de monetizar y mejorar márgenes). Y Alphabet, que durante 2023-2024 fue vista como el gran incumbente amenazado (por los chatbots, por la regulación y por la posible canibalización de la búsqueda), ha logrado girar ese relato a su favor.

Dimensionemos el umbral. Nvidia tocó los 4 billones en julio de 2025, impulsada por su dominio en chips y software para entrenamiento e inferencia. Microsoft superó después esa cota tras resultados que confirmaron la monetización del ciclo de IA vía nube. Apple alcanzó el nivel en octubre de 2025, apoyada por la continuidad del ecosistema y el ciclo del iPhone, además de un mayor apetito inversor por tecnología de consumo de alta calidad. Que Alphabet se sume ahora importa por una razón adicional, su núcleo sigue siendo la publicidad —un negocio sensible al ciclo— y, aun así, el mercado ha aceptado que puede liderar la siguiente etapa tecnológica sin sacrificar su rentabilidad estructural.

El catalizador inmediato. Apple, Gemini y el valor de la distribución

El detonante de corto plazo ha sido un acuerdo multianual con Apple para apoyar funcionalidades de IA de próxima generación sobre Gemini y tecnología en la nube de Google, orientadas, entre otras cosas, a una evolución más personalizada de Siri dentro de Apple Intelligence. En bolsa, la lectura fue coherente, cuando un líder de plataforma como Apple “valida” un modelo, no solo compra tecnología; compra capacidad de ejecución, disponibilidad de infraestructura, resiliencia operativa y un plan creíble de mejoras.

Desde un punto de vista estratégico, el pacto tiene lectura bidireccional. Apple mantiene su enfoque de privacidad y control de experiencia, pero reconoce que, en el tramo más intensivo en cómputo, la velocidad de despliegue y el acceso a capacidad (chips, centros de datos, optimización) son ventajas competitivas. Para Alphabet, el valor del acuerdo no es únicamente el ingreso —que no se ha detallado públicamente—, sino el efecto de reputación y de distribución, que coloca a Gemini en la capa de experiencia de cientos de millones de usuarios y amplía el embudo de adopción fuera del ecosistema estrictamente Google.

La razón de fondo. IA integrada sin “romper” el negocio de Búsqueda

El gran temor de 2023-2024 era simple: si la gente pregunta a un chatbot, hace menos clics en enlaces; y si hay menos clics, hay menos monetización publicitaria. Lo que ha cambiado es que Alphabet ha introducido IA en su producto de búsqueda sin renunciar al control del espacio publicitario. La expansión de los resúmenes generativos en resultados (AI Overviews) se ha presentado como un despliegue masivo, y Reuters recogió métricas de adopción de 1.500 millones de usuarios mensuales en un periodo relativamente corto desde su lanzamiento. A efectos de mercado, esto reduce el riesgo de disrupción externa, pues si hay canibalización, se produce en “casa” y bajo métricas de retorno por consulta.

En paralelo, los resultados recientes han reforzado la tesis de que el negocio publicitario sigue aguantando incluso con ruido competitivo. En el tercer trimestre de 2025, Alphabet comunicó un crecimiento robusto en Google Services y un margen operativo todavía elevado, mientras Google Cloud aceleraba. Es decir, no se trata de una compañía que compra crecimiento; lo financia con caja recurrente.

Google Cloud: segundo motor de crecimiento y visibilidad comercial

Otro cambio clave es la percepción de Google Cloud. Durante años fue el “tercero” frente a AWS y Azure. En 2025, el mercado empezó a tratarlo como motor estructural, especialmente por demanda de infraestructura de IA (capacidad, redes, almacenamiento y plataformas de despliegue empresarial). Reuters destacó un crecimiento del 34% en Cloud en el tercer trimestre y una cartera de pedidos que escaló hasta 155.000 millones de dólares, señal de visibilidad comercial. Esa combinación (crecimiento y pedidos comprometidos) suele ser el punto de inflexión para justificar valoraciones más exigentes.

Inversión elevada. Presión a corto plazo, barrera de entrada a medio plazo

Nada de lo anterior ocurre sin inversión. Alphabet ha elevado su previsión de inversión en capital (capex) en 2025 para expandir centros de datos y capacidad ligada a IA; Reuters situó el rango anual en 91–93 mil millones de dólares tras revisiones al alza. La lectura bursátil es delicada, a corto plazo presiona el flujo de caja libre, pero a medio plazo puede reforzar la ventaja competitiva si convierte esa inversión en mejor rendimiento por usuario y en cuota en infraestructura empresarial.

Gemini frente a ChatGPT. Lo decisivo es adopción y frecuencia de uso

Comparar quién “gana” es complejo (uso vía aplicaciones, integración en productos, consumo por APIs, etc.). Dicho esto, hay señales de aceleración en Gemini. Alphabet ha citado cifras de 650 millones de usuarios activos mensuales para la app de Gemini y un aumento de actividad respecto al trimestre anterior. Y en métricas de tráfico web, estimaciones de Similarweb recogidas por Business Insider mostraban un crecimiento interanual del tráfico de Gemini muy superior al de ChatGPT (en porcentaje), aunque eso no implica liderazgo absoluto.

Para un lector económico, la forma prudente de expresarlo es esta: el mercado no necesita que Gemini domine todas las clasificaciones, sino que sea lo bastante competitivo como para (a) defender la Búsqueda integrando IA, (b) impulsar Cloud con demanda de infraestructura y (c) abrir nuevas vías de monetización (empresa, suscripciones y servicios). En este contexto, la ventaja de Alphabet es la distribución: puede incorporar IA a Android, Search, Workspace y YouTube con costes de captación muy inferiores a los de un producto aislado.

Qué descuenta el mercado y qué riesgos siguen sobre la mesa

Si se descompone el movimiento bursátil, aparecen cinco palancas: resiliencia del negocio principal (Search y YouTube), Cloud como segundo motor, Gemini como capa transversal con validación de Apple, menor probabilidad de una ruptura inmediata por regulación (tras decisiones judiciales favorables en 2025), y una mejora general de percepción sobre la “calidad” de beneficios.

Pero entrar en el club de los 4 billones no elimina riesgos. Hay tres especialmente relevantes: (1) que la experiencia de búsqueda con IA reduzca la efectividad publicitaria, (2) que la elevada inversión no se traduzca en retorno suficiente y el mercado penalice el flujo de caja, y (3) que la presión regulatoria vuelva a endurecerse en publicidad y distribución.

En suma, Alphabet ha alcanzado los 4 billones no por un único titular, sino por haber reducido simultáneamente los descuentos que más la penalizaban: “la IA amenaza a Search”, “Cloud no compite” y “la regulación puede romper activos críticos”. La cuestión, a partir de ahora, será sostener esa valoración con datos trimestrales: crecimiento, márgenes, retorno de la inversión y señales creíbles de que la IA está elevando la productividad y la monetización por usuario, no solo el consumo de cómputo.

Opinión emitida por Antonio Castelo, analista de iBroker Global Markets SV SA, entidad regulada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores en el día 15 de enero de 2026 a las 11:30 horas.

No existen circunstancias ni relaciones que perjudiquen la objetividad en la emisión de esta recomendación. 

iBroker ha establecido medidas para identificar y gestionar los posibles conflictos de interés que puedan surgir en relación con la emisión de recomendaciones. Estas medidas se encuentran detalladas en la Política de Gestión de Conflictos de Interés publicada en la web www.ibroker.es

Las fuentes de información utilizadas para emitir esta recomendación fueron las páginas web de las empresas citadas, así como los consensos de mercado habitualmente utilizados. 

Para más información puede dirigirse a iBroker Global Markets SV SA

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