MADRID (EP). La gestora de inversión y fondos privados Capital Group prevé que en el caso de que el retorno de la inversión en Inteligencia Artificial (IA) por parte de las empresas no se materialice a medio plazo los mercados bursátiles se hundirán.
"Si la rentabilidad de la inversión no empieza a hacerse realidad hasta dentro de varios años, existe el peligro real de que las empresas estén gastando en exceso y de que acabemos asistiendo a una dolorosa corrección", ha vaticinado el especialista en Inversión de la firma, John Lamb, en un informe reciente.
En este sentido, Lamb calcula que esto no solo tendría importantes consecuencias para las compañías tecnológicas que operan en el ámbito de la IA, sino también para la economía en su conjunto, ya que el gasto de capital en la nueva tecnología ha sido un importante factor de crecimiento económico en los últimos años.
No obstante, el experto ha precisado que cabe la posibilidad de que las oportunidades de monetización comiencen a materializarse en los próximos ejercicios, por lo que el gasto actual y previsto en la tecnología podría resultar "razonable".
En cifras, solo en este año, el gasto estimado a capital de los cuatro principales hiperescaladores de nube --Amazon, Google, Meta y Microsoft-- se estima que superará los 500.000 millones de dólares, lo que representa un aumento del 60% con respecto a 2025.
Por ponerlo en perspectiva, el análisis recuerda que los mayores proyectos científicos y de infraestructuras de los siglos XX y XXI, como el Proyecto Manhattan y el Programa Apolo, tuvieron un coste de 30.000 y 250.000 millones de dólares, respectivamente.
Buenas perspectivas
De este modo, el documento pone sobre la mesa el caso del nuevo gigante tecnológico Nvidia. Así, el analista mantiene que la mayor compañía por capitalización de mercado cotiza actualmente a un ratio de precio sobre beneficio (PER, por sus siglas en inglés) de 40 veces, lo que podría considerarse una valoración "elevada".
Sin embargo, corrobora que echando la vista a los dos próximos años, la firma cotiza a solo 16 veces los resultados estimados para 2027, "una valoración que no parece en absoluto demasiado exigente", asevera.
Asimismo, el especialista de inversión indica que desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022 la IA generativa ha experimentado una "gran evolución".
"Los modelos actuales de IA realizan tareas especializadas con gran solvencia, como el desarrollo de software, la planificación financiera y el análisis en profundidad. Este ritmo exponencial de desarrollo, sobre todo en las aplicaciones en el mundo real, respalda la idea de que podríamos estar acercándonos a un punto de inflexión en la adopción de la nueva tecnología y, por tanto, en su potencial de monetización", atestigua.
La energía y el contexto político como frenos en la adopción
Por otro lado, la memoria reconoce que aunque el contexto resulta positivo, algunos factores podrían frenar el ritmo de adopción y monetización. Así, identifica las limitaciones de suministro eléctrico como uno de los mayores riesgos.
De hecho, el técnico contempla que la disponibilidad de energía es hoy un factor "más determinante" para la expansión de los centros de datos que la propia disponibilidad de 'hardware'.
Sobre este problema, según S&P Global Energy, se calcula que de aquí a 2028 se necesite una capacidad adicional de 44 gigavatios para operar los nuevos centros de datos en Estados Unidos, mientras que la infraestructura de redes, que entrará en funcionamiento en los próximos tres años, solo podrá proporcionar unos 25.
Por su parte, Gartner pronostica que, debido a la escasez de suministro eléctrico, el 40% de los centros de datos de IA se enfrentarán a "limitaciones operativas".
Otro de los factores que podría frenar el ritmo de adopción de la tecnología, tal y como recoge Lamb, es la reacción adversa en el ámbito político. "A medida que la nueva tecnología va avanzando desde la fase experimental a la operativa, algunas voces comienzan a reclamar una mayor intervención de los gobiernos para ralentizar la fuerza disruptiva que podría tener la inteligencia artificial en el mercado laboral", asegura.
El impacto de la política monetaria
Por último, el especialista advierte a los inversores de que han de prestar especial atención a las condiciones monetarias y de liquidez. Así, expone que este factor resulta especialmente importante en el contexto actual, ya que existe una interrelación cada vez mayor entre la inteligencia artificial y la situación de la economía en general.
"Los últimos tres años de enorme desarrollo y fuerte aumento del gasto en IA han coincidido con ciclos de flexibilización monetaria por parte de los principales bancos centrales. Sin embargo, el endurecimiento de las condiciones monetarias y de crédito podría provocar una notable desaceleración del interés por la tecnología tanto por el lado de la oferta como por el de la demanda", justifica el experto.
A pesar de ello, el economista puntualiza que aunque resulta poco probable que estos riesgos afecten de manera estructural al mercado de la inteligencia artificial, sí que pueden retrasar la materialización de la rentabilidad de la inversión y hace un llamamiento a la prudencia.