MADRID (EP). Digi Spain Telecom, que opera como la filial española del Grupo Digi, debutará en Bolsa este jueves, 16 de julio, a un precio que se ha fijado en 5,60 euros por acción.
El precio definitivo de la oferta pública de venta (OPV) y de suscripción (OPS) se confirmó ayer después de que la oferta fuera sobresuscrita, lo que, según ha destacado la propia compañía, refleja una "fuerte demanda por parte de inversores institucionales internacionales y nacionales".
La operación, cuyo folleto fue inscrito y aprobado la semana pasada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), implica que la sociedad alcanzará una capitalización bursátil de aproximadamente 1.662 millones de euros en el momento en que inicie su andadura en el parqué.
Las acciones ordinarias, que se admitirán a negociación en las Bolsas de Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia, cotizarán a través del Sistema de Interconexión Bursátil (Mercado Continuo) bajo el símbolo 'Digis'.
Puesto que en la jornada de hoy se ha culminado con éxito la adjudicación de las acciones a los inversores, la cotización efectiva se iniciará mañana jueves, momento que marcará también el comienzo del periodo en el que se podrán realizar operaciones de estabilización de los títulos.
Una vez que se inicie la negociación, se procederá el viernes 17 de julio a la liquidación de las operaciones contra pago a través de Iberclear, mientras que la opción de sobreadjudicación ('greenshoe') y el propio periodo de estabilización podrán extenderse, como fecha límite, hasta el próximo 15 de agosto.
"Hoy es un momento decisivo para Digi Spain, que refleja la solidez del negocio que hemos construido, la dedicación de nuestro equipo y las atractivas oportunidades que tenemos por delante. La excepcional respuesta de los inversores internacionales y la culminación con éxito de la OPV reflejan una fuerte confianza en el modelo de negocio probado de Digi Spain y en su potencial de crecimiento. Nos ilusiona dar la bienvenida a nuestros nuevos accionistas como socios en la próxima etapa de crecimiento y creación de valor de la compañía", ha señalado el consejero delegado de Digi Spain, Marius Varzaru.
Estructura de la oferta y destino de los fondos
La transacción se ha estructurado mediante la combinación de una oferta primaria de aproximadamente 150 millones de euros, que equivale a 26,8 millones de acciones de nueva emisión, y una oferta secundaria de unos 137 millones de euros, correspondiente a 24,5 millones de acciones existentes que eran propiedad de Digi Romania.
De este modo, el tamaño inicial de la operación se sitúa en unos 287 millones de euros, lo que representa un total de 51,3 millones de acciones.
Además, dado que Digi Romania ha concedido una opción de sobreadjudicación a Barclays Bank Ireland PLC, que actúa como entidad estabilizadora, se podrán adquirir hasta 7,695 millones de acciones adicionales, cantidad que equivale al 15% de las acciones ofrecidas inicialmente.
Gracias a este mecanismo, el tamaño máximo potencial de la operación podría elevarse hasta aproximadamente 330 millones de euros y 58.995.000 acciones.
De los fondos que se capten en la oferta primaria, para los que se prevén unos ingresos netos de entre 134 y 136 millones de euros, la mayor parte se destinará a financiar iniciativas de crecimiento prioritarias para la sociedad.
Entre estas iniciativas destaca la ampliación de la denominada 'Smart Footprint' mediante nuevos despliegues de redes de fibra hasta el hogar (FTTH), así como el desarrollo de su red móvil, que se realizará tanto con infraestructura propia como a través de acuerdos de compartición, al tiempo que se busca mantener un nivel de endeudamiento prudente.
La oferta, dirigida en exclusiva a inversores cualificados, cuenta con Global Portfolio Investments (sociedad de inversión controlada por la familia Domínguez de la Maza, propietaria del Grupo Mayoral) como inversor ancla, lo que se ha traducido en un compromiso vinculante de inversión de 100 millones de euros.
Una vez que finalice la operación, el Grupo Digi, encabezado por Digi Communications N.V. (que cotiza en la Bolsa de Bucarest), mantendrá al menos el 75% del capital social, de manera que conservará el control de su filial.
Política de dividendos y nuevo consejo
La compañía, que ha diseñado una estrategia de crecimiento a largo plazo, ha anunciado que no prevé distribuir dividendos antes de 2030.
A partir de ese ejercicio, la dirección valorará un posible reparto que dependerá de los resultados que se vayan obteniendo y de las necesidades de financiación que surjan, condicionado a la existencia de beneficios distribuibles, a la generación de caja, a los planes estratégicos y a las restricciones de sus contratos de financiación.
En cuanto se produzca la admisión a cotización, el consejo de administración estará presidido por Serghei Bulgac, que actuará como consejero dominical.
Por su parte, Marius Varzaru ejercerá como vicepresidente y consejero delegado, acompañado por Catalin Neagoe (ejecutivo), Mariana Mihaela Toroman (dominical), Carlos Robles García (independiente) y Virginia Arce Peralta (independiente), nombramientos condicionados a que se materialice la salida a Bolsa.
Previsiones y riesgos
En el plano financiero, la empresa prevé alcanzar unos ingresos de entre 1.040 y 1.085 millones de euros en 2026, lo que supondría un crecimiento de entre el 11,9% y el 16,8% respecto a los 929,2 millones registrados en 2025.
Para lograr estas metas, planea ejecutar una inversión cercana a los 400 millones de euros, mientras que espera situar su margen de Ebitda ajustado (excluyendo arrendamientos) en el rango de la "veintena baja", mejorando así el 18,9% con el que cerró el año anterior.
Por último, en el folleto remitido a la CNMV, la compañía advierte sobre los riesgos colaterales que podrían derivarse de la política arancelaria de EE.UU., así como de las tensiones geopolíticas a nivel global.
A este respecto, Digi ha detallado textualmente que: "Cualquier inicio, continuación o escalada de una guerra comercial, aranceles, aranceles de represalia u otras restricciones comerciales sobre productos y materiales (como el hardware y otros componentes para nuestras redes físicas) puede interrumpir las cadenas de suministro globales, elevar los costes y contribuir a una mayor inflación y tipos de interés".
Aunque la firma ha aclarado que no se ha visto afectada de forma material hasta el primer trimestre de 2026, reconoce que esta incertidumbre representa una amenaza para los despliegues futuros de red por el riesgo de que se eleven los costes de los equipos.