MADRID (EP). El índice Ibex 35 abría la sesión de este martes con una caída del 0,12%, a pesar de lo que retenía los 19.000 puntos, hasta los 19.010,1 puntos, en un contexto que sigue marcado por los acontecimientos internacionales, como la guerra de Irán y la incertidumbre en torno al suministro del crudo, así como por la publicación de resultados empresariales. Las fuerzas de la coalición para Yemen lideradas por Arabia Saudí han anunciado en la madrugada de este martes la interceptación de tres misiles balísticos y cuatro drones lanzados contra su este y sur y atribuidos a la insurgencia hutí. "La defensa aérea ha interceptado y destruido tres misiles balísticos lanzados por la milicia terrorista hutí hacia la región oriental", ha declarado en redes el portavoz militar de la coalición, Turki al Maliki.
Poco después, el mismo Al Maliki ha informado de la interceptación y destrucción de cuatro drones que también ha atribuido a las milicias hutíes, que esta vez habrían lanzado estos proyectiles contra la región sur de Arabia Saudí, fronteriza con Yemen. Ante esta coyuntura, el precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, subía un 0,5% en la apertura de las bolsas europeas, hasta los 116,41 dólares (104 euros) por barril, mientras que el coste del West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, aumentaba su precio un 0,5%, hasta los 102,22 dólares (91,6 euros).
En los primeros momentos de negociación en la Plaza de la Lealtad, los valores del Ibex 35 más bajistas eran Grifols (-1,3%), Repsol (-0,9%), Indra (-0,54%) y Bankinter (-0,5%). Por el contrario, los componentes del selectivo con una apertura más positiva eran Solaria (+2,7%), Ferrovial (+1,4%) y el Merlin (+1,3%).
Por su parte, las principales bolsas europeas cotizaban con signo negativo, con París perdiendo un 0,4%, Fráncfort retrocediendo un 0,1% y Londres un 1%.
En el mercado de divisas, el euro perdía posiciones en su cruce frente al dólar, hasta negociarse a un tipo de cambio en los mercados de 1,1156 'billetes verdes', mientras que en el mercado secundario de deuda, el rendimiento del bono español a diez años se mantenía ligeramente por encima del 4%, tras crecer un 0,3%.